En este momento necesitamos consolidar un edificio construido durante siglos. Por lo tanto, diálogo desde la verdad y la justicia, para llegar a consensos
(J. Bastante).- Parecía imposible que el tema de Cataluña no apareciera en la presentación de la Memoria de Cáritas. Y, finalmente, surgió. En la mesa, el obispo auxiliar de Santiago y responsable de esta asociación, Jesús Fernández, pidió «sensatez» a los políticos para alcanzar «consensos», admitiendo que hay «heridas» en la sociedad. Y lo hizo apelando a la realidad de los sufrientes: «No he visto a ningún pobre ir a Cáritas envuelto en ninguna bandera».
Preguntado por el particular, monseñor Fernández mostró su»preocupación que se vive» y, junto a la oración, instó a «una reflexión, parar esta vorágine y pensar un poco». En este sentido, el prelado pidió «a los responsables del Gobierno que se dejen guiar por la sensatez, la justicia y la fraternidad, con responsabilidad, sabiendo que es mucho más fácil a veces destruir que construir, y que se pueden tomar decisiones irreversibles».
«En este momento necesitamos consolidar un edificio construido durante siglos. Por lo tanto, diálogo desde la verdad y la justicia, para llegar a consensos», clamó el prelado.
Al tiempo, el auxiliar de Santiago ofreció la colaboración de la Iglesia «para curar heridas, porque parece que sí que las hay. Contemplamos una sociedad catalana fragmentada, y eso es doloroso para ellos, pero también para el resto de España».
Eso sí, Fernández trató de no restar protagonismo a la presentación de los datos de Cáritas, pidiendo que, «por un día, los protagonistas sean los pobres y los excluidos». Entre otras cosas, porque «cuando voy por la calle y hace frío, no he visto a ningún pobre ir a Cáritas envuelto en ninguna ninguna bandera. Los pobres nos piden reflexión, sensatez y caridad«.


