Responsable de la acogida de las peregrinaciones de habla hispana en Lourdes

Teótimo González: «Europa está fallando y encarna la parábola del rico Epulón y el pobre Lázaro»

"La amenaza terrorista nos condiciona y estamos en un sistema de alerta permanente"

Teótimo González: "Europa está fallando y encarna la parábola del rico Epulón y el pobre Lázaro"
El Padre Teótimo, en Lourdes

En Europa sigue siendo necesario recordar la llamada a la conversión que hace la Virgen. El tema de la acogida de refugiados en Europa es escandaloso

(Vicente Luis García).- Lleva veinte años acogiendo peregrinos de habla hispana en uno de los centros de espiritualidad mariana más importantes del mundo, Lourdes. Sabe que tiene ya nombrado un sucesor de la misma orden para seguir su labor. Es el padre Teótimo González, natural de Puerta Riaño, provincia de León, y miembro de la orden de los Oblatos de María Inmaculada, que advierte a la Europa epulona y reconoce que el santuario está en «alerta permanente por la amenaza terrorista».

Padre Teótimo, a mediados de octubre se cumplirán los veinte años de servicio en Lourdes ¿Qué balance haría de estos años?

Dicen que en Lourdes el tiempo pasa muy rápido, y es cierto. Considero que he tenido mucha suerte poder haber vivido estos años en Lourdes haciendo este servicio de acogida a los peregrinos de habla hispana, he sido muy feliz. Lo más destacable es el trato con tantos miles de peregrinos a los que he podido acoger como capellán para la atención a las peregrinaciones de habla española, que así es como se ha denominado oficialmente. Me ha permitido tratar a personas no solo de España y América tanto del Sur como del Norte, de Estados Unidos han venido muchas peregrinaciones de hispanoparlantes. Lourdes es una de las mayores encrucijadas del mundo, por la cantidad de procedencias de los peregrinos.

¿Cuáles serían los momentos más destacados que ha vivido usted en Lourdes, los hitos más importantes?

Pues recuerdo como momentos históricos el Gran Jubileo del año 2000, el Jubileo de los 150 años de las apariciones, he coincidido con la visita de dos Papas, Juan Pablo II y Benedicto XVI. Con ambos tuve un trato directo, con Juan Pablo II lo pude tener también en otras ocasiones en Madrid y Roma, pero recuerdo especialmente su vista a Lourdes.

¿A lo largo de estos 20 años ha sido testigo de algún milagro corporal o espiritual que le haya llamado especialmente la atención?

Bueno, los milagros espirituales son invisibles y podemos decir que se producen casi a diario especialmente en la capilla de las confesiones. Pero ciertamente tanto yo como por el comentario de algunos compañeros sacerdotes, hemos vivido momentos en los que hemos experimentado en personas un proceso de conversión profunda y radical. Y sobre curaciones físicas en los primeros años que estuve fue muy famosa la curación de un señor de Angulema, Jean Pierre Bély, le vimos muchas veces por aquí tras su curación y transmitía en sus entrevistas, y en conversaciones con quien le paraba, una profunda vida espiritual de continua acción de gracias.

Conocí también, además el mismo día de su curación, a una religiosa colombiana, que padecía de un problema en la rodilla, le habían operado en repetidas ocasiones. Estando rezando en Lourdes notó de pronto que podía doblar la rodilla, algo que le era imposible hacer. Fue inmediatamente a dar gracias al Santísimo y después se acercó a la capilla de San José a la misa en español y ahí es donde la conocí. Para el final de la misa ya se había corrido la voz de su curación. Un denominador común de todas las personas curadas es que lo viven con sencillez, se sienten objeto de una gracia recibida y por ello dan gracias a Dios, sin más.

A Lourdes se puede venir de forma particular pero la mayoría de las personas lo hacen a través de viajes organizados y en concreto a través de las Hospitalidades. ¿Cuál diría que es el papel de las Hospitalidades?

Importantísimo. Sobre todo puedo hablar de las hospitalidades españolas. Ya hay muy pocas diócesis que no cuenten con su Hospitalidad diocesana y su peregrinación anual. Hace poco Barcelona celebraba el centenario de su primera peregrinación diocesana con enfermos. En los últimos años he asistido a la creación de 8 o 10 nuevas Hospitalidades. En el marco de Europa la historia puede decir que antes de la IIª Guerra Mundial había una afluencia de peregrinaciones, con la Guerra tuvo un parón y a partir de 45 se reavivaron y continúan hasta ahora. Lo que las Hospitalidades garantizan a las peregrinaciones es una atención más específica al enfermo.

Un comentario muy frecuente estos días está siendo «Lourdes ha bajado mucho» (de afluencia de peregrinos). ¿Cuáles pueden ser las causas de este descenso?

Sí, es cierto que desde hace dos o tres años ha bajado considerablemente el número de peregrinos, especialmente italianos. Entre las causas habría que citar la crisis económica por un lado que a todos nos afecta, los precios de los viajes han subido y también hay otro dato, la precariedad laboral no facilita que las personas se puedan tomar cuatro días, dos de ellos de ausencia de sus puestos de trabajo. La edad es otro factor, he podido constatar la ausencia progresiva de personas que con los años han dejado de venir, y a ello se suma la falta de un relevo generacional.

¿Las amenazas terroristas han condicionado a Lourdes?

Ha condicionado a Lourdes como ha condicionado a toda Francia. Estamos en un sistema de alerta permanente. A partir del 8 de agosto se intensificó la seguridad, desde entonces se ha limitado a tres los puntos de acceso y salida del santuario y una empresa de seguridad se encarga de revisar el contenido de bolsos y mochilas de los peregrinos, que dicho sea de paso han aceptado con normalidad las molestias y demoras que ello les ha podido ocasionar.

Hablaba del relevo generacional. Tras la JMJ de Río un grupo de jóvenes franceses está intentando convencer al episcopado galo para proponer Lourdes y Toulouse como sedes para la JMJ de 2022. ¿Cree que Lourdes puede acoger un evento de esta magnitud?

Lourdes está preparada para acoger celebraciones a las que asistan un amplio número de personas, con la visita de Juan Pablo II se pudo constatar la capacidad de la campa de albergar hasta doscientas mil personas. Pero el problema logístico vendría en el tema de alojamientos y la JMJ reúne a un número muy superior de jóvenes. No digo que no se podría incluir Lourdes como un punto más de la JMJ, solo que Lourdes por sí solo no creo que tiene capacidad logística para albergar la JMJ. Al fin y al cabo Lourdes es un pueblo que en invierno no supera los 15 mil habitantes. Aunque quizá resulte curioso el dato, pero es la segunda ciudad hotelera de Francia después de Paris.

Y por otro lado ¿Lourdes puede ser un referente espiritual para la juventud?

Pienso que sí. Muchos jóvenes conocen Lourdes como centro de espiritualidad mariana.

Hasta hace unos años Europa contaba con dos lugares de devoción mariana: Lourdes en Francia y Fátima en Portugal. Hoy hay un tercer lugar, Medjugorje. ¿Cómo se observa desde aquí el fenómeno surgido en este lugar de Bosnia muy próximo a la frontera con Croacia?

Ciertamente Medjugorje se ha convertido en un lugar de peregrinación, y se están dando casos de conversiones, pero tiene, de momento, el inconveniente de no estar reconocido aún por la Iglesia. Ello no quita ni para peregrinar allí, ni para que la gracia de Dios se manifieste allí, independientemente de que la Iglesia reconozca o no las apariciones.

El año que viene será el centenario de las apariciones de Fátima y podemos decir que hay casi una cadencia de entorno al medio siglo en la secuencia de las apariciones. Todas tienen un denominador común de surgir en momentos de convulsión social. ¿Si tenemos presente esa cadencia podríamos «jugar» a aventurar dónde podría aparecerse la Virgen en un futuro?

No me atrevería a hacer una predicción de ese tipo. Sí es cierto, como apunta, que las apariciones han coincidido con momentos convulsos de la historia de esos países. Fátima, 1917, la revolución bolchevique y la descristianización en Europa, el ateísmo en Portugal fueron acontecimientos de aquella época. Las apariciones de la Virgen siempre han estado cargadas de una llamada a la conversión, de un aviso ante ciertas situaciones. Lourdes, plena mitad del s.XIX, todavía no se habían curado las heridas religiosas de la Revolución. Francia estaba decayendo en su situación política, y en todo el mundo se extendía una ola de ateísmo. El mensaje de Lourdes son frases casi calcadas del Evangelio con una clara llamada a la conversión y a la oración. Y en Medjugorge (1981) se manifiesta en los años previos a la guerra que enfrentó a Croacia y Bosnia (1991/1994) y el mensaje es muy similar. Y, bueno, siguiéndole el juego de lo que me pedía de alguna manera lo que podría decirle es que Europa es sin duda nuevamente donde se está fallando, donde la parábola del pobre Lázaro y el rico epulón se encarna cada día. Y donde sigue siendo necesario recordar la llamada a la conversión que hace la Virgen. El tema de la acogida de refugiados en Europa es escandaloso. Hoy quizá una llamada urgente es la que está haciendo el papa Francisco, una llamada a la conversión pero cada cual desde su fe y sus creencias.

Volviendo a Lourdes al parecer el santuario está pasando a manos de sacerdotes con un perfil más conservador, algo que se está dejando ver en la liturgia y en las diversas celebraciones que se ofrecen a los peregrinos. ¿A qué se debe este cambio?

Lourdes había vivido últimamente una visión más universal, más afectada por la presencia de tantas sensibilidades religiosas como llegan a este lugar y, desde las autoridades eclesiásticas se ha querido recuperar el sello de Lourdes como santuario francés. No obstante la pastoral de acogida a los peregrinos sigue igual y yo diría que solo se trata de una reafirmación de la ubicación de este santuario en Francia.

Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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