"Fue un intercambio largo, fructífero y bueno", afirmó DiNardo tras la reunión con Francisco

Los obispos de EE.UU. comparten con el Papa el dolor por «el demonio del abuso sexual»

Roma acepta la renuncia del obispo de Wheeling-Charleston, acusado de abusos, y ordena una investigación

Los obispos de EE.UU. comparten con el Papa el dolor por "el demonio del abuso sexual"
El Papa, con los obispos norteamerianos Sala Stampa

Dos testimonios anónimos pusieron en tela de juicio el compromiso de DiNardo en la lucha contra el encubrimiento de dos obispos acusados de abusos

(Hernán Reyes Alcaide, corresponsal en el Vaticano).- El papa Francisco mantuvo hoy un «largo, fructífero y buen» encuentro en el Vaticano con la cúpula de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB). Una reunión en la que, sin embargo, los prelados no solicitaron a Roma la anunciada ‘Visita Apostólica‘ al país.

El encuentro se produjo en el marco del escándalo por los abusos cometidos por el clero en los últimos años y las derivaciones del caso del ex cardenal Theodore McCarrick, que incluyeron una petición de renuncia al pontífice por parte de un ex embajador de la Santa Sede en Washington y una serie de ataques de sectores conservadores de ese país.

Jorge Bergoglio se reunió en el Palacio Apostólico con el Cardenal Daniel DiNardo, Arzobispo de Galveston-Houston y Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos de América, junto al Card. Seán Patrick O’Malley, Arzobispo de Boston, Presidente de la Pontificia Comisión para la Protección de Menores y miembro desde su fundación del consejo de nueve cardenales asesores del papa conocido como C9.

«Estamos agradecidos al Santo Padre por recibirnos en audiencia. Compartimos con el papa Francisco nuestra situación en Estados Unidos, cómo el cuerpo de Cristo es lacerado por el demonio del abuso sexual. Escuchó muy profundamente desde el corazón», planteó DiNardo en un breve comunicado tras la reunión, en la única comunicación de parte de la Iglesia norteamericana.

«Fue un intercambio largo, fructífero y bueno»; se limitó a describir el máximo responsable de a Iglesia norteamericana, que planteó que buscan «activamente continuar nuestro discernimiento juntos identificando los pasos más efectivos a dar próximamente».

 


DiNardo y O’Malley estuvieron acompañados por Monseñor José Horacio Gómez, Arzobispo de Los Ángeles, Vicepresidente de la misma Conferencia Episcopal; y Monseñor Brian Bransfield, Secretario General.

Pasadas más de tres horas del inicio de la reunión, el Vaticano se había limitado esta tarde a difundir apenas unas fotos del encuentro, con los obispos sonriendo, sin especificar la duración de la audiencia.

DiNardo había solicitado la audiencia apenas después de que se conocieran las implicancias del (ahora ex) cardenal Theodore McCarrick en casos de molestias sexuales a adultos y luego a menores de edad por los que fue obligado a abandonar el ministerio público y despojado del birrete por el papa Francisco.

El pedido de audiencia de DiNardo se dio un día después de que saliera a la luz la carta del ex nuncio en Washington, Carlo Maria Vigano, en la que el diplomático pidió la renuncia de Francisco por supuesto encubrimiento al cardenal, aunque a casi un mes de la misiva del 26 de agosto pasado aún no ha presentado pruebas firmes que sostengan su acusación.

 

 

Este jueves, antes del encuentro entre el pontífice y la Iglesia de Estados Unidos, el Vaticano informó que el pontífice aceptó la renuncia de un obispo del país norteamericano acusado de casos de abusos sexuales y ordenó el inicio de una investigación en su contra.

El papa le ordenó al arzobispo de Baltimore, William E. Lori, que conduzca una investigación sobre las acusaciones contra Michael J. Bransfield, prelado de Wheeling-Charleston, en West Virginia, sospechado de acosar sexualmente a adultos, según informó el Servicio de Noticias Católicas.

En medio de la ola de escándalos por abusos en Estados Unidos, a los que a última hora del miércoles se sumaron otros 3.000 casos en Estados Unidos, Bergoglio anunció ayer la convocatoria extraordinaria a todos los presidentes de las conferencias episcopales del planeta para un encuentro en Vaticano entre el 21 y el 24 de febrero sobre la problemática que pone en jaque a la Iglesia.

 

Michael J. Bransfield

Además, minutos antes de que comenzara la reunión en el mediodía romano, la agencia Ap publicó dos testimonios anónimos que pusieron en tela de juicio el compromiso de DiNardo en la lucha contra el encubrimiento de dos obispos acusados de abusos.

Una de las personas citadas por AP en la denuncia contra DiNardo declaró que en un encuentro privado el jefe de la Iglesia norteamericana le había prometido la remoción del contacto con menores de un sacerdote indicado como abusador, pero que finalmente permaneció en su puesto.

Autor

Jesús Bastante

Escritor, periodista y maratoniano. Es subdirector de Religión Digital.

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