LAS MEMECES DEL INDEPENDETISMO EN CATALUÑA

El ‘indepe’ obispo de Lérida exige que el catalán sea lengua oficial también en Huesca

El 'indepe' obispo de Lérida exige que el catalán sea lengua oficial también en Huesca
Salvador Giménez Valls, obispo de Lérida. EP

A este paso, van a terminar marcando la cruz de la Iglesia en la declaración de la Renta de este año Ada Colau, el prófugo Puigdemont, el xenófobo Torra, Evole , Rufián  y el etarra Otegi (Losantos le congela la sonrisa a la COPE: «Están a la pasta y después de los alardes del Papa yo no voy a poner la crucecita»).

Hay pocas expresiones tan españolas como esa de «con la iglesia hemos topado«. Viene de un pasaje de Don Quijote de la Mancha y se usa para expresar lo inconveniente de que en los asuntos propios se mezclen los obispos o los curas y por extensión, de cualquier autoridad ‘incompetente‘ (Que marque la ‘X’ de la Iglesia en la declaración de la Renta el obispo de Gerona).

Con la Iglesia topamos los españoles en el País Vasco, cuando monseñor Setién, afortunadamente ya en el infierno, y muchos de su cuerda, apoyaban el crimen, la extorsión y el espanto de ETA (Alfonso Ussía incendia la COPE por el trato piadoso hacia el fallecido monseñor Setién, el amigo de los etarras).

Y con la Iglesia estamos topando en Cataluña, con el obispo de Solsona y muchos xenófobos y sectarios como él (Un párroco catalán cuelga del campanario la bandera de los piratas turcos islamistas).

 Esta vez, el mamarracho de turno es el obispo de Lérida, Salvador Giménez Valls, quien pretende que el catalán sea lengua oficial en la provincia de Huesca, y que surta efectos como tal en todas las instancias administrativas, y en particular en los juzgados (Los monjes de Montserrat rezan por los golpistas que pasarán ‘su segunda Navidad en la cárcel’).

Así se desprende de la pretensión formulada a través del abogado de la Diócesis ilerdense, con motivo del proceso que se sigue en un juzgado de Barbastro (Huesca) contra ese obispado por apropiarse de 111 obras de arte aragonesas (El Obispado de Gerona cede un espacio para homenajear a los golpistas presos).

El litigio hace referencia a los denominados «bienes de la Franja», una valiosa colección de arte sacro de parroquias aragonesas que están retenidas en el Museo de Lérida pese al cúmulo de sentencias judiciales previas que indican que deben ser devueltas a sus legítimos propietarios (Alfonso Ussía le mete dos buenas hostias nada consagradas al Papa Francisco por su último desprecio a España).

Desde hace más de diez años, Lérida ha hecho caso omiso a esas resoluciones y se niega a entregar esas 111 piezas. Esa colección permanece en el Museo de Lérida, institución regida por un patronato del que forma parte el Obispado ilerdense junto a la Generalitat, entre otras entidades.

El caso es similar al de los bienes de Sijena -que se consiguió que regresaran a Aragón hace más de un año-, con la diferencia de que en este caso se trata de obras de arte de la Iglesia y de un litigio dirimido hasta ahora en la jurisdicción eclesiástica, al enfrentar al Obispado aragonés de Barbastro-Monzón y al de Lérida.

El Vaticano no ha hecho valer sus propias resoluciones en este particular y, ante la negativa de Lérida a cumplir las resoluciones legales, el Obispado de Barbastro-Monzón optó por pedir amparo a la jurisdicción civil.

Todo ello, además, después de que en 2014 el propio Tribunal Supremo también dio la razón a Aragón en este conflicto, al anular una resolución de la Generalitat de 1999 en la que catalogó ilícitamente esas 111 obras de arte aragonesas como patrimonio cultural catalán.

La causa que ahora se sigue en el juzgado de Barbastro busca una resolución de la jurisdicción civil que fuerce imperativamente al Obispado de Lérida a cumplir con la legalidad y devolver esas 111 piezas a sus parroquias aragonesas de origen. Y este es el proceso judicial que el obispo de Lérida pretende que se celebre en catalán, por considerar que debe ser una lengua cooficial en la provincia de Huesca. De hecho, quiere que la propia vista oral se pueda celebrar en catalán a todos los efectos.

Para avalar esas pretensiones, el abogado del prelado ilerdense alega que en el Aragón oriental se habla catalán, que la legislación aragonesa reconoce la protección de esas modalidades lingüísticas y favorece su utilización. En realidad, sin embargo, Aragón no reconoce ningún tipo de cooficialidad lingüística al catalán en Aragón, ni siquiera en esas comarcas orientales.

Le molesta que se diga Lérida en vez de Lleida

El abogado del Obispado de Barbastro-Monzón ya ha contestado esas pretensiones que la Diócesis de Lérida ha presentado por escrito ante el juzgado aragonés. Rechaza que pueda usarse el catalán.

Además, también defiende que la parte demandada sea identificada como Diócesis u Obispado de Lérida, y no de Lleida, como también ha reclamado el prelado en el escrito dirigido por su abogado al juzgado de Barbastro. En él se queja precisamente por el uso del término Lérida en vez del catalán Lleida.

Salvador Giménez Valls fue nombrado por el Papa Francisco en 2015 como nuevo obispo de Lérida. Giménez Valls nació en la localidad alicantina de Muro de Alcoy. Tiene 70 años y llegó al Obispado de Lérida tras haber estado al frente de la Diócesis de Menorca.

Fue ordenado sacerdote en Valencia tras cursar estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de esa misma ciudad, en cuya Universidad también se licenció en Filosofía y Letras, con especialización en Historia.

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