VALIENTES DECLARACIONES DE LA CONSULTORA DEL SÍNODO DE LOS OBISPOS

María Luisa Berzosa: ‘En la Iglesia hay abusos a religiosas y mucho dolor’

María Luisa Berzosa: 'En la Iglesia hay abusos a religiosas y mucho dolor'
La jesuitina María Luisa Berzosa. EP

Presencia y misión de la mujer en el seno de la Iglesia (‘Las monjas pizza’: la penosa explotación de muchas religiosas al servicio del clero masculino en la Iglesia católica).

La religiosa española María Luisa Berzosa, una de las primeras mujeres que participarán como consultoras en el próximo Sínodo de los Obispos, ha reconocido que dentro de la Iglesia existen abusos a mujeres y «mucho dolor» y ha urgido a «abrir la herida y sacar todo lo que hay dentro» para poder sanar.

En una entrevista, Berzosa ha expresado su sorpresa y alegría por esta designación como consultora en la secretaría general del Sínodo de los Obispos –reunión de prelados procedentes de países de todo el mundo que busca fomentar la participación de éstos en las cuestiones que afectan a la Iglesia– y que se celebrará a partir del próximo mes de octubre.

Ella, junto a otras dos religiosas y una laica, son las primeras mujeres que formarán parte de la secretaría general del Sínodo, que históricamente ha estado compuesto únicamente por obispos, y que en esta ocasión se centrará en la evangelización y la protección del Amazonas.

Esta religiosa vallisoletana, directora de la Federación Internacional Fe y Alegría, un movimiento de educación integral y promoción social, ve necesario dar una mayor visibilidad a la mujer dentro de la Iglesia Católica y cree que se están dando pasos en esta dirección «pero muy lentos, muy en desproporción a lo que debería».

También denuncia la situación de vulnerabilidad en la que en algunas ocasiones se encuentran las religiosas dentro de esta institución: «Hay abusos y mucho dolor. Deseo que esto se acabe y colaborar denunciando».

La jesuitina María Luisa Berzosa se refiere a los abusos sexuales a religiosas, pero también a los «abusos de poder, de sumisión, de esclavitud, de imposición, de no reconocer tu persona, sino estar esclavizada o doblegada».

Situaciones «muy dolorosas», pero que esta religiosa cree que deben salir a la luz. «Es necesario abrir la herida y que salga todo lo que hay dentro y no tapar, no encubrir, es muy urgente y necesario».

«Yo hago mucho acompañamiento de personas y cuando recibo confidencias así, digo que no puede seguir encubierto, que debe salir a la luz, porque es una herida que duele, que sangra, pero que debe sanar y si no se pone a la luz, queda encubierta», explica.

Berzosa cree que dentro de la Iglesia hace falta mucha más educación afectivo-sexual y de inteligencia emocional porque no se cuida a la persona lo suficiente ni se pregunta «cómo te sientes, qué te pasa o cómo manejas las emociones».

«Estoy contentísima de que se siga destapando. Si se ha hecho mal, arreglémoslo para el futuro. El primer paso es hacerse cargo de lo que ha pasado», afirma.

Indica que no quiere un «Sínodo de mujeres», sino un Sínodo «del Pueblo de Dios», en el que haya participación de todos los miembros de la Iglesia, también de la jerarquía, pero no sólo, porque de esta manera la Iglesia sería «un cuerpo uniforme, que tiene mucha cabeza, pero al que le faltan miembros y está un poco manca».

Cree que en el último Sínodo de los Jóvenes, celebrado el pasado mes de octubre, «fue muy palpable» la desproporción entre el número de hombres y mujeres, ya que había 10 superiores generales que tenían voz y voto, frente a una superiora general que, además, no podía votar.

«Esa desproporción se veía con solo mirar el aula, no hacía falta ninguna estadística», asegura la religiosa española.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leido