Está jugando con la Comisión, con el propio Papa y, sobre todo, con las víctimas y los supervivientes
El escándalo por la supuesta inacción del cardenal Pell en un caso de abusos sexuales a menores durante su etapa como arzobispo de Sidney amenaza con alcanzar cotas inimaginables. Ayer, el responsable de la comisión de investigación sobre abusos sexuales a menores en Australia, Peter Saunders, tildaba en una entrevista al actual «ministro de Finanzas» vaticano de «sociópata» y denunció su «frialdad e indiferencia» en el trato con las víctimas.
Saunders, que también forma parte de la comisión antiabusos de la Santa Sede, denunció que Pell «está jugando con la Comisión, con el propio Papa y, sobre todo, con las víctimas y supervivientes«. En su opinión, el cardenal «debe hacerse a un lado», pues «ha fracasado en la misión de proteger a las víctimas de abusos en Australia».
«Cualquiera que sea un serio obstáculo para el trabajo de la comisión y de la obra del Papa para tratar de limpiar la acción de la Iglesia sobre este asunto debe ser apartado de inmediato, y retirado de cualquier posición de influencia», solicitó Saunders.
Hace unos meses, David Ridsdale, víctima a los 11 años de abusos de su tío, el sacerdote Gerald Ridsdale, dijo a la comisión el miércoles que contó a Pell, un amigo de la familia, estas agresiones sexuales en 1993. Sin embargo, este habría intentado comprar su silencio.
En un comunicado, el purpurado australiano, que afirmó haber seguido la investigación de la comisión, se mostró «horrorizado» por el relato de los abusos, al tiempo que negó el intento de soborno. «En ningún momento intenté sobornar a David Ridsdale o a su familia, u ofrecer cualquier incentivo financiero para comprar su silencio», añadió.
Por su parte, la oficina del cardenal Pell calificó de «falsa», «engañosa» y «escandalosa» la acusación de Saunders, y ha hecho saber su intención de consultar a sus abogados.

(RD/Agencias)






