La justicia italiana trata a ONGs como traficantes de personas

El cura Mussie Zerai, ‘Don Moisés’, investigado por supuesta ayuda a la inmigración irregular

Ha trabajado desde hace quince años socorriendo a refugiados perdidos en altamar

El cura Mussie Zerai, 'Don Moisés', investigado por supuesta ayuda a la inmigración irregular
El sacerdote Mussie Zerai, héroe de refugiados perdidos en el Mediterráneo Agencias

Resulta totalmente paradójico centrarse en los trabajadores humanitarios para luchar contra la inmigración irregular. Es como emprender acciones contra los médicos para protestar contra una enfermedad

(C.D./Afp).- La red que la justicia italiana ha desplegado para dar caza a las mafias que se ceban con refugiados desesperados para cruzar el Mediterráneo se confunde con organizaciones y trabajadores humanitarios. Entre los investigados, figuran Médicos sin Fronteras, Save the Children o el sacerdote eritreo Mussie Zerai, quien por sus quince años de esfuerzos infatigables por los migrantes «irregulares» vio su nombre incluido entre los propuestos para el Nobel de la Paz.

«Recibí este lunes un correo de la fiscalía de Trapani en el que se me informaba de la investigación», declaró Zerai a la AFP en Roma, reiterando que siempre se había limitado a actuar para salvar vidas y de forma totalmente transparente.

Tras haber huido de Eritrea, llegó a Italia siendo un adolescente e ingresó en el seminario cuando tenía 45 años. En casi 15 años se ha convertido en un referente para los migrantes eritreos y, más generalmente, del Cuerno de África, quienes durante mucho tiempo sólo contaban con su número de teléfono para pedir ayuda.

«Don Moisés» ha recibido decenas de llamadas al día, la mayor parte de ellas, de migrantes perdidos en altamar. En esos casos, transmitía sistemáticamente las coordenadas de las embarcaciones a los guardacostas italianos y malteses, pero también a ONGs con barcos en los alrededores.

Probablemente, a causa de ello su nombre apareció en la investigación que la fiscalía de Trapani, en Sicilia, abrió en octubre de 2016 por ayuda a la inmigración irregular.

En el marco de esta investigación, la justicia incautó la semana pasada el barco de la ONG alemana Jugend Rettet, por sospechas de vínculos directos con traficantes frente a las costas de Libia.

Según medios italianos, la investigación también se centra en las operaciones de rescate dirigidas por las ONGs Médicos Sin Fronteras (MSF) y Save The Children.

«Resulta totalmente paradójico centrarse en los trabajadores humanitarios para luchar contra la inmigración irregular. Es como emprender acciones contra los médicos para protestar contra una enfermedad», consideró Mussie Zerai.

«Más bien, habría que atacar la causa de la enfermedad, qué hace que esta gente esté tan desesperada, hasta el punto de arriesgar su vida en el mar», agregó, mencionando a los cientos de miles de jóvenes que languidecen en los campamentos de refugiados en Etiopía o Uganda.

«Se está produciendo una hambruna en el Cuerno de África, la dictadura, la guerra (…) Siempre habrá refugiados. No podemos contentarnos con decirles: ‘No vengáis, mantened vuestro sufrimiento lejos de nosotros’. Los africanos también tienen derecho a vivir y a tener un futuro», lanzó.

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Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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