J Pintor Rey

Los amigos del Papa Francisco traicionan a sus informadores en Zaragoza y no acuden al juicio contra sus informantes

Germán Arana y el cardenal Omella dejan en la estacada a sus infiltrados en la trama para defenestrar al anterior obispo de Zaragoza D Manuel Ureña

Los amigos del Papa Francisco traicionan a sus informadores en Zaragoza y no acuden al juicio contra sus informantes
Los amigos del Papa Francisco en España, Germán Arana y el cardenal Omella. PD

Los amigos del Papa Francisco en España, Germán Arana y el cardenal Omella han acabado ratificando su traición a sus espías en el interior de la diócesis de Zaragoza.

En la mañana del 15 de julio de 2019 tuvo lugar en los Juzgados de Zaragoza el juicio de más de cuatro horas de duración contra la ex notaria María del Carmen Amador y el exvicario judicial Ferrer por querella interpuesta por el actual arzobispo de zaragoza Vicente Jiménez.

Todo ha rondado alrededor del uso indebido de una cantidad ligeramente por encima de los 3.000 Euros que habrían presuntamente utilizado los dos querellados en beneficio propio, cobrándolo indebidamente de peritajes en procedimientos de nulidad matrimonial que el perito psicólogo había renunciado a cobrar.

Y el perito en cuestión habría renunciado a cobrar la minuta en un intento de sintonía personal con la nueva norma del Papa Francisco para abaratar e incluso reducir a coste cero estos procedimientos de nulidades matrimoniales.

Este perito psicólogo habría llegado ya a la edad de jubilación pero seguiría ejerciendo como perito voluntariamente, no pudiendo cobrar los emolumentos junto a la jubilación y optando por seguir trabajando gratis.

Que todo esto ha sido un daño colateral de la “trama maña” del Vaticano contra el exarzobispo Ureña por ambición del cardenal Omella lo intenta hacer valer la exnotaria querellada María Carmen Amador en el momento cuando la juez le otorga la última palabra al final del juicio:

«Yo lo único que puedo decir es que el que hoy estemos aquí en esta situación es porque se nos ha arrastrado durante 4 años por parte de Don Vicente Jiménez Zamora (…) creo que esto obedece a los informes que se nos solicitaron desde Roma con lo cual …»

Aquí corta la Juez contundentemente y pregunta si quiere la acusada decir algo que tenga relevancia, curioso que no la deja terminar:

«Estamos con una apropiación indebida y el juicio usted ya ha visto y sabe a qué esta circunscrito, sobre esto …»

Y siguió Amador:

«Pues por lo que hoy estamos aquí y se amplía a don Roberto Ferrer, sacerdote al cual conozco desde hace 16 años y siempre he visto actuar conforme a derecho y siempre aplicando la justicia en la Iglesia con un sentido de pastoralidad, creo que ni él ni yo hemos urdido ni hemos maquinado ni nos hemos apropiado de algo que nunca hemos tenido (…) entonces me parece tan injusto, que obedece a otra cosa que, si me lo permite solo tengo presente el pasaje del Evangelio cuando el interrogatorio por parte de Anás  … ».

María del Carmen Amador.

Esta referencia de significado vago se refiere al interrogatorio a Jesucristo que hace el sumo sacerdote del Sanedrín Anás, sumo sacerdote entre los años 6 y 15 DC, que acabó mandándolo a su suegro también sacerdote, Caifás, desentendiéndose.

«Hasta ahí hasta ahí», cortó la Juez.

Igualmente el defensor de Ferrer, actuando en equipo con el defensor de la exnotaria se ha referido en su alegato final al tema de la injerencia de Roma y la utilización por parte de Omella a instancias del cardenal Stella de los ahora querellados:

«La carta de Amador al Papa Francisco fue el detonante de todo esto, insisto, detonante de todo esto».

La carta de Amador al Papa formaba parte de los informes pedidos por el Papa Francisco por sugerencia de Germán Arana y el cardenal Stella.

Amador había entregado esos informes a Fernando Chica en el Vaticano, mientras que Ferrer lo hizo a través de Arana, como ha estado informando estos días Periodista Digital.

El arzobispado de Zaragoza se querella contra los informantes del Papa por desvío de fondos

Lo que se juzgaba ese lunes 15 de julio era el hecho que el exvicario judicial Roberto Ferrer, responsable último del uso de ese dinero, seguía cobrándolo a las parejas para no hacer “agravio comparativo” respecto a las otras a las que les tocaba un perito que sí cobraba, según cuentan los acusados, y acabaría utilizándolo para cualquier concepto de su decisión vinculado con el Tribunal pero no debidamente justificado.

El ministerio fiscal y la defensa de los acusados han coincidido en el caos organizativo de la diócesis de Zaragoza en cuanto a su contabilidad.

En lugar de abaratar el total de cada uno de los aproximadamente 36 peritajes anuales al realizar unos doce el perito jubilado sin cobrarlos, como en principio parecía ser y defendió el mismo perito su única intención, se entraban en la caja como pagados y se utilizaba el remanente sin justificar: se dedicaron esos poco más de 3.000 euros a otros gastos del Tribunal eclesiástico, lícitos en principio, que incluían cenas de jueces tras sesiones de trabajo, viajes, invitaciones, cursos, libros y otras cosas similares, muchos sin justificar más que genéricamente en el libro de caja.

Germán Arana y el cardenal Omella.

El mismo perito que dejó de cobrar, actuando de testigo mostró la presión de Ferrer en dos ocasiones yendo éste a casa de aquél para insistirle si ese dinero podría utilizarlo por cualquier concepto que interesase al Tribunal.

En la evacuación final de conclusiones y en primer lugar por parte del ministerio fiscal se destaca esta «intención loable» del perito que renunciaba a cobrar «porque quería que se abaratara los juicios de separación matrimonial siguiendo las instrucciones que el Papa Francisco había dado. Es con esta finalidad, y solo con esta finalidad por la que ha renunciado.

Pero aunque no fuera por esta finalidad (…) Lo han pedido cuarenta veces al perito y él no ha querido, es que no ha querido que esto sea una donación [para gastos del tribunal], no, no “yo lo hacía exclusivamente para reducir los gastos que tiene este procedimiento”.

Se detrae y se dice que se destine a gastos.

«Oiga mire cuando se realiza un gasto … hay que justificar la necesidad y hay que justificar que ese gasto se ha realizado. Ni aquí se ha justificado la necesidad ni se ha justificado que el gasto se ha realizado. (…) Pasando al tema de la acusada, creo que ha participado porque conocía la operación, la conocían todos (…) ahora bien, soy el fiscal y tengo dudas si se ha enriquecido o no (…) creo que el dominio de la acción la tenía el [ex]vicario, no me consta que en ese sentido [la acusada] se haya enriquecido, por eso yo planteo al tribunal la cooperación necesaria, o que simplemente es cómplice, porque desde luego ha participado, porque ha firmado diligencias, ha firmado cheques, y aunque el dominio del hecho lo tuviera el vicario, lo cierto es que ella también ha participado porque ella sabía lo que se estaba tratando y no ha puesto ninguna tacha, no ha puesto ningún tipo de tacha, y cuando se está en un cargo público en un Tribunal, cuando se ve un irregularidad, hay que ponerla de manifiesto.

«Yo quiero decir una cosa, y es que la cuantía en este caso es lo de menos, … si en una obra se están llevando sacos de cemento, tienes que actuar, porque si no todo el mundo pensará que tiene que llevarse un saco de cemento. (…) aquí que pasa, que en un Tribunal se enteran de que una persona que actúa en el Tribunal no va a cobrar, que se enteran las dos personas que están aquí sentadas en el banquillo, que urden, que maquinan, que esos fondos los detraen sin decir a nadie nada para, entendemos que un beneficio que todavía no nos hemos enterado adonde ha ido ese dinero porque unas veces se ha dejado en un cajón, en un sobre, otras veces se ha pagado»

El ministerio fiscal dice que es plausible el que se pague a veces dinero a una señora que lo necesite, sí, «pero con su dinero, no con el dinero propio de un Tribunal, porque los fondos de ese tribunal de los que han hecho uso esas dos personas no eran para ese fin, por lo tanto, la finalidad con la que lo han usado no era [adecuada].

«Que utilice el dinero que a él le corresponda o que considere (…)  el único que tiene legitimidad para estar sentado aquí es el arzobispado de Zaragoza, porque le han distraído unos fondos a él, al obispado. No al perito, o a pepita o juanita, no, ese dinero que se ingresaba se ingresaba en el Tribunal, para uso del Tribunal. No para uso propio o en el caso de María Carmen Amador con su cooperación necesaria, por lo tanto creo que han quedado manifiestos con una claridad meridiana los hechos por los que han sido traídos a este juicio, no hay ninguna duda sobre la forma con la que han maquinado, urdido, el asentamiento, los talonarios de cheques, porque si ese dinero está para otras causas plausibles, pues se dice, oye, Don Pascual no cobra, con ese dinero, vamos a ver qué hacemos, previa autorización del dueño, que es el arzobispado de Zaragoza».

Las partes de la defensa piden absolución por todos los conceptos, haciendo hincapié en el error de equiparar la jurisdicción ordinaria con la canónica que no tiene que ver ni el fondo ni la forma, la forma se ha probado que ha sido un totum revolutum, caos total en llevar las cuentas en el obispado. La defensa basa también la petición de absolución en la facultad de disposición de los fondos, cuatro personas, y que los cheques se omitían por orden del vicario, uno de los 11 cheques los cobró Ferrer, los otros Amador, pero entregando la totalidad.

Se basa también en la conformidad dada por parte del nuevo vicario sancionando la corrección del libro de caja posteriormente al despido de la exnotaria y renuncia del exvicario: «Alentoran [Sergio A., el nuevo vicario] no sabía nada pero si sabía que las comidas se pagan pero él no estaba en el 2015, y siendo responsable del libro de caja el 12 de febrero del 2016 aprueba las cuentas del 2015.

Y tiene que salir [las irregularidades] si se puntean con el libro de caja y las cuentas de Ibercaja a menos que se haga todo manga por hombro, como vemos que ha sido. (…) Por esto fue un caos, cheques al portador, sin un recibí. Descontrol es la palabra. Por ello no necesitan los acusados urdir nada porque no se exige nada, todo se da por bueno. (…) Además el libro presentado al tribunal no lleva sellos de certificación, podrían haberlo rehecho [con malicia para presentarlo en el juicio]».

También hay carta de agradecimiento por parte del nuevo vicario. Pero cita la defensa a la testigo de la defensa, la señora Jiménez que recibió unos dos mil euros de Ferrer, al que conoce desde los 14 años, para incluso sus nietos, la luz, evitar desahucio, familia externa, a dedo. No hay prueba, insiste la defensa de Ferrer, del uso para beneficio propio del dinero, punto fuerte de la acusación: «¿Dónde está la prueba de que Roberto Ferrer ha utilizado en beneficio propio estas cantidades? El mismo ministerio fiscal dice que duda si ha habido enriquecimiento.

Roberto Ferrer por su parte intentó desmontar en su palabra final el testimonio del perito que acabó trabajando gratis, y lo hizo alegando que en una conferencia pública se le presentó como habiendo ofrecido sus honorarios para usos generales del Tribunal eclesiástico y que no habría protestado:

«Don Pascual Hernando Calvo dio una conferencia en la parroquia del Corpus Christi de donde yo era párroco.

Y en ese momento fui y monseñor Juan José García Faílde vicario de la Rota quien presentamos a Don Pascual Hernando Calvo y se dijo textualmente públicamente que Don pascual Hernando Calvo llevaba más de 15 años haciendo periciales en el Tribunal, que había acabado renunciando en el mes de diciembre de 2014 a cobrar las pericias y que había renunciado para que se dispusiera en el Tribunal en este caso que yo presidía para que dispusiera de las pericias. Esa fue la presentación que se hizo por parte de Juan José García Faílde y yo, y fue en abril de 2015».

«Visto para sentencia».

Dada la gran habilidad y la dilatada experiencia de los contendientes, abogados de las partes y ministerio fiscal, sin olvidar la brillante actuación de la Juez, se espera un empate técnico con un “no se ha probado la culpabilidad a pesar de que esto o a pesar de que aquello, y el consecuente recurso de la parte querellante.

German Arana había intimidado al actual arzobispo después del despido de la exnotaria

German Arana, en una carta intimidatoria dirigida al arzobispo de Zaragoza ya había dicho en 2015 que.

«Por imperativo de honestidad, ya que me muevo en un círculo amplio de formadores en este país (…) querido Don Vicente, Ud. sabe que le tengo en una profunda estima (…) En virtud de ese amor que le tengo (…) Es posible que en ámbitos canónicos de prestigio me pidan información sobre la Sra. Amador. Si tiene Ud. información que pueda suponer una imprudencia recomendarla, ya me lo hará saber para no meter la pata».

Germán Arana pudiera incluso haber intentado en esta carta recabar información sobre los argumentos que utilizaría el actual arzobispo de Zaragoza Vicente Jiménez en la acusación que llevó al despido de Amador, pero llegó tarde puesto que ya se habían reconciliado y declarado improcedente el despido, ofreciendo el arzobispado una consecuente cuantiosa indemnización a Amador.

El Papa Francisco había entrado en la campaña contra el obispo Vicente Jiménez en 2015.

Y esto queda así de claro en un correo electrónico de Arana a Ferrer en contestación a un mensaje emocional de éste a aquel a 4 de julio de 2015:

“Querido Roberto: El informe al Papa se ha producido antes de lo que pensaba. Me ha llamado, por otro asunto, a las 10:00 am, y he aprovechado para contarle el asunto. Tiene una gran memoria. Y cuando le he hablado de la oficial jurídico del tribunal metropolitano, me responde: Pero si es la que me informó! Le he contado el despido improcedente. Le ha causado una gran pena. Y me ha agradecido la ayuda que os pueda prestar”.

Ya informó Periodista Digital que el Papa animó a Arana a que apoyaran a la exnotaria si quería denunciar a su obispo Don Vicente.

Omella repitió esa misiva por wasap, no siendo Omella todavía arzobispo ni cardenal de Barcelona, sino obispo de Logroño-La Calzada.

J Pintor Rey (Periodista Digital)

NOTA.- Para aportar pruebas o testimonios, o notificar errores, escribir redaccion@periodistadigital.com

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