CON LA IGLESIA HEMOS TOPADO

Cardenal George Pell, el mayor jerarca de la Iglesia católica en ser condenado por abuso sexual

Cardenal George Pell, el mayor jerarca de la Iglesia católica en ser condenado por abuso sexual
George Pell. EP

Duele en lo más profundo (Las víctimas, divididas ante el discurso del Papa en la clausura de la cumbre antipederastia).

Era considerado como un asesor cercano al Papa, quien lo convocó en 2014 a Roma para ayudar a poner orden en las finanzas de la iglesia.

Como tesorero de la Santa Sede, George Pell era visto como el tercer hombre más poderoso del Vaticano. Ahora se ha convertido en el mayor jerarca católico en ser condenado por abuso sexual.

Un tribunal en Australia condenó a este cardenal, de 77 años, de edad por haber agredido sexualmente a dos adolescentes de 13 años de edad en la catedral de Melbourne en 1996.

La decisión judicial fue emitida en diciembre pero no había podido ser divulgada hasta ahora por restricciones legales.

El alcance de la condena, en contra de la que el religioso ya ha apelado, será anunciado este 27 de febrero de 2019.

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Pell, quien siempre ha defendido su inocencia, forjó su carrera como un gran partidario de los valores católicos tradicionales y asumiendo posturas conservadoras en contra del aborto, de los métodos anticonceptivos y a favor del celibato de los sacerdotes.

En los últimos años, su figura se vio fuertemente cuestionada cuando comenzaron a surgir acusaciones en su contra que inicialmente lo señalaban por encubrir casos de abuso sexual y, luego, lo empezaron a señalar como perpetrador de ese tipo de delito.

En diciembre pasado fue removido del círculo próximo del papa Francisco y su periodo como tesorero del Vaticano llegó a su fin el pasado domingo.

El juicio

Según se dijo durante el juicio, los hechos por los que Pell fue condenado ocurrieron durante su primer año como arzobispo de Melbourne, en 1996, cuando al culminar una misa encontró a los dos adolescentes en las habitaciones de la catedral.

Entonces, según la Fiscalía, Pell dijo a los jóvenes que estaban en aprietos por beber vino de la comunión y entonces les obligó a cometer actos indecentes.

El jurado escuchó el testimonio de una de las dos víctimas, pues la otra falleció.

El abogado del cardenal, Robert Richter QC, dijo en la corte que las acusaciones eran fantasías inventadas por las víctimas.

Y el caso debió ser realizado en dos ocasiones el año pasado, pues un primer jurado no logró ponerse de acuerdo en el veredicto.

El segundo jurado, en cambio, llegó a una conclusión unánime y condenó a Pell por una acusación de penetrar sexualmente a un menor de 16 años y por cuatro cargos por cometer un acto indecente en un menor de 16 años.

Aspirante a papa

El proceso contra el cardenal Pell es parte de una larga investigación en Australia iniciada en 2012 sobre la respuesta de las instituciones del país a las denuncias de abuso sexual infantil del pasado.

En total, las autoridades australianas han documentado el abuso de 4.440 niños, con unos 1.880 sacerdotes involucrados.

Pero ninguno con la jerarquía de George Pell, en su momento considerado un aspirante al puesto de Papa.

El australiano nació en Ballarat, una localidad cercana a Melbourne de la que fue sacerdote, en 1941.

Su educación inicial fue en el Convento Loreto y después asistió al Colegio St Patrick’s, donde se destacó en deportes, particularmente en el fútbol.

Tal era su destreza en el campo que hacia el final de sus estudios firmó un contrato con el Richmond Football Club, pero luego optó por la vida religiosa.

Fue ordenado sacerdote en Roma en 1966 y con los años se convirtió en el principal líder católico de Australia, como arzobispo de Melbourne y luego de Sídney.

Ascendió entre la jerarquía católica a tal punto que llegó a ser considerado entre los posibles sucesores del papa Benedicto XVI cuando el pontífice renunció en 2013.

Y su cargo de tesorero del Vaticano, designado por el papa Francisco en 2014, lo convirtió en su momento en la tercera persona más poderosa de la Iglesia católica.

Con la acusación de la fiscalía, Pell se convirtió en el miembro de la Iglesia católica de más alto rango en afrontar un juicio por abusos sexuales.

Y por eso mismo su condena también es un momento histórico dentro del escándalo de abusos sexuales a menores en el seno de la Iglesia católica.

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