La Conferencia Episcopal abordará en su Asamblea Plenaria la crisis independentista

Los obispos pedirán democracia y respeto a las normas en Cataluña

Será la primera vez en que todos puedan debatir sobre el referéndum, la DUI y el 155

Los obispos pedirán democracia y respeto a las normas en Cataluña
La Plenaria de la Conferencia Episcopal

Blázquez, Omella y Osoro abogan por emitir una nota llamando a la unidad y al sosiego, y pedirán a obispos como Novell que no se posicionen políticamente de cara al 21-D

(Jesús Bastante).- Un mes después de que volasen todos los puentes del diálogo en Cataluña, los obispos españoles debatirán sobre el presente y el futuro de la crisis independentista, en la que parte del clero ha tenido un cierto protagonismo.

Tras el fracaso de la «vía Omella», quien intentó, infructuosamente, evitar que Carles Puigdemont declarara la independencia, y con una Iglesia catalana visiblemente dividida, la Asamblea Plenaria del Episcopado, que se reunirá a partir del lunes, estudiará la publicación de una nota en la que se pedirá unidad y sosiego, al tiempo que se hará un llamamiento al respeto a las legítimas aspiraciones democráticas… pero también a las leyes constitucionales.

La Plenaria de la Conferencia Episcopal abordará este tema durante la llamada ‘sesión reservada’ (de la que no se da cuenta ni se guardan registros) del miércoles por la tarde. En la misma, donde sólo participan los obispos -y un par de laicos, que actúan de secretarios-, se abordará la crisis derivada del 1-O, la DUI y la aplicación del 155.

Una mayoría de los obispos -incluidos los cardenales Blázquez (presidente), Omella (arzobispo de Barcelona) y Osoro (Madrid)-, aboga por un texto conciliador, que llame a la reconciliación de la sociedad española y que abunde en la solidaridad entre territorios y en los logros de los últimos 40 años de democracia.

 

 

En la línea del texto aprobado por la Comisión Permanente el pasado 27 de septiembre (antes del referéndum suspendido), muchos obispos quieren hacer una llamada a la unidad y al sosiego, y a presentar a la Iglesia y a sus pastores como agentes de reconciliación y comunión, y no de división. Del mismo modo, pretenden respetar las legítimas opciones de cada uno, pero también la legalidad. Democracia y respeto a las normas, estas son las claves.

Frente a la opinión mayoritaria, existen otros dos sectores. Uno, el más reaccionario, que exige seguir defendiendo la unidad de España como «bien moral», poniendo más énfasis en la defensa de la actuación de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y en el papel del Ejecutivo de Rajoy, y atacando el «desprecio a las instituciones» del cesado Govern.

El otro, formado por algunos ‘versos sueltos’, que han demostrado en las últimas semanas su falta de comunión con el resto de prelados. Entre ellos, destacan el obispo de Solsona, Xavier Novell, el único que públicamente votó el 1-O y que ha denunciado la violencia policial y defendido el derecho a aplicar la DUI, frente al acuerdo tácito alcanzado por todos los obispos catalanes; y el arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz, que votó a favor de la nota de la Comisión Permanente pero que, días después, la atacó al considerarla «tibia».

En todo caso, afirman fuentes eclesiales, no corresponde a la Conferencia Episcopal emitir una nota apelando al voto el próximo 21-D. Al tratarse de unas elecciones autonómicas, explican, ese cometido compete a la Conferencia Episcopal Tarraconense. Sin embargo, en la sesión reservada se pretende salir con una sola voz, y evitar que los ‘versos sueltos’ puedan continuar ofreciendo una imagen de Iglesia dividida.

 

Autor

Jesús Bastante

Escritor, periodista y maratoniano. Es subdirector de Religión Digital.

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