El tamaño del plato principal aumentó 69,2% y el del pedazo de pan 23,1%.
La Última Cena, compartida según los Evangelios por Jesús y sus discípulos, fue representada por los pintores con platos más grandes y alimentos más abundantes a medida que pasaban los siglos, señalan dos profesores norteamericanos.
Brian Wansink, profesor de economía aplicada de la Universidad Cornell de Nueva York, y su hermano Craig Wamsink, profesor de estudios religiosos del Virginia Wesleyan College de Norfolk y pastor presbiteriano, analizaron 52 de los más célebres cuadros que representan la Ultima Cena, realizados entre los años 1000 y 2000.
Recurriendo a la ayuda de computadoras, los dos profesores descubrieron que de siglo en siglo el tamaño de los platos colocados delante de Jesús y los doce apóstoles, comparados con el tamaño medio de las cabezas de los personajes, aumentaba paulatinamente hasta llegar a una talla 65,6% superior en mil años.
El tamaño del plato principal aumentó 69,2% y el del pedazo de pan 23,1%. En los cuadros en que se puede discernir el contenido del plato principal se trata de pescado o anguilas en un 18%, de cordero (14%) o de cerdo (7%). En el porcentaje restante es imposible identificar los alimentos representados.
Según Brian Wansink, esa evolución refleja el desarrollo de la agricultura en el curso de los últimos diez siglos, que produjo «un crecimiento enorme de la producción, de la distribución, de la seguridad alimentaria, de la cantidad de alimentos y de la posibilidad de adquirirlos».
«Pensamos que, como el arte imita la vida, esos cambios se reflejaron en las pinturas de la cena más famosa de la historia», señalan los dos profesores, cuya investigación fue publicada en la revista británica The international Journal of obesity.(RD/Agencias)


