Francisco Rivera Ordóñez "Paquirri", ovación y silencio

‘El Fandi’ revoluciona La Coruña con un triunfo de tres orejas

Manuel Díaz "El Cordobés", oreja y gran ovación

'El Fandi' revoluciona La Coruña con un triunfo de tres orejas

Se lidiaron toros de Fernando Peña, terciados y cómodos de pitones, nobles pero bajos de raza

La tercera y última corrida de la Feria de La Coruña suele ser conocida como la del corazón, el marujeo o las damas por las muchas aficionadas a Ordóñez y El Cordobés que acuden en estas ocasiones.

Una corrida en el que el espectáculo suele estar más en los tendidos que en el ruedo. Los toros son un lenguaje y este tipo de actos tiene su tradición con sus actualizados jaques, manolas, toreros en amoríos con duquesas o gente del bronce pasados por el estilista. No me ha dado tiempo a documentarme con las últimas tendencias del famoseo, pero en cambio he tenido la suerte de ver la corrida junto a un gran aficionado Marcial Ortiz que suele pintar los carteles de la Feria. Pero la plaza estaba casi llena con muchas damas presentes. Y eso también es muy importante.

La corrida de Fernando Peña lucía bonita en los corrales. Bien presentada, algunos de los bichos tenían más peso y hechuras que arboladura. Resultó extraordinariamente noble y magnífica para el lucimiento excepto el cuarto, también noble pero inválido, que debiera haber sido devuelto a los corrales pero el público no lo exigió.

Manuel Díaz ‘El Cordobés’ de grana y oro estuvo en su línea de siempre, incluso logró embarullar en algunos momentos a su primero, un noble animal que embestía de maravilla. Toro noble que repetía una y otra vez. Mató con fulminante estocada hasta la bola, un poco baja. A petición del público el presidente le concedió una oreja y con buen criterio le negó la segunda aguantando la bronca. Su segundo noble pero inválido impidió la faena lo que no impidió que el diestro lo brindara, irrespetuosamente, al público. Y lo intentó pero no pudo ser. Casi resultó sádico su abuso con el inválido. Pinchazo y estocada. Aplausos y saludo desde el tercio.

Francisco Rivera Ordóñez ‘Paquirri’ de azul marino y oro, tuvo la suerte de un toro muy noble, con fijeza que iba muy bien desde lejos. Lo picó el segundo varilarguero. Bandarilleó con acierto, en especial el tercer par. El toro se acometía y templaba solo, era como una máquina de recibir pases. El público aplaudía a Rivera tanto cuando toreaba como si no. Lo mató con un bajonazo lamentable seguido de descabello. El respetable pidió la oreja que el presidente negó vista la estocada. Y recibió su segunda bronca inmerecida.

El quinto iba bien por ambos lados. Se lució con una tanda de muy buenas verónicas seguidas de un delantal y revolera. Con el astado arrancando desde el tercio acaso se le picó mal porque el bicho daba más sensación de peligro. Intentando su primer par se le coló y hubo un momento de pánico en la plaza. Pero Rivera con gran valentía logró un buen par de poder a poder. El Fandi puso el segundo.

Un tercio de banderillas muy aplaudido y de gran emoción que entusiasmó a la plaza.

El diestro intentó varias series pero me dio la impresión que agobiaba demasiado al animal y lo toreó como si fuera manso, y no lo era. Mató de estocada entera con la mala suerte que el puntillero levantó al animal. Gran ovación y saludo desde el tercio.

David Fandila ‘El Fandi’ de negro y oro bandarilleó muy bien, en su estilo espectacular. El tercero al violín. Brindó al público y toreo bien ayudado por la nobleza del toro. Muy bueno para el lucimiento. Mató de una estocada, quizás algo baja que produjo derrame. Una oreja.

Triunfó en su segundo, al que colocó en suerte por chicuelinas. Bonito quite por navarras rematado con una serpentina. Puso cuatro pares de banderillas. Brindó al público su faena variada, notable, con buenos muletazos, toreando despacio sobre todo por el derecho. Lo mejor de la tarde. Mató recibiendo en los tercios y cortó las dos orejas. Un gran colofón para una buena tarde de toros, una feria interesante que esperemos no sea la última si el nuevo equipo municipal demuestra la sensibilidad e inteligencia que cabe esperar, para mantener la Fiesta en esta parte de España.
Dos menciones especiales: para la nobleza de los toros de Peña y para la acertada labor presidencial, bien asesorada, en la línea de su antecesor de mantener el prestigio y dignidad de la plaza.

Alfonso De la Vega

 

Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

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