Ros, sobre el cobro de impuestos: "Hay que ver qué se nos pide y conforme a ello, haremos"

La Iglesia en Valencia acogerá a 40 inmigrantes del ‘Aquarius’ en las próximas horas con atención especializada

"La Iglesia tiene que colaborar en las instituciones civiles como cualquier otra entidad"

La Iglesia en Valencia acogerá a 40 inmigrantes del 'Aquarius' en las próximas horas con atención especializada
El obispo auxiliar de Valencia, Arturo Ros

La Iglesia tiene un "voluntariado muy activo", que es la sociedad valenciana, "generosa y colaboradora", y le "desborda" el deseo de muchas personas de ayudar a quienes desembarcaron de la flotilla del Aquarius

El obispo auxiliar de Valencia, Arturo Ros, ha indicado este jueves, respecto a la decisión del Ayuntamiento de la capital valenciana de cobrar impuestos a entidades religiosas con actividades lucrativas, que hay que ver lo que la administración municipal pide. Así, ha señalado que en función de lo que se reclame se hará.

«Hay que ver lo que se nos pide y conforme se nos pida, haremos», ha manifestado Ros, que se ha mostrado partidario de actuar con «mucha serenidad». No obstante, ha subrayado que no conoce el contenido de la propuesta del consistorio valenciano, que ha conocido esta jornada y de la que no tiene información porque «no he tenido tiempo de leer nada».

Arturo Ros se ha pronunciado de este modo en declaraciones a los medios de comunicación antes de participar en una jornada de puertas abiertas de Proyecto Hombre, preguntado por la decisión del Ayuntamiento de Valencia de comenzar este año a cobrar impuestos como el de Bienes Inmuebles, el de Construcciones, Instalaciones y Obras y el de Actividades Económicas a entidades religiosas con actividades lucrativas.

En este caso estarían instituciones académicas como la Universidad Católica de Valencia y sanitarias como el Hospital Casa de la Salud pero no espacios de culto ni de asistencia social. La decisión del Ayuntamiento de la capital valenciana fue anunciada este miércoles por el concejal de Hacienda, el socialista Ramón Vilar, durante un desayuno informativo de balance de los tres años de gestión del actual ejecutivo local.

«No he conocido la noticia hasta esta mañana. No sé el contenido exacto de lo que se dice. Pero miraremos lo que se nos pide», ha planteado el obispo auxiliar de Valencia. Ha agregado que «la Iglesia tiene que colaborar en las instituciones civiles como cualquier otra entidad» y ha afirmado que se hará «lo que sea necesario» pero reiterando que «hay que ver un poco lo explícito de lo que se nos sugiere».

Arturo Ros, obispo auxiliar de Valencia


Acción social, caritativa y educativa

Así, ha repetido que «hay que ver lo que se pide» y que se actuará conforme a ello «con mucha serenidad». Arturo Ros ha comentado que la Iglesia católica cuenta con «muchos lugares que no son propios de culto» pero que son espacios «donde se ofrecen muchas actividades de acción social, de acción caritativa y de acción educativa».

Ros no ha precisado el número de dependencias que no tendrían finalidad de culto preguntado por ello. A este respecto, ha manifestado que «las parroquias tienen lugares de culto, casas abadías donde viven los sacerdotes y también locales parroquiales donde se hace la catequesis, se atiende a jóvenes, y locales de Cáritas parroquial». Ha detallado que hay 600 de estos últimos.

«La diversidad es tan grande que sería imposible saber exactamente cuántos. Losque tenemos controlado como lugares nuestros todos tienen un destino muy definido, siempre para acoger a la gente y atenderla en las diversas actividades que hacemos permanentemente», ha añadido el representante del Arzobispado de Valencia.

Sede de la Universidad Católica de Valencia


«No a los bienes de culto»

Por su lado, la vicepresidenta del Gobierno valenciano y consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas, Mónica Oltra, que ha asistido también a la jornada de puertas abiertas de Proyecto Hombre ha destacado, preguntada por la iniciativa del Ayuntamiento de Valencia, que esa decisión «se está refiriéndose no a los bienes de culto sino a los que no son de culto, a aquellos bienes que pueden tener un rendimiento económico«.

Oltra ha explicado que «el Ayuntamiento de Valencia aprobó el año pasado ya una moción en la que se instaba al Gobierno de España a cambiar determinada normativa básica estatal, entre otras cosas, en relación a los bienes de la Iglesia a la Ley Hipotecaria».

«Es un debate que está sobre la mesa y, en todo caso, depende de que el Gobierno de España impulse una serie de cambios normativos porque afecta a la legislación básica estatal. El Ayuntamiento de València lo que está haciendo es dando cuenta de un acuerdo que tomó ya en noviembre del año pasado», ha agregado la responsable autonómica.

Cardenal Cañizares, en la Ciudad de la Esperanza


Todo listo para los migrantes del Aquarius

Mientras tanto, veinte varones de unos 20 años que llegaron en el Aquarius serán acogidos en el centro de atención integral Ciudad de la Esperanza, de Aldaia (Valencia), procedentes de Alicante, y 20 miembros de familias con menores a su cargo o solas, actualmente en Cheste, irán a viviendas de Cáritas.

Estas 40 personas migrantes rescatadas de aguas libias por el buque humanitario están consideradas casos vulnerables que necesitan una atención urgente, según ha explicado a los periodistas el director de Cáritas Diocesana de Valencia, Nacho Grande, antes de asistir a la jornada de puertas abiertas de Proyecto Hombre junto al obispo Arturo Ros.

Las viviendas donde serán alojadas las familias están administradas por Cáritas pero existen otros edificios de la Iglesia donde se podría acoger a más migrantes, como la casa espiritual que tiene en la localidad de Serra, un exconvento en La Marxadella de Torrent o una parte del seminario de Moncada, donde hay 60 camas en buenas condiciones higiénicas donde podrían instalarse niños, una cifra que podría aumentar hasta 80.

Según ha informado el obispo auxiliar de Valencia, con estos recursos más amplios que se han puesto a disposición de las necesidades de los migrantes del Aquarius se podría llegar a ofrecer 200 plazas de uso inmediato.

Arturo Ros ha recordado que desde el primer momento se ha mantenido una relación «cordial y cercana» con los instituciones, especialmente con la vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, para que contaran con la Iglesia y conocieran su actitud de disposición «siempre y ante una actitud tan dramática como esta» para acoger a los inmigrantes.

«Nosotros estamos preparados, las viviendas están preparadas, la Ciudad de la Esperanza está preparada», ha comentado Ros, para añadir que cuando llegaron los inmigrantes ya estaba todo dispuesto para acogerlos cuando fuera necesario.

También ha destacado que, además de los espacios de alojamiento, está listo el voluntariado de la Iglesia para prestar una atención a los migrantes, ya sea en comida e higiene, así como técnicos sanitarios y traductores de las universidades, que tienen «muchas ganas».

La Iglesia tiene un «voluntariado muy activo», que es la sociedad valenciana, «generosa y colaboradora», y le «desborda» el deseo de muchas personas de ayudar a quienes desembarcaron de la flotilla del Aquarius, incluidas tareas que pasan más inadvertidas como servir, acompañar, hacer las camas o cocinar.

Hay familias que han ofrecido su ayuda a través de la Iglesia para acoger en sus casas a inmigrantes del Aquarius, si bien esta cuestión, según el obispo, «hay que regularla bien para hacerlo bien».

La Ciudad de la Esperanza es un centro de atención integral dirigido a quienes se encuentren en riesgo de exclusión social por su situación de vulnerabilidad que actualmente cuenta con 164 residentes, de los cuales 110 son refugiados de 36 nacionalidades.

Este centro cuenta con personal técnico de psicólogos y psicoterapeutas, así como intérpretes especializados, que conocen los dialectos del continente africano.

Mónica Oltra, que ha asistido a las jornadas de Proyecto Hombre, ha agradecido a Cáritas y al Arzobispado que enseguida «se pusieran a la faena», incluso antes de la llegada del barco, en un movimiento de solidaridad que ha hecho posible un operación «de solidaridad y acogida ejemplar».

Ha señalado que escucha comentarios de personas que dicen estar orgullosas de ser valencianas por las muestras de solidaridad que ha habido ante la llegada de estos inmigrantes, algo que contrasta con las fotografías y vídeos que se ven en otras partes del mundo «donde se separa a los padres de los niños, y se quedan llorando en un rincón encerrados en una jaula».

Migrantes del Aquarius

Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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