LIBERTAD DE ENSEÑANZA

Escuelas Católicas exige una reforma educativa que no elimine la ‘demanda social’ en la planificación escolar

Escuelas Católicas exige una reforma educativa que no elimine la 'demanda social' en la planificación escolar
El crucifijo, la religión y la escuela católica. EP

Los colegios católicos siguen tra­ba­jan­do jun­tos por la li­ber­tad de en­se­ñan­za (Escuelas Católicas lamenta las palabras «desalentadoras» de la Ministra de Educación).

Escuelas Católicas, que agrupa a más de 2.000 colegios católicos de España, ha cerrado el pasado 5 de abril de 2019 su asamblea nacional celebrada en Madrid reclamando un pacto por la educación entre diferentes fuerzas políticas y una reforma educativa que no elimine la «demanda social» para la planificación escolar, así como «la complementariedad de redes y la libertad de enseñanza».

Según ha informado esta patronal de colegios católicos, en la asamblea que ha acogido la casa general de las Hermanas del Amor de Dios en Madrid se ha reafirmado el compromiso de la organización de «proteger y acoger a los más necesitados» defendiendo «la educación especial tanto en aulas inclusivas como en centros específicos».

Además se ha presentado el decálogo contra los abusos sexuales, el programa de cumplimiento normativo (Compliance) y el proyecto para el uso de las TIC entre el alumnado con necesidades educativas especiales ‘Generación Apps’.

El reelegido presidente de Escuelas Católicas, Juan Carlos Pérez Godoy, ha animado a los cerca de 200 representantes de los titulares de los colegios y a la organización en general a «convertir los desafíos y oportunidades en retos» y a «defender la escuela católica como bien social».

También a «promover una escuela que se abra al mundo y asuma la diversidad cultural, social y religiosa», ha apuntado la organización en un comunicado.

Por su parte, la Fundación Eductio Servanda, otra entidad de centros católicos que agrupa a 7 colegios Juan Pablo II en distintas ciudades de España, ha lanzado un vídeo en el que reclama que el Estado «no tenga tiene que decidir todo lo que nuestros hijos aprenden en las aulas», han señalado desde la Fundación.

«¿Por qué los claustros de los colegios y las familias no pueden ni opinar ni proponer sobre lo que sería mejor para ellas? Nosotros te lo decimos: porque el Estado no quiere que la pluralidad que se generaría elimine su principal herramienta de adoctrinamiento. La enseñanza es su caballo de Troya ideológico: nacionalismo, igualitarismo, ideología de género mañana transhumanismo, animalismo, etc», han asegurado.

Sin embargo, para esta Fundación, otro modelo es posible y lo explican en un vídeo de un minuto en el que proponen a los partidos políticos sobre una acción concreta viable, participativa, generadora de libertad y de mejora de la calidad de la enseñanza.

Según el presidente de Educatio Servanda, Juan Carlos Corvera, el debate entre educación pública o concertada es un «trampantojo»: la raíz del problema reside en la dicotomía entre familia y Estado.

«El Estado actual -ha manifestado Corvera en una charla en el Foro de la Familia- nos ha arrebatado a las familias una de las parcelas más importantes en la educación de nuestros hijos, su formación en las escuelas durante los años más críticos de su vida: la infancia y la adolescencia. Hay que liberar a la enseñanza de su sometimiento al Estado. Es hora de un cambio de paradigma».

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