Las tasas de abusos fueron menores allí donde había mayor presencia femenina

La Iglesia australiana apuesta por más mujeres en puestos de responsabilidad para frenar los abusos

Admite que la cultura del clericalismo fomentó la pederastia y el encubrimiento

La Iglesia australiana apuesta por más mujeres en puestos de responsabilidad para frenar los abusos
Abusos y la marginalización de las mujeres en la Iglesia

En la diócesis que abrió el camino del nombramiento de mujeres laicas y religiosas como vicarias episcopales -Adelaida- la tasa de sacerdotes abusadores era del 2,4%, comparado con hasta el 15% en otros sitios

(Cameron Doody).- Una cuota de mujeres en puestos de responsabilidad eclesial. Esto es lo que ha recomendado la Comisión de Verdad, Justicia y Sanación (TJHC) de la Iglesia católica australiana en su respuesta final a la Real Comisión de ese país sobre las respuestas institucionales al abuso de menores, la cual concluyó en diciembre del año pasado que las tasas de abusos fueron sustancialmente menores en sitios donde más mujeres ejercían como vicarias episcopales con autoridad sobre los sacerdotes.

Así, el TJHC ha «instado» a los obispos y superiores religiosos a ascender a las mujeres a puestos de autoridad en diócesis, parroquias y órdenes religiosas, de acuerdo con lo publicado por el Sydney Morning Herald. La respuesta del TJHC a la Real Comisión-encargada por la Conferencia Episcopal del país- llega tras la de los propios obispos y superiores religiosos publicada la semana pasada, en la que indicaban que pedirían a Roma una revisión de la política del celibato sacerdotal obligatorio, entre otras cosas.

La Real Comisión anti-pederastia se llevó a cabo entre 2013 y 2017, y reveló que al menos 4.500 personas fueron abusadas por 1.880 curas y religiosos entre 1950 y 2015. Durante este periodo de tiempo, en la diócesis que abrió el camino del nombramiento de mujeres laicas y religiosas como vicarias episcopales -Adelaida- la tasa de sacerdotes abusadores era del 2,4%. En otras diócesis la tasa llegó tan alta como 15,1% en Sale, en Victoria, y en las órdenes religiosas hasta el 40% de los religiosos cometieron abusos, como en el caso de la Orden de San Juan de Dios. El ejemplo de las vicarias episcopales de Adelaida no fue implementado o sostenido en otras diócesis, según pruebas presentadas a la Real Comisión, debido a la oposición del clero.

La respuesta final del TJHC a las conclusiones de la Real Comisión también incluye fuertes denuncias de los encubrimientos de abusos realizados por el episcopado del país durante las últimas seis décadas o de la cultura del clericalismo que fomentó estos crímenes. La profesora de la Universidad Monash e integrante del TJHC Rosemary Sheehan, por ejemplo, lamentó las «vergonzosas» conclusiones de la Real Comisión y advirtió de que «si [la Iglesia] quiere seguir siendo relevante en el futuro, tiene que examinar su preocupación con la jerarquía, con el secretismo, con quién puede aceder al ministerio, con la exclusión de mujeres con la toma de decisiones».

Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído