Tenía 51 años

Un toro mata en los corrales de La Malagueta al matador Ricardo Ortiz

Mientras manejaba reses para la Corrida Picassiana.

Ricardo Ortiz
Ricardo Ortiz. PD

La tarde del Viernes Santo, 3 de abril de 2026, Málaga se sumió en el luto tras conocerse la trágica noticia del fallecimiento de Ricardo Ortiz, una figura entrañable en el ámbito taurino local. Este extorero, que había dejado su carrera a principios de siglo, perdió la vida a las 19:40 horas en los corrales de la plaza de La Malagueta. Fue embestido por un toro perteneciente a las ganaderías de El Pilar y Puerto de San Lorenzo, que estaban destinados para la Corrida Picassiana programada para el Sábado Santo. Durante las tareas rutinarias de desembarque y manejo —una práctica familiar en su entorno—, el animal, que aparentemente recibía cuidados por una lesión, se le lanzó inesperadamente y le causó una cornada mortal.

Los servicios de emergencia del 061, que fueron alertados por el 112, solo pudieron confirmar su fallecimiento al llegar al lugar. La Policía Nacional, con su Brigada de Homicidios al frente, ha comenzado a investigar lo ocurrido como un accidente laboral, según han indicado fuentes cercanas al caso. La empresa Lances de Futuro, encargada de gestionar la plaza, ha confirmado el trágico acontecimiento y ha expresado su profundo pesar: “Una persona muy querida y respetada en el ámbito taurino”, señalaron en un comunicado. José María Garzón, empresario responsable, se unió al duelo de la familia Ortiz y de los aficionados malagueños, enfatizando que esta pérdida es irreparable y ensombrece la Semana Santa taurina.

Ricardo Ortiz encarnaba desde sus inicios una pasión desbordante por los toros. Nacido en Málaga en 1975, creció en un hogar impregnado por la tradición taurina: su padre, Manolo Ortiz, fue tanto matador como banderillero. Siguiendo sus pasos, el joven Ricardo se formó en capeas y plazas menores. Como novillero a finales de los años 80, destacó al conseguir el Zapato de Oro durante la feria de Arnedo, un galardón que reconocía su temple y valentía ante el toro.

Tomó la alternativa el 28 de noviembre de 1994 en Quito (Ecuador), apadrinado por Joselito, y confirmó su estatus seis años más tarde en Las Ventas. Aunque su trayectoria no alcanzó las alturas de las grandes figuras del toreo, dejó una huella imborrable con actuaciones memorables que recordaban sus raíces malagueñas. Tras retirarse a principios de los 2000, se integró al equipo de La Malagueta como corralero, manteniendo así viva su conexión con el ruedo donde tantas veces había brillado.

Trayectoria y legado

La conmoción ha sacudido profundamente el entorno taurino. Colegas y aficionados recuerdan a Ortiz como un hombre sencillo y comprometido con su oficio. “Era el alma de los corrales; siempre tenía una sonrisa y un consejo para los más jóvenes”, comentan fuentes cercanas al coso malagueño. Su fallecimiento pone en evidencia los peligros asociados al manejo de reses bravas, incluso fuera del espectáculo mismo, resaltando así el trabajo silencioso pero esencial que realizan quienes preparan los encierros.

Hasta ahora no se han anunciado actos conmemorativos oficiales; sin embargo, la Corrida Picassiana del sábado se llevará a cabo bajo luto y se guardará un minuto de silencio en memoria de Ricardo. La familia taurina malagueña —desde banderilleros hasta empresarios— guarda silencio ante esta pérdida que duele como una estocada certera.

En el corazón palpitante de Málaga permanece vivo el legado de un torero que nunca dejó atrás su dignidad frente al toro, incluso ya retirado.

Datos biográficos clave

  • Nacimiento: 1975, Málaga (España).
  • Formación: Iniciado en la tauromaquia por su padre, Manolo Ortiz, matador y banderillero.
  • Hitos en su carrera:
    • Ganador del Zapato de Oro como novillero en Arnedo (finales de los 80).
    • Alternativa: 28 de noviembre de 1994, Quito (Ecuador), por Joselito.
    • Confirmación: 2000, Las Ventas (Madrid).
  • Obras y logros reconocidos: Trayectoria destacada en plazas ecuatorianas y españolas; figura local relevante en Málaga.
  • Premios: Zapato de Oro otorgado en Arnedo.
  • Información familiar: Hijo del torero; tradición taurina arraigada; detalles personales no ampliados por respeto.

Su vida entre verónicas y cornadas llega a su fin precisamente donde más amaba estar: los corrales de La Malagueta, donde el toro cobró la última cuenta.

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