"Señalar los defectos para corregir, pero una vez señalados y denunciados, se ama a la Iglesia"

El Papa, en la previa de la cumbre antipederastia: «Los que se pasan la vida acusando a la Iglesia son primos del diablo»

"No se puede vivir toda una vida acusando a la Iglesia. ¿El oficio del acusador de quién es? Del diablo"

El Papa, en la previa de la cumbre antipederastia: "Los que se pasan la vida acusando a la Iglesia son primos del diablo"
Audiencia papal en la basílica de San Pedro a los fieles de Benevento

Hoy, está de moda el tatuaje. Sobre las palmos de mis manos te llevo grabado. Estoy tatuado en las manos de Dios

(José M. Vidal).- Audiencia del Papa Francisco un día antes del comienzo de la histórica cumbre antipederastia. El Papa aprovechó la ocasión de la audiencia a los fieles de Benevento, para recordar que «los que se pasan la vida acusando a la Iglesia son primos o parientes del diablo». A su juicio, hay que denunciar los abusos, pero seguir «amando a la Iglesia». De lo contrario, se cae «en el oficio del acusador: el diablo».

Antes de la audiencia de los miércoles en el aula Pablo VI, el Papa recibió a una numerosa peregrinación de la archidiócesis de Benevento, que venían a darle las gracias por su visita de hace un año, a la tumba del Padre Pío.

En su saludo, el Papa les dijo, entre otras cosas:

«Gracias»

«Me detengo en esto: Amad a la Iglesia como el Padre Pío. Amad la Iglesia con tantos problemas y con tantos pecadores…y algunos gordos. Amó la Iglesia como era. No la desdtruyó con la lengua, como está de moda hacerlo ahora…La ama como es. Pero siempre con el perdón. No se puede vivir toda una vida acusando a la Iglesia. ¿El oficio del acusador de quién es? No les oigo. Del diablo. Los que pasan la vida acuasando son no hijos, pero sí amigos, primos y parientes del diablo. Señalar los defectos para corregir, pero una vez señalados y denunciados, se ama a la Iglesia. Sin amor, lo del diablo»

«Amaba a la Iglesia con todos sus problemas y sus adversidades»

«Acoger el amor de Dios»

«No os canséis de confiar en Cristo»

«Testimonio. Pensad en San Francisco. ¿Qué les dijo a sus discípuls: Id y testimoniad…No son necesarias las palabras. Comenzad con el tesitmonio. Vivid como cristianos que el amor es más bello que el odio, que la fraternidad es más bella que la guerra»

«Gracias por vuestra visita»

«Les imparto mi bendición a vosotros y a toda la arquidiócesis de Benevento»

El Pap ay el obispo de Benevento

A continuación, el Papa se trasladó al aula Pablo VI, donde se desarrolló, como es habitual, la audiencia de los miércoles.

Lectura del profeta Isaías:

Pero Sion dijo: El Señor me ha abandonado,
el Señor se ha olvidado de mí.

¿Puede una mujer olvidar a su niño de pecho,
sin compadecerse del hijo de sus entrañas?
Aunque ellas se olvidaran, yo no te olvidaré.

He aquí, en las palmas de mis manos, te he grabado;
tus muros están constantemente delante de mí.

Los obispos Rico Pavés y Ginés García, en la audiencia

Algunas frases de la catequesis del Papa

«La audiencia de hoy en dos lugares. Primero, un encuentro con los fieles de Benevento en San Pedro. Ahora, con vosotros. Porque la Casa Pontificia no quería que ustedes pasasen frío. Gracias»

«No se puede rezar como papagallos. O entras en el misterio de que Dios es tu padre o mejor que no reces. Dios es mi padre»

«Hay que purificar incluso las imágenes maternas y paternas para rezar»

«Ninguno de nosotros tuvimos padres perfectos….Todos tenemos defectos, todos»

«Por eso, las declaraciones de amor se transforman en sentimientos de odio»

«Todos tenemos raíces amargas dentro que no son buenas»

«Ir más allá de nuestros padres»

«El amor de Jesús es el amor total»

«Somos mendicantes de amor. Necesitamos amor»

«Naturaleza ambivalente del amor humano: capaz de florecer y capaz de morir»

«Vuestro amor es como una nube de la mañana»

«Nuestro amor, promesa que cuesta mantener»

«Todos tenemos la experiencia del amor débil»


«Nos encontramos con nuestros límites»

«El apóstol Pedro no fue fiel al amor de Jesús. La debilidad que nos hace caer»

«Pero hay otro amor: el Padre que está en los cielos»

«Somos destinatarios de su amor. Nos ama»

«Aunque nuestros padres no nos hubiesen amado, Dios nos ama como nadie nos podría amar nunca»

«Hoy, está de moda el tatuaje. Sobre las palmos de mis manos te llevo grabado. Estoy tatuado en las manos de Dios. El amor de Dios es como el de una madre que jamás se puede olvidar de su hijo. Es el amor perfecto»

«El amor único de Dios»

«Otra dimensión de amor: inacabable»

«Por tanto, no temer. No estamos sólos»

«Aunque tu padre terreno se haya olvidado de ti, eres hijo amadísimo de Dios padre»

«No hay nada en la vida que pueda apagar su amor apasionado por ti»


Texto integro del saludo del Papa en español

Queridos hermanos y hermanas:

Siguiendo la catequesis sobre el Padrenuestro, hoy vemos cómo el primer paso de toda oración cristiana es el de introducirnos en el misterio de la paternidad de Dios. Aunque hayamos tenido unos buenos padres nuestra experiencia familiar no es suficiente para entender esta paternidad, porque sabemos que todo lo humano, también el amor, es imperfecto ya que está sujeto al egoísmo personal y a los límites propios de nuestra condición de hombres y mujeres.

Todos somos «mendicantes de amor» y experimentamos un gran deseo de amar y ser amados; pero al mismo tiempo encontramos que nuestro amor humano es débil e inconstante; es una promesa difícil de mantener, un intento que se seca rápido y se evapora, «como una nube mañanera, como el rocío que al alba desaparece», dice el profeta Oseas.

En cambio, el amor de Dios, nuestro Padre que está en los cielos, es diferente. Es un amor cercano, total y fiel; destinado a todos y a cada uno. Y aunque todos nuestros afectos terrenos se esfumaran, incluso el amor de nuestros padres, el amor de Dios permanece siempre. Es un amor del que no podemos dudar, porque la experiencia fundamental del cristiano es la certeza de saber que somos sus hijos amados.
***
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española venidos de España y Latinoamérica, en particular a los seminaristas de la Diócesis de Getafe acompañados por su obispo, Mons. Ginés García Beltrán, y que celebran 25 años de la creación de ese centro de formación.

Que el Señor nos conceda la gracia de no tener miedo y de saber que no estamos solos, porque no hay nada en esta vida que pueda apartarnos de su amor de Padre.
Que Dios los bendiga a todos. Muchas gracias.


Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

Booking.com

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído