Tiger Woods maravilla

(PD).- Será imposible olvidar lo acontecido y hecho por Tiger Woods durante la tercera ronda del Abierto estadounidense de golf, en donde renqueante, cojo y dolorido en la rodilla izquierda, el mejor golfista de mundo superó con un último «eagle» en el hoyo 18 al inglés Lee Westwood, para situarse como líder del torneo.

Enfurecido como un matador volteado cruelmente por el toro, Tiger remató magistralmente su ronda con dos aciertos demoledores y propios del mejor del globo: «birdie» en el 17, tras embocar pegando en el palo de la bandera directamente desde la arena del «búnker», e «eagle» en el hoyo final, gracias a un «putt» estratosférico.

Estos dos momentos más el ocurrido antes en el hoyo 13, en donde embocó también para «eagle» con un «putt» de casi 20 metros fueron las devastadoras pinceladas de un genio del golf.

Las imágenes, que recorrerán el mundo, ya forman parte de la Historia del Abierto estadounidense. La sonrisa de Tiger se abrió de par en par en el «green» del 18, para borrar los gestos de dolor que anteriormente, desde la salida del hoyo 14, encogió los corazones de los miles de seguidores norteamericanos que seguían al astro del golf mundial.

Violento ‘swing’

Tiger venía de embocar en el 13 un «putt» de casi 20 metros para «eagle», pero un «swing» violento en la salida del 14 provocó que soltara el palo y se agachara doblado hacia la rodilla izquierda, mientras un tremendo gesto de dolor inundaba su rostro. La lesión que le había tenido apartado de la competición los últimos dos meses, desde el Masters de Augusta, hizo temer lo peor en un estremecido Torrey Pines.

Tiger salió cojeando de las barras del 14, con la mano colocada en la zona posterior de la rodilla. Poco después, Westwood terminaba su tercera vuelta con 70 golpes, una cifra magnífica, aunque parezca inverosímil, debido a las terribles posiciones hoy de bandera en el campo de Torrey Pines (San Diego).

El liderato y la solidez de Westwood, de 35 años, hizo soñar por unos instantes a Europa con que el inglés podría acercar por fin el título del Abierto norteamericano al Viejo Continente, desde el último conseguido en 1970 por Tony Jacklin, también nacido en las Islas Británicas.

Sin embargo, los dos golpes bajo par en el acumulado de Westwood y su liderato se convirtieron en polvo al paso de Tiger por los hoyos 17 y 18. Pese a la cojera, Tiger arrasó en el tramo final y pone al alcance su decimocuarto título de Grand Slam, su tercero del Abierto estadounidense y cuyo título, no obstante, se le resiste desde 2002 en Bethpage.

Woods, con un golpe de ventaja, saldrá a jugar el último partido con un sorprendido y temeroso Westwood, quien sabe que Tiger nunca perdió un «Grande» partiendo como líder. Mientras, a dos golpes de la cabeza figura su compatriota Rocco Mediate, de 45 años y que lideró el torneo durante la mayor parte de la tercera ronda.

Tiger, Westwood y Mediate son los únicos bajo el par del campo. Tras ellos y con +1 comparten el cuarto lugar el australiano Geoff Ogilvy y el estadounidense D.J.Trahan, mientras que con +2 empatan cinco hombres, entre ellos el español Miguel Ángel Jiménez (hoy 74 golpes) y el colombiano Camilo Villegas (71).

De este grupo saldrá el campeón del Abierto, en donde Jiménez maneja opciones y no tanto Sergio García, hoy nuevamente bajo par (70) pero en el undécimo puesto a seis golpes del líder. La tercera ronda fue un tobogán por el que se deslizaron varios protagonistas (Appleby, Mediate y Westwood) hasta el relatado esprint demoledor de Tiger. El australiano Stuart Appleby partió en cabeza, pero con cuatro »bogeys» tempraneros se cayó del liderato, relevado por un inspirado Mediate.

Mediate aceleró por delante ante otro doble «bogey» de Tiger Woods en el primer hoyo, como ya le ocurrió el jueves y contando, también, con el «bogey» del viernes desde su primer hoyo, el 10. Sin estos tres errores de bulto que ha cometido en sus respectivos primeros hoyos, Tiger sería un más cómodo y holgado líder del torneo en un campo, Torrey Pines, donde ha ganado las últimas cuatro ediciones del Buick Invitational.

Mickelson, el héroe local y que se ha forjado como jugador profesional en este campo, confesó que tenía 8 años la última vez que hizo 9 golpes en ese mismo hoyo 13. Tiger, en ese hoyo, embocó un »putt» larguísimo, de lado a lado del tapete, de casi 20 metros en ligera bajada. La bola entró limpia en el minúsculo agujero, después de recorrer un camino casi imposible.

El rugido del público hizo temblar la tierra en el hoyo 13 de Torrey Pines, el escenario en donde se librará la última batalla con la incógnita del estado físico de Tiger Woods para aguantar los últimos 18 hoyos del Abierto más apasionantes del siglo XXI.

Por su parte, las opciones españoles, aunque complicadas, permanecen intactas, pues Miguel Ángel Jiménez, pese a no lograr una tarjeta similar a la de los días precedentes, se mantiene a cinco golpes del liderato, mientras Sergio García despertó, tras un inicio más que discreto y ya es duodécimo a seis impactos de Woods.

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