Javier y Damián Castaño, dos hermanos toreros y una alternativa para 2012

Tabera de Abajo (Salamanca), 4 dic (Salamanca).- Damián Castaño tiene veinte años, ha sido sexto en el escalafón de novilleros de esta temporada y su hermano, Javier, tras diez años de alternativa, ha demostrado su mejor toreo en este 2011 y tiene dos retos en su mente para 2012: doctorar a su hermano y triunfar en los principales cosos de primera de España y Francia.

Con estos pensamientos han llegado hoy los hermanos Castaño a la finca de Valdefresno (Tabera de Abajo -Salamanca-) para participar en una tienta de diez eralas de procedencia Lisardo-Atanasio, junto a un sinfín de novilleros e, incluso, de algún tapia, como a la antigua usanza, para que el prestigioso ganadero charro Nicolás Fraile, con la ayuda de sus dos hijos, José Enrique y Nicolás, califiquen al ganado en función de su bravura.

De momento no está cerrada la alternativa del joven Damián Castaño, de 20 años, que, al igual que su hermano, nació en el pueblo leonés de Cistierna, aunque por motivos laborales de la familia, ya que su padre es de Topas y su madre de Espeja (Salamanca).

Una de las posibilidades que más peso ha cogido en los últimos meses es que la alternativa se produzca en la Feria de León, durante el mes de junio, donde Damián Castaño tendría como padrino a su hermano Javier.

Sin embargo, ambos aclaran, debido a todos los rumores que se han lanzado sobre esta alternativa, que «nada está cerrado», aunque dejan claro que el doctorado se producirá en mayo o junio del próximo año.

Damián Castaño ya es un gran conocido entre la afición charra, debutó con caballos el 14 de junio de 2009 en la plaza de toros de Ledesma, donde indultó a uno de los novillos y su vida de novillero con picadores ha tocado techo, después de 26 novilladas la pasada temporada.

Su cruz, como cualquier novillero, la espada, aunque reconoce que a finales de temporada el acero le entró mejor que nunca.

El invierno le servirá para entrenar muy duro y para recuperar su muñeca derecha, que ha concluido maltrecha esta temporada.

Su hermano Javier Castaño le advierte que el paso de novillero a torero es muy complicado, ya que «es muy diferente» y, «al contrario que hace años, no ha lugar para el error, debido al cambio y a las exigencias tan fuertes».

Javier Castaño tomó la alternativa en San Sebastián en 2001 y, tanto sonaba para figura, que mataron a la gallina de los huevos de oro, ya que lo pusieron a competir, recién doctorado, con las figuras de aquel entonces.

Tras una década, en esta temporada ha participado en más de una veintena de corridas y ahora se lo rifan en los principales cosos franceses y de cara a 2012 sus apoderados, Juan Ruiz y Tiburcio Lucero, tienen cerradas corridas en bastantes plazas de primera de España.

«En este año he alcanzado un grado de madurez muy alto y me he colocado muy bien de cara al próximo año», ha reconocido hoy a EFE el matador.

Para Javier Castaño, el ejemplo para los toreros, aficionados y empresarios lo tenemos en Francia, donde «si cortas una oreja y dejas buen ambiente entre la afición repites y te contratan para otras plazas, algo que ya no ocurre en España».

Por suerte para este matador, los empresarios taurinos franceses se lo rifaban el pasado 5 de septiembre, tras desorejar en Nimes a un toro de Miura al que antes del arrastre se le dio la vuelta al ruedo en la primera corrida de la Feria de la Vendimia, hecho que ha consolidado su nombre entre la afición gala.

 

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