Se anima a firmar la petición para sumar apoyos para obtener el reconocimiento a su presidente y a todos los proyectos que él representa
(Mensajeros de la Paz).- El Padre Ángel García Rodríguez (La Rebollada, 11/03/1937), fundador y presidente de la organización Mensajeros de la Paz, ha sido propuesto para recibir el premio Nobel de la Paz. A través de la plataforma digital Change.org, Óscar Terciado, concejal de Izquiera Unida en el Ayuntamiento de Fuentidueña del Tajo (Madrid), realizó la petición el pasado viernes, día 1 de julio.
Desde entonces y hasta el momento, casi nueve mil firmas apoyan la candidatura del sacerdote asturiano, compartiendo la mayoría de ellas la petición en Change a través de Facebook y otras redes sociales, para conseguir más apoyos de cara a 2017. El Premio Nobel se entrega cada año en octubre, siendo en el mes de febrero el final del plazo para la presentación de candidaturas.
«El Padre Ángel fue pregonero en mi pueblo hace unos años. Recuerdo que ese día vi una corbata roja que me sonaba familiar…pero me dio vergüenza hablarle demasiado, por toda esa fuerza tan especial que transmite», declara Óscar Terciado, cuya carrera está muy vinculada a la atención socio-sanitaria de personas dependientes. «Me encantaría que le reconocieran su entrega; su esfuerzo defendiendo los derechos humanos es digno de agradecer, premiar y continuar», declara.
Por su parte, desde la Fundación Mensajeros de la Paz se agradece enormemente el gesto del concejal, y se anima a firmar la petición, para sumar apoyos para obtener el reconocimiento a su presidente y a todos los proyectos de ayuda al desarrollo, nacionales e internacionales, que él representa.
El Padre Ángel García fundó la organización Mensajeros de la Paz en 1962, iniciando su trabajo social atendiendo a menores huérfanos o abandonados en hogares funcionales que hoy siguen vigentes. Siempre alerta a las necesidades de los colectivos más vulnerables, continuó su trabajo creando la Asociación Mensajeros de la Paz Edad Dorada, para atender a ancianos desprotegidos en residencias, centros de día y a través del Teléfono Dorado.

Mensajeros continuó su trabajo dirigiéndose a personas con discapacidad física e intelectual, mujeres víctimas de violencia machista, drogodependientes… y se extendió en el panorama internacional, abriendo proyectos de acción social en América, Asia y África. Actualmente, Mensajeros trabaja en nueve países de América Latina, tres de Asia y cuatro de África, con proyectos propios o alianzas con organizaciones locales.
En España, desde el comienzo de la crisis económica, ha creado recursos sociales y educativos (banco de alimentos, comedores y roperos solidarios, refuerzo escolar, formación para desempleados de larga duración…) para atender las necesidades básicas de la población más afectada. Asimismo, el último colectivo al que se ha dirigido la organización del Padre Ángel han sido las personas en situación de calle, a las que el Padre atiende en la madrileña iglesia de San Antón.
«San Antón abre las 24 horas del día», cuenta el Padre Ángel. «La solidaridad y la acogida no pueden entender de horarios». A la pregunta acerca de la candidatura, el sacerdote responde bromeando: «Este año, con el Papa Francisco, no habría tenido ninguna posibilidad. Creo que hay muchas personas que trabajan por los que menos tienen que lo merecen más que yo, aunque sería una alegría».
Príncipe de Asturias de la Concordia, el sacerdote confiesa, aludiendo a la crisis de refugiados de Oriente Medio en Europa, a la que Mensajeros ha respondido atendiendo a las familias refugiadas en los campamentos y asentamientos de la ruta migratoria, su deseo de que este tipo de galardones «valgan para derribar muros en Europa».




