"Nunca sabré si hice lo correcto"

Cuando ser buen samaritano en África se vuelve difícil

Se paró en un lugar donde estaba solo y no corría ningún peligro de que nadie le linchara

Cuando ser buen samaritano en África se vuelve difícil
Accidente en Congo

Mi primera reacción fue echar la mano a la puerta del coche para socorrer a los accidentados y llevarlos al hospital. Entonces vi como la muchacha se levantaba y se ponía a caminar con las manos en la cabeza, llorando a grito pelado.

(José Carlos Rodríguez).- Lo confieso. Después de más de dos décadas en este continente, hay situaciones en África en las que, más que miedo, siento pánico, y una de ellas es cuando hay un accidente en la carretera. Hace pocos días volví a vivir una pesadilla que creí que el tiempo había borrado pero que se me mostró ante mis ojos con toda su crudeza. Y me quedé con uno de esos cargos de conciencia en los que uno, hiciera lo que hiciera, tiene la sensación de haber obrado mal.

Por exigencias del trabajo, todos los días conduzco por estas maltrechas carreteras de Goma y sus alrededores, en el Este de la República Democrática del Congo. Siempre suelo ir cargado de sacos de alimentos para el proyecto humanitario que tenemos con desplazados a las afueras de la ciudad.

Los trayectos por estos barrios pueden poner a prueba de bomba los nervios de la persona más tranquila, ya que además de los innumerables baches, pedruscos y zanjas que jalonan estos caminos, hay que lidiar con las furgonetas que se usan como transporte público y cuyos conductores se saltan a la torera todas las normas de tráfico, parándose donde y cuando les viene en gana sin fijarse en que pueden causar un accidente.

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Autor

Jesús Bastante

Escritor, periodista y maratoniano. Es subdirector de Religión Digital.

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