Barack Obama y su esposa recibirán a Francisco a su llegada a Sant Andrews

El Papa se reunirá con Putin en Naciones Unidas

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Francisco estará dos horas y media en la sede de la ONU, organización que lo invitó para conmemorar los 70 años de la creación del Sistema de Naciones Unidas

El papa Francisco pronunciará un discurso en su español natal ante líderes mundiales, y se reunirá en privado con el presidente ruso Vladimir Putin, durante una rápida visita a las Naciones Unidas, informó el miércoles la misión de la Santa Sede en ese organismo.

El arzobispo Bernardito Auza, nuncio apostólico del Vaticano y embajador ante la ONU, indicó que el pontífice probablemente se enfocará en temas que van desde la paz y el desarrollo económico hasta la mayor crisis de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial durante su discurso ante la Asamblea General el 25 de septiembre.

En una conferencia de prensa efectuada el miércoles, Auza dijo que la visita de dos horas y media que hará Francisco a la ONU ese día será la quinta que realiza un papa, y la más breve.

Auza dijo que se espera que durante su discurso ante la Asamblea General, el papa agradezca el papel de la ONU para intentar minimizar los conflictos y aliviar el sufrimiento, pero también dijo que el organismo mundial ha tenido «muchos fracasos».

«No hay peor fracaso para Naciones Unidas que ser incapaz de prevenir lo que sucede actualmente en Medio Oriente y el Norte de África», dijo el arzobispo.

Inmediatamente después de que deje las instalaciones de Naciones Unidas, Francisco irá al lugar donde se encontraba el World Trade Center previo a los ataques del 11 de septiembre de 2001, una visita que, según Auza, el papa insistió en hacer.

Durante su visita a Naciones Unidas, Francisco se reunirá en privado con el secretario general, Ban Ki-moon, y después tendrá otro encuentro con autoridades de la ONU y el Vaticano, comentó Auza.

Posteriormente hablará con miembros del personal de la ONU y sostendrá encuentros privados con los presidentes entrantes y salientes de la Asamblea, así como con Putin, cuyo país será presidente, de acuerdo a la rotación establecida, del Consejo de Seguridad de la ONU, a partir de septiembre. Putin se ha reunido con Francisco en, al menos, dos ocasiones anteriores.

 


Auza dijo que el papa se quedará en su residencia en el lujoso upper East Side, de Nueva York, que le fue otorgada a la Santa Sede en 1970 como residencia oficial para su representante ante Naciones Unidas por la familia del entonces alcalde de Nueva York, Hugh Grant, quien la construyó y falleció en el lugar en 1910.

El presidente, Barack Obama, y su esposa, Michelle, se desplazarán a la base aérea de Andrews, a las afueras de Washington, para recibir al papa Francisco a su llegada al país el 22 de septiembre procedente de Cuba, anunció hoy la Casa Blanca.

Así lo adelantó a los periodistas en el avión presidencial rumbo a Warren (Michigan) Eric Schultz, portavoz adjunto de la Casa Blanca.

En un gesto muy poco habitual, el matrimonio Obama dará personalmente la bienvenida al pontífice cuando éste aterrice en la base aérea de Andrews (Maryland) el 22 de septiembre para iniciar su primera visita oficial a EEUU.

Schultz admitió que no es «común» que un presidente vaya a recibir a la base de Andrews a un líder extranjero que llega al país.

No obstante, el portavoz anotó que hay precedentes y puso como ejemplo que el entonces presidente estadounidense, George W. Bush, recibió en Andrews al papa Benedicto XVI en 2008.

Durante su estancia en Washington, el papa Francisco se reunirá con Obama en la Casa Blanca y oficiará la misa de canonización del franciscano español Junípero Serra, evangelizador y fundador de varias misiones en el estado de California y en México en el siglo XVIII, entre otras actividades.

El pontífice se desplazará a Nueva York el 24 de septiembre para oficiar una multitudinaria misa en el Madison Square Garden e intervenir ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.

El papa dejará Nueva York el 26 de septiembre para culminar su viaje por EEUU en la ciudad de Filadelfia, donde participará en la clausura del Encuentro Mundial de las Familias.

Según una encuesta divulgada la semana pasada, el 66 % de los estadounidenses tiene una opinión «favorable» o «muy favorable» del pontífice.

El papa Francisco realizará el próximo 25 de septiembre la más corta de las visitas papales a la sede central de la ONU, como parte de su estancia en Estados Unidos para cumplir con distintas actividades, se informó hoy oficialmente.

El pontífice realizará desde el 22 de septiembre una visita a Estados Unidos de cinco días, que incluirá Washington, Nueva York y Filadelfia, la primera de Francisco a este país.

El arzobispo Bernardito Auza, representante del Vaticano ante la ONU, ofreció hoy a los periodistas los detalles de los actos que encabezará el papa en Nueva York, especialmente en la sede de Naciones Unidas.

 

 

El papa Francisco estará dos horas y media en la sede de la ONU, organización que lo invitó para conmemorar los 70 años de la creación del Sistema de Naciones Unidas.

Francisco tiene previsto participar, con un discurso en español, en el comienzo de una cumbre sobre desarrollo convocada por la ONU en su sede central y a la que se esperan asista un centenar de jefes de Estado y de Gobierno.

Además, el pontífice se reunirá con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y con los presidentes de la 69 y 70 sesiones de la Asamblea General, el ugandés San Kutesa y el danés Mogens Lykketoft, respectivamente, así como con el presidente ruso, Vladimir Putin, cuyo país preside este mes el Consejo de Seguridad de la ONU.

El nuncio apostólico recordó que la última visita de un papa a la sede de la ONU fue Benedicto XVI, el 18 de abril de 2008. Juan Pâblo II estuvo en dos ocasiones, en 1979 y 1995, y Pablo VI fue el primero que llegó a Naciones Unidas, en 1965.

Pero en todas las ocasiones anteriores la estancia de los distintos papas ha sido mucho más larga que la del 25 de septiembre, recordó el representante del Vaticano ante Naciones Unidas.

Francisco la acortará para cumplir con una apretada agenda tanto en Nueva York como en la etapa posterior en Filadelfia.

Además de los actos mencionados, el papa Francisco se reunirá con personal de la sede de Naciones Unidas, antes dirigir un discurso en español, de cerca de media hora, ante la Asamblea General de la ONU, donde se realizará la cumbre sobre el desarrollo.

El nuncio apostólico anticipó que, en su discurso, Francisco tocará temas como la lucha contra la pobreza y el acceso universal para los sistemas de salud, además de la necesidad de reforzar el diálogo en la comunidad internacional.

La visita del papa a Nueva York incluye el día anterior una jornada de oración en la catedral de St. Patrick, un servicio interreligioso en el Memoria del 11 de Septiembre, en el World Trade Center, una visita a Harlem y una misa en el Madison Square Garden.

Durante su estancia en Nueva York, Francisco se alojará en la residencia del nuncio apostólico, en la avenida Madison, un edificio que fue propiedad de la familia Grant (Hugh Grant fue alcalde de Nueva York desde 1889 hasta 1992).

El Vaticano es observador permanente de la ONU desde 1964. Aunque en 2002 se le ofreció la posibilidad de convertirse en un estado miembro de la ONU con todos los derechos, la Santa Sede rechazó esa oferta, entre otras razones para garantizar su imparcialidad política.

Además del Vaticano sólo hay un observador permanente en la ONU, la Autoridad Nacional Palestina. Entre las limitaciones que tienen figura la imposibilidad de votar ni la de presentar candidatos a determinados puestos en el Sistema de la ONU. Maurilio Bautista, nacido en México, es ciudadano estadounidense, pero no puede hacer nada para regularizar el estatus migratorio de su esposa. Excepto rezar.

Por esto, el inmigrante se ha unido a un grupo de 18 latinos que irán a la costa este de Estados Unidos a tratar de ver al papa Francisco con la esperanza de escucharlo pronunciarse en favor de los 11 millones de inmigrantes que viven en el país sin autorización.

«Nuestra fe es alcanzar al papa y que aunque sea con una palabra ponga el tema de la cuestión migratoria sobre la mesa. Creemos que si lo dice, lo van a escuchar los políticos, toda la gente», manifestó el miércoles el comerciante oaxaqueño.

El grupo de seis niños y 13 adultos incluye a una niña del área de Oxnard, cuyos padres son campesinos y también viven sin autorización, de acuerdo con Alicia Flores, directora ejecutiva de Hermandad Mexicana Transnacional, con sede en Oxnard, una de las organizadoras del viaje.

Ninguno de ellos tiene boleto para entrar a uno de los eventos donde hablará Francisco, pero esto no les preocupa porque lo importante es resaltar la necesidad de una reforma migratoria, agregó Flores.

«Vamos con un espíritu de lucha, con el objetivo de enviar un mensaje«, puntualizó Flores.

Francisco llegará a Filadelfia el 26 de septiembre, cuando se espera que hable sobre libertades religiosas e inmigración en el marco del 8vo Encuentro Mundial de Familias. Al día siguiente celebrará una misa como parte de la misma conferencia.

Su visita a Estados Unidos iniciará el 22 de septiembre, cuando llegue procedente de Cuba. Al día siguiente se reunirá con el presidente Barack Obama y ofrecerá una misa para canonizar al misionero español Junípero Serra, fundador de ocho de 21 misiones católicas en California.

Dos días después pronunciará un discurso ante una sesión conjunta del Congreso, en Washington, y el 25 se dirigirá a la Asamblea General de la ONU, en Nueva York, y oficiará una misa en el Madison Square Garden.

Pese a que su esposa lleva 18 años en el país, Bautista dijo que no puede hacer nada por arreglar su situación migratoria, pero no dio más detalles. Su esposa Elizabeth tampoco quiso hablar sobre el asunto.

Bautista dijo que él y otros seis oaxaqueños que lo acompañarán seguirán al papa por toda la costa este con solo una plegaria en mente: escuchar que se pronuncie en favor de los inmigrantes.

«Esa es la única razón por la que vamos«, agregó.

Otro integrante del grupo es el mexicano José Ugarte, quien está en contra de la separación de familias porque su madre sufrió esto en carne propia en la década de 1930, cuando fue deportada a México pese a ser ciudadana estadounidense.

Su madre, Ofelia Ruiz, fue parte de una deportación masiva en la década de los años 30 y 40. Unos 2 millones de mexicanos y estadounidenses de origen mexicanos fueron deportados durante este período.

«Vemos que hay muchos niños separados de sus padres y creo que sería bueno apoyarlos porque ellos no tienen nada que ver con la política. Es un golpe muy duro para ellos», dijo Ugarte, cuya madre fue deportada a los 6 años y pudo regresar diez años después.

 

(RD/Agencias)

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Autor

Jesús Bastante

Escritor, periodista y maratoniano. Es subdirector de Religión Digital.

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