El tribunal exonera a su mujer y sus dos hijos del delito de blanqueo de capitales: pasan a ser testigos

Miguel Rosendo se declara inocente y denuncia «indefensión y maltrato»

Asegura haber recibido "palizas" en la cárcel por las "mentiras" que lo acusaban de "monstruo, violador y sinvergüenza"

Miguel Rosendo se declara inocente y denuncia "indefensión y maltrato"
El tribunal exonera a su mujer y sus dos hijos del delito de blanqueo de capitales: pasan a ser testigos Agencias

Nunca ni levanté la mano, ni obligué a nadie. Mi error es que a lo mejor pequé de demasiada obediencia, que lo hice todo por amor

«Me siento inocente, igual que mi mujer y mis hijos». Feliciano Miguel Rosendo, el líder de los ‘Miguelianos’, ha reivindicado su inocencia en su declaración ante la Audiencia de Pontevedra. En una declaración de varias horas, Rosendo se acogió a su derecho a declarar sólo a las preguntas de su abogado, tras denunciar la «indefensión durante cuatro años» y el «maltrato» sufrido.

A preguntas de su defensa, Rosendo manifestó que «de los abusos que hablan, había que ver quién fue el abusado, por parte de estos padres y muchos más». «Nadie fue obligado a nada», dijo, agregando que «todos eran libres en su acción».

«Nunca ni levanté la mano, ni obligué a nadie. Mi error es que a lo mejor pequé de demasiada obediencia, que lo hice todo por amor», ha sellado. De esta forma, el líder ha negado todos los delitos, incluidos los de abusos sexuales, y ha sostenido que con Marta Paz tiene la relación «de un padre con su hija».

De ella, ha dicho que fue una de las denominadas ‘bastones’ porque el obispo emérito de Tui-Vigo (José Diéguez) fue quién les puso dicho nombre y «les obligó a que fuesen ‘bastones'» y a escribir un diario sobre la vida del propio Rosendo. De Iria Quiñones ha indicado que era denominada la ‘madre de la buena huella’, y de Ivana Lima ha comentado que era la ‘madre general de las consagradas’. Respecto a esta última y a otras de las consagradas, ha dicho que lamenta «por lo que han pasado, la persecución».

 

 

«Estas benditas han sido pisoteadas, maltratadas. Es injusto«, ha censurado. Rosendo también ha sostenido que «nunca -casó- por conveniencia» y, de hecho, sobre una de las supuestas víctimas, M.P., ha dicho que fue ella la que le dijo que se iba a casar y ha asegurado que la defendió «siempre». «Nunca le dije un insulto, ni pegarle, tocarle el culo, darle un puñetazo…», ha remarcado.

Durante su intervención, Rosendo ha responsabilizado de varias acciones al que era capellán de la prisión de A Lama, Isaac de Vega, y ha mantenido, entre otras cuestiones, que es él quien «obligó a todos a que -le- llamasen ‘padre'», pese a que «nunca» se sintió ‘padre’ de los miembros de la asociación, ha explicado.

Igualmente, Rosendo ha mantenido que él nunca ofició Misa, si bien sí que fue nombrado diácono permanente y en algunas ocasiones que vistió con alba y estola para ayudar en el servicio sacerdotal. «Yo nunca me llamé curandero ni vidente, y discutí para que no me llamasen ‘padre’ ni vidente», ha agregado.

Preguntado por si practicaba esoterismo, espiritismo y otras actividades similares en la herboristería que regentaba años atrás, ha respondido que lo que él hacía era «intentar arrancar (a sus conocidos) de sitios donde se hacían esas prácticas«.

«Lo que hice es enseñarles el camino de la Iglesia y la familia», ha apostillado. En lo que refiere al ámbito económico, ha comentado que «todos los asuntos los llevaba» el tesorero de la asociación. Además, ha mantenido que «nadie» le contó «nada» sobre cuestiones económicas ni tampoco le dieron «dinero en absoluto».

Finalmente, el líder ha criticado que en esta causa «no -le- dejaron» defenderse y ha denunciado que en prisión «injustamente» se ha llevado «palizas» por las «mentiras» contadas, que le dejan como un «monstruo, violador y sinvergüenza«.

Por su parte, la mujer y los dos hijos del líder de la Orden y Mandato San Miguel Arcángel presentarán una demanda civil contra la fiscalía y la acusación particular después de haber sido exonerados en la causa cuyo juicio comenzó ayer en la Audiencia de Pontevedra.

 

 

Así lo ha anunciado el representante legal de la familia de Miguel Rosendo, Marcos García Montes, antes del comienzo de la segunda jornada de la vista oral.

Ha detallado que mujer e hijos de Miguel Rosendo reclamarán 120.000 euros por cabeza porque consideran que han sido «acusados injustamente» y se han visto sometidos a «un juicio paralelo» y a un «escarnio público» durante tres años y medio.

La Audiencia resolvió ayer que la acusación particular no está legitimada para ejercer dicha acción en lo que al delito de blanqueo de capitales se refiere, lo que supone que la mujer y los dos hijos de Miguel Rosendo dejarán de estar acusados. Tendrán que declarar en el juicio, pero ahora en calidad de testigos.

(RD/Agencias)

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Autor

Jesús Bastante

Escritor, periodista y maratoniano. Es subdirector de Religión Digital.

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