The Político, un experimento periodístico sólo para influyentes

(PD).- Su web, que se llama The Politico, está entre las 15 más visitadas de EEUU y es la única que no pertenece a una cabecera histórica. Impreso se vende sólo tres veces por semana en Washington.

Hace casi un año y medio, en las bocas de Metro de Washington apareció un receptáculo más con una nueva publicación gratuita: The Politico.

Pero como explica Ricard González en El Mundo tenía y tiene que ver con las demás. Ni información general, ni ofertas de trabajo ni anuncios de pisos de alquiler.

Fueron varios periodistas de renombre en Estados Unidos -firmas conocidas del diario The Washington Post y de la revista Times- quiene se unieron para lanzar un sitio en Internet y un periódico, exclusivamente dedicados a la política estadounidense. Y lo hicieron con la vista puesta en las elecciones presidenciales de 2008.

Mike Allen, hasta entonces corresponsal en la Casa Blanca de Time, lo explicó así:

“Queremos ser un lugar donde acudan los aficionados a la política para tener las últimas noticias y vídeos, pero también un lugar donde las personas normales como nuestros padres y compañeros de universidad puedan acudir para leer algo interesante sobre su gobierno y los candidatos a la sucesión de George W. Bush”

El equipo incluía 50 personas, de ellas unos 25 periodistas, y tenía como plan inédito, sacar tres veces por semana un periodico en papel a la calle. El éxito ha sido rotundo.

EL CONFUNDADOR DEL PROYECTO

Afirma su cofundador y director, John Harris, es un «experimento» consagrado a un universo bien preciso: el de la política norteamericana. ‘The Politico’ forma parte de una nueva generación de medios de comunicación nacida después de la revolución digital, y gracias a ella. Es difícil catologarlo de acuerdo con las categorías de media al uso porque es un híbrido de todas ellas.

‘The Politico’ es una web y también un medio escrito, con una circulación de 27.000 ejemplares gratuitos que se distribuyen exclusivamente en la capital de los EEUU tres veces a la semana.

Sin embargo, llega a la mayoría de su adiencia a través de su edición digital, que contiene material exclusivo, como varios blogs temáticos. Por si fuera poco, también produce contenido audiovisual tan atractivo que lo reproducen televisiones y radios de todo el país.

Todo, nacido de la mente de veteranos y reputados periodistas especializados en política. Como su director, que era el jefe de Política del Washington Post, donde trabajó por más de dos décadas.

‘The Politico’ es, de hecho, fruto de numerosas charlas con su compañero Jim VandeHei en la redacción. Harris, de 45 años, y VandeHei, uno de sus reporteros, de 36 años, hablaban a menudo sobre los desafíos que afrontan los medios de comunicación a causa de la revolución tecnológica.

– La pregunta clave que debemos intentar responder para resituarnos es: ¿adónde vamos? Jim y yo llegamos a la conclusión de que se pueden vislubrar dos tendencias importantes. Primero, los directores de los grandes periódicos ya no dictan la agenda, sino que son los propios ciudadanos los que lo hacen. Esto lleva a que existan unas audiencias más segmentadas, agrupadas en torno a sus temas de interés, con fuentes diferentes en función de cada ámbito, deportes, política… Y en segundo lugar, ahora los nombres que cuentan, los que atraen a los lectores, no son tanto los de los medios, sino los de algunos periodistas que escriben para ellos.

INTERNT COMO ESPACIO DE LIBERTAD

Fue en torno a estas dos ideas que nació ‘The Politico’. Sus fundadores contactaron con algunos colegas que trabajaban para otros medios y que poseen una visión particular y un conocimiento profundo de la política norteamericana, y les convencieron para que se alistaran en esta aventura.

Sólo les prometían dos cosas: una mayor libertad, tanto en cuanto a estilo, como a temas a desarrollar, y participar en un proyecto ilusionante.

«Seguramente, lo que me movió a dejar mi puesto fijo en el ‘Post’ era el desafío que algo tan nuevo como ‘The Politico’ representa», explica satisfecho el director.

Y por lo visto, el experimento ha sido todo un éxito. No sólo los comentarios que circulan por los mentideros políticos de la capital del imperio atestiguan la gran influencia que ha conseguido ‘The Politico’, sino también su medición de audiencia –Harris habla de cinco millones de usuarios únicos–, ya que su página web se ha situado entre las 15 más visitadas de EEUU dedicadas a la información, y la única del ranking que no pertenece a una cabecera con solera.

Al igual que un periódico convencional, la publicación está dividida en varias secciones fijas, una dedicada al Congreso, otra a los ‘lobbies’, a la campaña electoral… hay hasta un blog de cotilleo (político, claro). Su objetivo no es llegar a un gran público, sino a aquél apasionado por la política, y muy especialmente a los miles de personas que viven de ella en Washington.

Y es que The Politico se financia sobre todo con los anuncios de la versión de papel, dirigidos también a la élite política.

¿Y de qué hablan todos ahora? De las cercanas elecciones presidenciales. La opinión de Harris, «todo un animal político», dibuja su visión de la contienda.

–Es muy interesante, ambos partidos parece que cuentan con dos candidatos que no pueden ganar. McCain, debido al hastío que despierta el Partido Republicano, y Obama, a su biografía e identidad.

– ¿Y si tuviera que apostar?

–Por Obama, pero me jugaría poco dinero.

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