MAR: «Lo que me molesta es que se pueda insultar en un plató y te tengas que defender tú solo»

MAR: "Lo que me molesta es que se pueda insultar en un plató y te tengas que defender tú solo"

Christian Rubio(PD).- Menuda se armó el sábado en La Noria. María Antonia Iglesias hizo gala de su agrio y enérgico carácter y acabó insultando a Miguel Ángel Rodríguez: “Eres un machista repugnante y un cabrón”, le espetó. «Y tu una imbécil», contestó M.A.R. Ahora, el que fuera portavoz del Gobierno de Aznar se siente “molesto” porque en programas como el de Telecinco se pueda insultar gravemente sin que nadie lo evite. “Insultar en un debate lo único que consigue es descalificarnos a nosotros mismos”.

– Vaya sábado. Y mire que se veía venir….

Son cosas que pasan cuando vas a este tipo de programas. Yo le doy una importancia relativa. Lo que me molesta es que se pueda insultar gravemente en un plató y te tengas que defender tu solo,… Pero son cosas que pasan.

– ¿Por qué acepta usted debatir con María Antonia Iglesias y Enric Sopena si no le dan más que disgustos? ¿Por dinero?

No, a mí no me dan disgustos, yo creo que les doy yo a ellos. Normalmente no tienen argumentos y los míos tienen mucho más peso que los que ellos ponen encima de la mesa. Por eso terminan en el insulto y en el grito. Pero creo que hay que debatir, porque si la gente más educada no va a discutir con la gente que termina insultando al final ellos son los que ganan. Y eso no puede ser así. No pueden ganar los que más gritan e insultan. Para eso hay que ponerse a veces el mono de trabajo y estar ahí.

– ¿Hizo bien Jordi González cortando la tertulia?

No quiero entrar a valorar lo que hizo cada cual. Simplemente digo que cuando hay una entrada fuerte en un campo de fútbol el árbitro saca tarjeta roja al que ha hecho la entrada, no deja que salga el otro. Pero bueno, cada uno lleva la vida como le da la gana.

– ¿Pero ha hablado ya con Jordi González?

No, no me ha llamado nadie de Telecinco.

– ¿Va a volver al programa si le llaman?

Pues depende. La verdad es que en estas cosas hay que dejar pasar un poco de tiempo. Yo salí disgustado en la medida en que me pareció muy grave que me insultaran y que nadie me defendiera frente al insulto. Pero ya veremos como pasan los días.

– Programas como La Noria parece que sobreviven además gracias a la carnaza y a las broncas entre sus invitados, ¿no es así?

Yo puedo hablar de lo mío. Los debates a los que he ido, es verdad que con dificultades porque no te deja hablar la parte de enfrente, he podido exponer con libertad siempre lo que he querido. Nunca desde el programa me han dicho nada ni han dejado de llamarme porque mantenga tesis contrarias a los reportajes que sacan previamente. Pero debatir en esas circunstancias, cortándote, insultándote, atacando personalmente, es difícil.

– ¿Cree que le van a volver a llamar a usted y a María Antonia Iglesias?

No lo sé. Eso dependerá de la dirección del programa. Yo desde luego no he recibido ninguna llamada de Telecinco ni del programa para comentar el asunto.

– ¿Qué pasó después, cuando ya no les veíamos?

Salí del estudio y estuve comentando primero con Carmen Gurruchaga y con Isabel Durán que lo que había ocurrido no tenía ningún sentido, que María Antonia estuviera tan alterada llegando a esos insultos. Después también lo comenté con Enric Sopena, que aquello no podía ser, que convertir un debate en una sarta de insultos es descalificarnos a nosotros mismos. Y entiendo que él estaba de acuerdo.

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