El cardenal y asesor de máxima confianza de Francisco pide en Polonia una Europa más "social"

Cardenal Marx: «El patriotismo es bueno, pero el nacionalismo no es católico»

"La población incluye a todos, incluidas las minorías", recuerda el también presidente de los obispos alemanes

Cardenal Marx: "El patriotismo es bueno, pero el nacionalismo no es católico"
El cardenal Reinhard Marx Agencias

El partido en el poder no puede decir que 'somos el pueblo' para justificar que las cosas se pongan patas arriba y ya no tome en cuenta a otras posiciones y minorías

(Cameron Doody).- «El patriotismo es bueno, pero el nacionalismo no es católico». El presidente de la Conferencia Episcopal alemana y uno de los hombres de máxima confianza del Papa Francisco, Reinhard Marx, sigue preocupado por la ola de movimientos populistas y xenófobos que actualmente infectan Europa, desde el Reino Unido hasta Grecia. Tal y como se mostró en su reciente viaje a Gdansk, en Polonia, para rendir homenaje al movimiento ‘Solidaridad’.

«El nacionalismo es una de las mayores causas de guerra», alertó en esta ocasión el también arzobispo de Múnich y Frisinga, en una entrevista con Deutsche Welle, en un momento en el que la ultraderecha alemana ha tomado las calles de la ciudad de Chemnitz para reclamar un fin a la inmigración islámica. Con respecto a dónde se deben situar los católicos en este debate sobre la identidad nacional, al cardenal Marx -también integrante del gabinete de asesores del Papa Francisco, el grupo de cardenales conocido como el C9- no tuvo pelos en la lengua. «La Iglesia nunca debe cesar de hacer algo por la unidad de Europa», declaró el purpurado alemán.

«Una mayoría política no refleja a toda la población. Creo que es muy importante recordarlo», prosiguió el cardenal Marx, explicando los peligros de los gobiernos nacionalistas y anti-europeos. «La población incluye a todos, incluidas las minorías», recordó, advirtiendo de que «el partido en el poder no puede decir que ‘somos el pueblo’ para justificar que las cosas se pongan patas arriba y ya no tome en cuenta a otras posiciones y minorías».

Los comentarios del cardenal marcan un rechazo significativo, en particular, al rumbo que ha tomado Polonia bajo el gobierno del partido Ley y Justicia (PiS), que ha consistido en un giro hacia una democracia antiliberal basada en la conexión «nativa» a la patria y el miedo al otro: es decir, a los migrantes musulmanes.

Marx, en Gdansk


«Como Iglesia, debemos defender una sociedad de libertad responsable», dijo Marx, recordando que «la gente debería ser libre de elegir un partido político, a favor o en contra de una religión». «Me gustaría vivir en una sociedad en la que prevalezca la libertad de opinión, de conciencia y de religión, incluso una sociedad donde la gente no esté de acuerdo conmigo o mis convicciones religiosas», agregó.

Para Marx, no obstante, no es que los países del Viejo Continente de hoy deban contentarse simplemente con aspirar a ser sociedades liberales dotadas de libertades democráticas. El cardenal dejó en claro que el impulso hacia una Europa más integrada es un imperativo «moral», por lo que «la Iglesia siempre ha considerado positivamente la unidad de Europa, incluso hoy en día».

«Nuestra interconexión exige que nos defendamos unos a otros para que algo positivo pueda ser el resultado», declaró Marx, sugiriendo que los países del continente deben trabajar hacia una «Europa social», lo que necesariamente implica el establecimiento de «directrices comunes para una política de refugiados y migrantes» entre el Grupo de 28.

En cuanto al papel que los creyentes deben jugar en este movimiento necesario hacia una Europa más integrada y «social», Marx habló claro. A pesar de las «legítimas» diferencias de opinión que puedan haber en la política nacional y europea, «siempre es necesario» que los católicos se alcen a favor de «las libertades individuales, las minorías, el respeto y los fundamentos de la democracia: por todo lo que haga falta para que una sociedad libre y abierta funcione con estabilidad».

«Es una especie de simbiosis que requiere un trabajo constante», advirtió Marx, sobre este imperativo católico de defender a las libertades y a las minorías.  «Si te descuidas un segundo, pronto te enterarás. Los peligros [de la negligencia] se hacen evidentes muy rápidamente».

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Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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