Nuevo revés para el socialista Pedró Sánchez y los ayatolás de la ‘desmemoria histórica’.
La Sección Cuarta de la Sala III del Tribunal Supremo ha decidido por unanimidad este 4 de junio de 2019 suspender cautelarmente la exhumación de los restos de don Francisco Franco Bahamonde.
Según los planes de Sánchez, ese desenterramiento debía llevarse a cabo el 10 de junio a las 10 horas.
La razón en que descansa esa decisión es la de evitar el perjuicio que, de otro modo, se causaría a los recurrentes y, especialmente, a los intereses públicos encarnados en el Estado y en sus instituciones constitucionales, los cuales se verían gravemente afectados si, exhumados esos restos, se estimara el recurso y fuera preciso devolverlos al lugar en que se hallan.
El Supremo no se para en esta disposición a analizar el fondo del asunto, sino que simplemente ha decidido admitir la cautelar de los descendientes del dictador y que también solicitaron la Fundación Franco y la comunidad benedictina del Valle de los Caídos.
La razón en que descansa esa decisión es la de «evitar el perjuicio que, de otro modo, se causaría a los recurrentes y, especialmente, a los intereses públicos encarnados en el Estado y en sus instituciones constitucionales, los cuales se verían gravemente afectados si, exhumados esos restos, se estimara el recurso y fuera preciso devolverlos al lugar en que se hallan».
Sin embargo, este auto no adelanta ninguna decisión sobre el fondo de la cuestión.
