El obispo de Clogher, entre las dos Irlandas, advierte de las consecuencias de una salida "dura"

La Iglesia del Reino Unido denuncia el «incremento atroz de crímenes de odio» contra europeos por culpa del ‘Brexit’

"Les ha dejado sintiéndose no deseados y hasta amenazados en el país que se ha convertido en su hogar"

La Iglesia del Reino Unido denuncia el "incremento atroz de crímenes de odio" contra europeos por culpa del 'Brexit'
Brexit PD

Un 'Brexit' duro no es lo que la gente desearía, desde luego. Estaríamos contentos si fuera un 'Brexit' blando

(Cameron Doody).- La Iglesia católica de Inglaterra y Gales ha advertido de que muchos ciudadanos europeos actualmente residentes en el Reino Unido se sienten «no deseados y hasta amenazados» por culpa del ‘Brexit’.

A su vez, el nuevo obispo de Clogher, entre la República de Irlanda y Irlanda del Norte, se ha revelado preocupado por las consecuencias de un posible ‘Brexit’ «duro» que supondría la reintroducción de controles fronterizos entre los dos territorios.

Los ciudadanos europeos actualmente viviendo en el Reino Unido «son una parte integral y valorada de nuestras parroquias, escuelas y comunidades», declaró el obispo Paul McAleenan, el responsable de Migración y Asilo de los obispos de Inglaterra y Gales, en un comunicado en el que también subrayó los «beneficios económicos y sociales considerables» que han aportado los europeos en el país. Pero si por fuera poco la situación de «incertidumbre y inseguridad» que sienten con la posibilidad de que el Reino Unido salga de la Unión Europea, ahora «un incremento atroz en crímenes de odio… les ha dejado sintiéndose no deseados y hasta amenazados en el país que se ha convertido en su hogar».

Agravando esta situación aún más, ha advertido McAleenan, es el programa que ha introducido el Gobierno británico, al que europeos que hayan vivido en el país al menos cinco años antes del 2020 podrán aplicar para permanecer en territorio nacional. Eso sí, pagando una tasa de 65 libras: un requisito «carente de principios» que supone «cobrar a la gente por derechos que ya poseen», además de constituir «una barrera para las familias numerosas o para la gente que se enfrentan a dificultades financieras».

Si bien, ha apuntado McAleenan, la introducción del programa de permanencia es un «paso importante» hacia el reconocimiento de los derechos de los ciudadanos europeos, los obispos entienden que, «especialmente para la gente que ha contribuido a nuestra sociedad durante muchos años, puede parecer injusto y diviso que ahora se les requiera solicitar permiso para quedarse».

El obispo de Clogher, entre las dos Irlandas, advierte de las consecuencias de una salida «dura»

Por su parte, el nuevo obispo de Clogher, Lawrence Duffy, se ha mostrado preocupado por un posible ‘Brexit’ «duro», y ha pedido al Gobierno británico que consiga la llamada «salvaguarda» irlandesa, que evitaría la instalación de puestos aduaneros o de vigilancia.

Hablando con el Tablet, el obispo electo Duffy -nombrado a su nuevo puesto solo el pasado 8 de este mes- ha admitido que «la decisión sobre ‘Brexit’ y cómo va a quedar todo después es un enorme problema para la gente«. «Un ‘Brexit’ duro no es lo que la gente desearía, desde luego. Estaríamos contentos si fuera un ‘Brexit’ blando», ha explicado el religioso, que se encargará de un territorio eclesiástico que traspasa las dos Irlandas.

«Hemos vivido con una frontera durante casi cien años; hemos vivido con tensión y damos las gracias a Dios por la paz de años recientes«, continuó Duffy, añadiendo que la población de la frontera siempre ha lidiado con sus circunstancias lo mejor que ha podido. «Sin ninguna duda harán lo mismo esta vez, sea cuál fuere el resultado», zanjó el sacerdote.

 



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Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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