TOROS Y TOREROS

Roca Rey, herido por una cornada, triunfa en Madrid y abre la Puerta Grande de Las Ventas

Roca Rey, herido por una cornada, triunfa en Madrid y abre la Puerta Grande de Las Ventas
El torero Andrés Roca Rey sale a hombros por la Puerta Grande de Las Ventas. EP

Es el rey (Andrés Roca Rey: el número 1 que escucha reguetón y habla con los toros).

Llegó tarde a la plaza y a pie. Su primer toro lo cogió para haberlo desmontado y sufrió una cornada de 6 centímetros en el glúteo. La tarde no podía habérsele puesto peor.

Pero a estas alturas, como dice Sixto Naranjo director de ‘El Albero’ de la COPE… ¿hay alguien que dude de Andrés Roca Rey? Cuanto peor pinta todo, mejor para él.

Su raza, su capacidad de aguante y ese desbordante torrente de toreo que tiene en la cabeza y ejecuta el resto del cuerpo, hacen de él un torero total.

Fue en el sexto, el mejor toro de la corrida de Parladé. Andrés había salido de la enfermería.

El astado que no dejó entrever en los primeros tercios el fondo que iba a sacar en el de muleta. Tras brindar al público, Roca Rey se puso en centro del ruedo.

La muleta como imán para pasarse al toro por la espalda en varias ocasiones con la facilidad de quien mueve una bandera. Las primeras tandas en redondo fueron fundamentales para encelarle. Mano baja y obligación para que el animal se entregase. Y vaya que si se entregó. A más el toro y a más el torero. La faena explotó al natural.

Tras cortar dos orejas y segundos antes de ser aupado a hombros, confesó que se sentía «el hombre más feliz del mundo».

«Ha sido tremendo. Más que un sueño. Venía con ganas de dar este imagen en Madrid, y la plaza ha estado maravillosa conmigo. Soy el hombre más feliz del mundo».

Eso repetía Roca Rey, mientras desaparecía en la nube de fotógrafos que le aguardaban para inmortalizar la instantánea de una nueva Puerta Grande del peruano.

Arropado por una maraña de gente, muchos paisanos que vestían la instantánea del triunfo con banderas del Perú, a Roca Rey le aguardaba todavía una marabunta que le esperaba ansiosa para acompañarle en ese soñado y eterno camino que desemboca en la madrileña calle de Alcalá.

Otro triunfador en la tarde, éste de menor consideración, fue el madrileño López Simón, que cortó una oreja del primero de su lote.

«Ha sido un toro con mucha transmisión, y Madrid lo ha captado enseguida. Yo me he entregado totalmente y creo que también lo han sabido valorar. La pena ha sido que el otro no me ha dejado redondear, un toro muy manso que no me ha dado la más mínima opción».

«Sinceramente venía a por más. Yo soy una persona muy ambiciosa. Por eso ya mi cabeza está puesta en las otras dos tardes que me esperan. Ojalá ahí puede rematar lo que hoy he dejado a medias».

Finalmente, El Cid, aun sin triunfar, se marchaba de la plaza también contento, sobre todo por el cariño demostrado por la afición de Madrid en la que ha podido ser su última tarde en la plaza de la que un día fue amo y señor.

«Me voy muy feliz. Estas ovaciones que me han dado saben a gloria, casi igual que un premio grande. La pena, es verdad, ha sido no poder despedirme como quería de verdad, pero me he encontrado muy a gusto con un primero mío muy noble, y también creo que he dejado cosas muy buenas con el cuarto, que, aunque ha tenido nobleza, le ha faltado ese punto más para calar en Madrid».

FICHA DEL FESTEJO

  • Madrid, miércoles 22 de mayo de 2019. 9ª de Feria. Lleno de ‘No hay billetes’.
  • Toros de Parladé, bien presentados. Manejable por el pitón derecho el primero; un segundo noble y de buen juego; manejable pero a menos el cuarto; desfondado rápidamente el quinto; noble y con gran fondo el sexto, ovacionado en el arrastre. Un sobrero del Conde de Mayalde (3º bis), de bastas hechuras y descastado juego.
  • Manuel Jesús ‘El Cid’, palmas y saludos tras aviso.
  • Alberto López Simón, oreja y saludos.
  • Andrés Roca Rey, silencio y dos orejas.

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