Secretario del santo pontífice

Cardenal Dziwisz propone a Juan Pablo II como Patrono de Europa

"No hay santo más contemporáneo que comprenda nuestro tiempo mejor que él"

Cardenal Dziwisz propone a Juan Pablo II como Patrono de Europa
Stanislaw Dziwisz con el Papa Juan Pablo II

La tesis de algunos políticos europeos que argumentan que los problemas del pasado deberían dejarse a la historia para centrarse en el presente y el futuro es errónea

Con encuentros en las ciudades polacas de Czestochowa, Lodz y Varsovia y con el lema «Abran las puertas a Cristo», se llevó a cabo en Polonia el Congreso «Europa Christi», en el que participaron, entre otros, el arzobispo emérito de Cracovia, cardenal Stanislaw Dziwisz, quien fue secretario de San Juan Pablo II; el prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, cardenal Robert Sarah; y el arzobispo copto católico Kyrillos Kamal William Samaan.

En la exposición inaugural del congreso, el cardenal Dziwisz efectuó una propuesta notable: «Europa necesita de un nuevo patrón y propongo que sea San Juan Pablo II».

El purpurado polaco fundamentó su propuesta en el profundo conocimiento del santo pontífice sobre la importancia del rescate de las raíces cristianas del continente europeo y los auténticos valores que lo edificaron. «Europa se enfrenta a grandes retos: la crisis ideológica, el colapso demográfico, el debilitamiento de la función natural de la familia, el problema de la migración, que requiere prudencia y decisiones con visión de futuro, necesita ayuda del cielo y el ejemplo de los santos, porque sola no puede responder a esos desafíos», indicó el cardenal Dziwisz. «Y no hay santo más contemporáneo que comprenda nuestro tiempo mejor que Juan Pablo II».

«Nadie puede negar que Juan Pablo II ha contribuido a los cambios trascendentales en Alemania y Europa», expresó el arzobispo emérito de Cracovia, y recordó que San Juan Pablo II tenía una visión de una Europa unida no superficialmente, sino a través del perdón y la reconciliación.

«Para él, el primer elemento para construir su unidad fue la pedagogía del perdón. Dos guerras mundiales, que tuvieron lugar principalmente en este continente, causaron mucho daño. Hoy hay muchas heridas en Europa y los tiempos modernos causan nuevos daños», expuso el purpurado polaco. «No hay Europa sin perdón y reconciliación, sin resolver los problemas del pasado. La tesis de algunos políticos europeos que argumentan que los problemas del pasado deberían dejarse a la historia para centrarse en el presente y el futuro es errónea».

La unidad de Europa, según comentó el cardenal Dziwisz, no era para San Juan Pablo II la de una especie de estado federal, sino la de una «Europa de Patria», cuyos valores centrales son «la dignidad de la persona, la santidad de la vida humana, la posición central de la familia basada en el matrimonio, la importancia de la educación, la libertad de pensamiento y la libertad religiosa, la protección de los individuos y grupos sociales, el trabajo percibido como un bien social y personal y el ejercicio del poder político como servicio».

(RD/Aica)

Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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