"Celoso y generoso pastor"

Pésame del Papa por la muerte del cardenal Vlk

Tras una dolorosa enfermedad "que él soportó con fe y confianza en el Señor"

Pésame del Papa por la muerte del cardenal Vlk
Cardenal Vlk

Con la muerte del cardenal Vlk, el número de cardenales del Colegio Cardenalicio desciende a 244, de los cuales 117 electores y 107 no electores

(RV).- «Elevo férvidas oraciones a Dios para que conceda el reposo eterno a este celoso y generoso pastor y me uno espiritualmente a los fieles de esta comunidad diocesana, donde él ejerció con diligencia el ministerio episcopal».

Con estas palabras el Papa Francisco se dirige al arzobispo de Praga, el cardenal Dominik Duka, en un telegrama de pésame por la muerte del cardenal Miloslav Vlk, arzobispo emérito de esta ciudad, quien falleció al término de una dolorosa enfermedad «que él – escribe el Pontífice – soportó con fe y confianza en el Señor».

En la misiva, el Santo Padre recuerda con admiración la tenaz fidelidad a Cristo del cardenal Vlk, «no obstante las privaciones y persecuciones contra la Iglesia» y recuerda asimismo «su fecunda y múltiple actividad apostólica, animada por el deseo de testimoniar a todos la alegría del Evangelio, promoviendo una auténtica renovación eclesial fiel, siempre dócil a las inspiraciones del Espíritu Santo».

El Pontífice expresa finalmente sus más sentidas condolencias a los familiares del difunto purpurado, al clero y a todos los fieles de esta querida diócesis e imparte «la confortante bendición apostólica, como signo de fe y de esperanza cristiana en el Señor resucitado».

Con la muerte del cardenal Vlk, el número de cardenales del Colegio Cardenalicio desciende a 244, de los cuales 117 electores y 107 no electores.

La Santa Sede recordó que cuando era niño, Vlk trabajó en una granja en el sur de Bohemia. Debido a la imposibilidad de realizar estudios teológicos durante el régimen comunista, Vlk trabajó en una fábrica de autos a principios de la década de 1950.

En 1968, cuando tenía 36 años y se vivía la llamada Primavera de Praga, fue ordenado sacerdote. Fue nombrado secretario del obispo de Ceske Budejovice.

Las autoridades estatales, «preocupadas por su influencia y actividad pastoral, lo obligaron» en 1971 a dejar Ceske Budejovice y lo enviaron a parroquias aisladas en las montañas del bosque bohemio, dijo el Vaticano.

Luego, en 1978, las autoridades estatales, «en colaboración con los comunistas locales, revocaron su autorización estatal para ejercer el ministerio sacerdotal«, agregó el Vaticano.

«Entonces el ciudadano Miloslav Vlk se vio forzado a vivir en la clandestinidad en Praga» desde octubre de 1978 hasta finales de 1988, según el Vaticano.

Durante la mayor parte de esos años, Vlk trabajó oficialmente como limpiador de ventanas en Praga, mientras realizaba secretamente su actividad pastoral con pequeños grupos de laicos católicos.

Después de la Revolución de Terciopelo -bajo la cual Checoslovaquia acabó con el gobierno comunista y se dividió en dos países, la República Checa y Eslovaquia_, su dedicación pastoral fue reconocida rápida y abiertamente.

El papa Juan Pablo II lo nombró obispo de Ceske Budejovice en 1990, un año más tarde lo nombró arzobispo de Praga y en 1994, lo elevó al rango de cardenal.

Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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