El tropezón de Gabilondo en la entrevista-lametón a la ministra Bibiana Aído

El tropezón de Gabilondo en la entrevista-lametón a la ministra Bibiana Aído

(PD).- Las ministras ya son de la generación de Los Simpson. Si cuando el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, nombró a Bibiana Aído ministra de Igualdad, todo el mundo se preguntó quién era, este lunes por la noche se reveló en Cuatro como una mujer del aparato. Gabilondo se la llevó a su informativo para darle un empujoncito y el tiro le salió por la culata.

Aído, del clan de Alcalá de los Gazules, protegida del secretario general del PSOE-A, Luis Pizarro, y dicen que también del presidente, Manuel Chaves, saltó directamente al banco azul desde un puesto de comisariado político, la Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco. La edad no hace generación en política, pero Bibiana Aído hará al frente de su Departamento –todavía por arrancar- lo que le venga en gana. Se lució ante Iñaki Gabilondo, a pesar de no decir nada, según informa El Semanal Digital.

Cierto es que la ministra trabajó en todo momento con la tranquilidad de quien sabe que juega en casa. El cuestionario del periodista vasco nunca tuvo objetivo o, mejor dicho, más objetivo que ensalzar la decisión del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, luz de sus ojos, de poner al frente de un ministerio de la Igualdad a una joven de apenas 31 años. Hasta el espectador más inocente pudo leer la trayectoria exacta de cada una de las preguntas, porque Gabilondo se esforzó por elegir muy bien sus interrogantes.

Así, Iñaki preguntó en su entrevista a Bibiana cómo fue el momento cuando le comunicaron que iba a ser ministra, si una mujer puede eludir ese gran drama de optar entre su carrera profesional y los hijos, si sintió vértigo al sentarse por primera vez en el Consejo de Ministros, si tenía conciencia de estar haciendo historia al formar parte de un Gabinete con una mayoría de mujeres o si se sentía orgullosa de que en su pueblo no hayan dejado de tirar cohetes desde que Zapatero la tocó con su poderoso dedo, etc. Ni una sola emboscada. Todo el terreno estaba despejado.

En definitiva, resultó ser un diálogo de guante blanco… hasta que llegó la última pregunta, tan inocente como todas las demás. Una simple curiosidad que a Garganta Profunda al menos no le hacía presagiar el corte de mangas que le propinó la ministra de Igualdad. «¿Soltera?», preguntó Gabilondo. «Soltera», contestó Aído que, a renglón seguido, añadió: «aunque no tenga mucho que ver eso». La oración sonó como un «¿de qué vas, Iñaki?». El otrora mito del periodismo, ahora un simple soldado más al servicio de Zapatero, amonestado por una treintañera, pero ministra.

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