La prensa de papel al borde del abismo

La prensa de papel al borde del abismo

(PD).- La crisis ha llegado y con inusitada violencia a las empresas periodísticas. Con el telón de fondo del frenazo inmobiliario, las empresas que hace medio año sumaban alegremente millones, ven como se derrumba la facturación por ingresos publicitarios. El País, El Mundo, gratuitos como 20 Minutos y hasta cadenas de radio como la SER, se aprestan para una dura travesía.

La constatación de la crisis -según reseña Carlos Hernanz en Elconbfidencial– llegó con la publicación este lunes de los resultados del grupo noruego Schibsted, editor del gratuito 20 Minutos, el diario con mayor en difusión en España (2,6 millones de lectores).

Después años de vertiginoso crecimiento, el primero de los datos negativos del rotativo hace referencia a las pérdidas operativas registradas durante el primer trimestre (1,7 millones de euros) de 2008, provocadas por la caída de los ingresos publicitarios un 13%.

Aun así, 20 Minutos se permite algo de optimismo, ya que según sus datos la caída media de la inversión publicitaria en la prensa de papel en España es del 20%.

No sorprende, por tanto, que otro gratuito como el diario Qué!, propiedad del grupo Vocento, que pagó cerca de 120 millones de euros a Recoletos por su adquisición, haya registrado unas pérdidas de 3,2 millones de euros en el primer trimestre. De hecho, la venta de la cabecera se produjo cuando todavía acumulaba números negativos.

Las cuentas de Metro no van a la zaga de sus competidores. Los ingresos del grupo cayeron un 6,1% en el primer trimestre de este año, con su cabecera española, instalada en tercera posición del mercado gratuito, como una de las de peor comportamiento, con una pérdida de facturación del 19% en los primeros tres meses.

Además, a diferencia de sus competidores, su versión online no está desarrollada como las de otras cabeceras de papel, de pago o gratuitas.

Ayer lunes, sin embargo, fue noticia la compra por parte del noruego Schibsted de un 35% de su competidor sueco Metro, un movimiento que puede lugar a una próxima fusión entre los dos principales editores de prensa gratuita del mundo.

Tras años de expansión llega el momento de consolidación entre cabeceras gratuitas, a pesar de que su negocio editorial va más allá de la prensa gratuita, ya que sus intereses se extienden por el negocio de anuncios clasificados y las ediciones digitales de sus cabeceras.

‘El Mundo’ y ‘El País’ tampoco escapan a la crisis

La semana pasada, Unedisa puso sobre aviso su plantilla sobre la mala marcha con la que ha comenzado el año. El grifo de los ingresos publicitarios se ha cerrado y el director del diario El Mundo, Pedrojota Ramírez, reunió a todos sus redactores jefes para trasladarles las malas perspectivas que se avecinan.

Como no puede ser de otra manera, este comentario se ha convertido en la comidilla dentro de la plantilla, que teme posibles recortes de gastos vía ajustes de plantilla.

En el caso de Unedisa, el apalancamiento asumido por Rizzoli para la compra de Recoletos carga de presión los resultados de su filial española, que tras desembolsar cerca de 1.000 millones de euros (cuando el mercado del crédito estaba aún barato), tiene ahora difícil cumplir con los resultados que rentabilicen esa inversión.

Según fuentes del mercado, la filial española ha computado resultados negativos en el primer trimestre, como ocurrirá en los próximos trimestres, a causa de la compra, contexto que dará cobertura para la presentación de un expediente de regulación de empleo.

Los números en la vecina Prisa no son mucho mejores. Con una deuda total de 5.000 millones, debido a la oferta de compra presentada sobre el porcentaje que no controlaba de Sogecable, el grupo editor del diario El País , que crece en facturación y difusión, ha puesto a la venta tres de sus edificios corporativos, a pesar de que el mercado inmobiliario está bloqueado, para sanear su situación financiera y reducir el monto en 250 millones.

En el caso del diario Público, sus números son un misterio. Sometido recientemente al escrutinio de OJD, el diario promovido por Jaume Roures cuenta con una difusión que le deja todavía lejos de las principales cabeceras nacionales.

Para respiro de Prisa, su llegada no ha tenido un impacto negativo a corto plazo en sus cuentas. Como explicó recientemente Juan Luis Cebrián, «la inversión publicitaria –en Público- ha caído vertiginosamente, pasando de insertar entre 16 y 19 anuncios los primeros días, hasta los 4 ó 5 que incluye actualmente».

Dado que todavía no lleva un año en marcha, se desconocen las cifras globales del proyecto puesto en marcha por Roures. Fuentes del sector estiman que, teniendo en cuanta la inversión necesaria para lanzar desde cero un diario, el primer año de Público puede llegar a suponer unas pérdidas próximas a los 20 millones de euros. Además, su página online no se ha convertido en una alternativa o complemeto a la versión de papel, ahora que este sector consigue atraer la atracción de los anunciantes.

Sólo Internet resiste el tirón

Los otros tres grandes grupos editoriales españoles con intereses en prensa diaria tampoco atraviesan por buenos momentos. En el caso de Zeta, cuya venta lleva encayada desde finales de 2007, las pretensiones del vendedor, Antonio Asensio, no se corresponden con las ofertas presentadas por los posibles interesados. Respecto a Planeta, ni su cabecera La Razón ni su gratuito ADN han conseguido reducir distancias con sus competidores, quedando estancados en el medio de la tabla. Es decir, también huele a perdidas si no hay cambios.

Las expectativas de crecimiento del gasto publicitario en medios para este año se han rebajado a un mínimo 3,8%. Sin embargo, para el segmento de la prensa de papel no habrá revisión. Del repunte del 4,2% previsto en febrero, en sólo dos meses quedó ya ajustado a un ínfimo 0,3% en abril. Solo Internet, que parte de unas cotas muy inferiores, resiste el tirón, con una estimación de crecimiento superior al 20% para este año.

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