El País ensalza a Farruquito

El País ensalza a Farruquito

(PD).-Como ya hizo TVE en su momento, ahora El País glorifica la figura de un homicida como Farruquito, quien atropelló y mató a un hombre sin ni siquiera prestarle ayuda. El reportaje deja entrever que todo fue culpa de un «mal fario» mientras exalta su imagen de buena persona y gran artista. El mensaje queda claro: el artista está por encima del delincuente.

En un reportaje de Amelia Castilla en El País, Farruquito queda muy bien parado. No se le critica en ningún momento por haber dejado tirado muerto a un hombre en la calle. Se habla de «mal fario» y al final, al hablar del homicidio, Farruquito reconoce que «huyó por miedo». Una víctima de una sociedad opresora. Un gran artista antes que un delincuente.

No tenía carné de conducir y el coche iba sin seguro cuando notó el impacto. «¿Por qué huí? Tenía mucho miedo. No pensé en lo que iba a decir a la gente. Mi cuerpo iba solo», aseguró en una de las escasas comparecencias públicas en las que ha hablado del suceso. Antes de acelerar, comprobó por el retrovisor que algunas personas se acercaban al hombre tirado en el asfalto. No tenía carné de conducir y el coche iba sin seguro cuando notó el impacto. «¿Por qué huí? Tenía mucho miedo. No pensé en lo que iba a decir a la gente. Mi cuerpo iba solo», aseguró en una de las escasas comparecencias públicas en las que ha hablado del suceso. Antes de acelerar, comprobó por el retrovisor que algunas personas se acercaban al hombre tirado en el asfalto.

Breves píldoras del reportaje de El País donde aparecen varios Farruquitos, a quien el diario llama cariñosamente «el príncipe flamenco»:

Farruquito niño:
Parece más enjuto y serio que hace 18 meses, cuando ingresó en la cárcel, pero el bailaor Juan Manuel Fernández Montoya (Sevilla, 1982) se mueve con la desenvoltura del que se ha acostumbrado desde niño a ser el centro de atención.

Farruquito guapo: Parece más joven de los 26 años que tiene. Vestido de negro por Hugo Boss, con supergafas de sol y la melena al viento, luce en su muñeca izquierda una pulsera telemática -una especie de reloj de plástico con una esfera negra- concedida por Instituciones Penitenciarias para controlar sus movimientos.

Farruquito único: Mientras, en la calle, los chicos hacen botellón ajenos a ese mundo suyo tan cerrado para algunas cosas. Cuando el fotógrafo le pide que se quite la camisa para las fotos, responde con un «tú te has equivocado de bailaor».

Farruquito comprensivo: -Así que ahora es más comprensivo… (le pregunta la periodista) -Nunca he dejado de ser comprensivo, pero la gente hace lo que quiere con la imagen de los demás, la utiliza para sus fines.

EL ANTECEDENTE

Pedro Fernández Barbadillo ya había llamado la atención en su blog sobre esta fascinación de cierta prensa con el homicida Farruquito cuando el programa ‘Gente’, de TVE, le glorificó e su espacio:

El viernes por la tarde, el programa Gente dedicó varios minutos a cantar la salida de la cárcel de Farruquito, un auténtico canalla y cobarde: mata a un hombre por conducir con exceso de velocidad y sin carné, huye, se calla, le echa la culpa a su hermano menor, manda a su clan a despejarle las escaleras de los tribunales y llora mucho.

Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

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