Su Congregación les pide que abandonen el convento donde también vive la víctima

La Iglesia busca vengarse de las religiosas indias que protestaban contra un obispo acusado de violar a una monja

Las hermanas denuncian un intento de dividirlas e interferir en la querella criminal contra el prelado

La Iglesia busca vengarse de las religiosas indias que protestaban contra un obispo acusado de violar a una monja
Las monjas, contra el obispo Agencias

La Superiora General aduce como razón la de que fueron asignadas a otros conventos entre marzo y mayo de 2018 -antes de que su hermana denunciara al obispo en junio- pero que las religiosas se han negado a acatar su orden

(Cameron Doody).- Cuatro de las cinco religiosas que han liderado protestas contra un obispo indio acusado de violar en múltiples ocasiones a una monja han sido obligadas a abandonar el convento donde también vive la supuesta víctima. Las hermanas denuncian que viene a ser un intento por parte de autoridades de la Iglesia de dividir al grupo e interferir en la querella criminal contra el prelado.

Tal y como informa el Herald de Goa en un comunicado, Regina Kadamthottu, Superiora General de las Misioneras de Jesús, la Congregación a la que pertenecen las religiosas Alphy, Anupama, Josephine y Ancitta, les pide que abandonen el convento de Kuravialangad, en el distrito de Kottayam en el estado de Kerala, donde otra monja acusa al que fuera obispo de Jalandhar, Franco Mulakkal, de haberla violado en múltiples ocasiones entre 2014 y 2016.

La Superiora General aduce como razón la de que fueron asignadas a otros conventos entre marzo y mayo de 2018 -antes de que su hermana denunciara al obispo en junio-, pero que las religiosas se han negado a acatar su orden.

A una quinta monja que también lideraba las protestas contra Mulakkal, Nina Rose, no le ha pedido que abandone el convento de Kuravialangad. Las cuatro religiosas que han recibido la orden de marcharse han indicado que no tienen ninguna intención de abandonar la casa.

Las protestas en septiembre del año pasado que lideraban las monjas contra el supuesto obispo violador Mulakkal desataron una ola de indignación en la India contra la Iglesia y provocaron pedidos de que Roma tomara cartas en el asunto. Cosa que finalmente hizo, cuando el Papa aceptó la renuncia del prelado, de 54 años, al finales de septiembre, poco antes de que fuera detenido y puesto en prisión preventiva durante tres semanas. Mulakkal fue puesto en libertad con cargos en octubre.

La hermana Alphy ha sido invitada a incorporarse a un convento en Pakartala, en el estado de Bihar, mientras que las religiosas Ancitta y Josephine han sido destinadas a una casa de las Misioneras de Jesús en Lalmatia, estado de Jharkand. A la hermana Anupama, por su parte, se la ha pedido que se presente en un convento de la Congregación en Punyab.

 



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Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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