Miguel Barroso estudia una oferta millonaria de una multinacional de publicidad

(PD).- Dice el refrán que «algo tiene el agua cuando la bendicen» y algo debe tener Miguel Barroso cuando se lo rifan de esa manera. Sin matices, porque el actual marido de la ministra Carmen Chacón y durante tres años secretario de Estado de comunicación de Zapatero, es objeto estos días de los requiebros millonarios de un par de multinacionales.

Una de ellas, la que se llevará probablemente el gato al agua, es la poderosa Young & Rubicam, que controla buena parte de la publicidad que se genera, distribuye e inserta en España. La otra es la francesa PPR, (propietaria de Fnac, Gucci, Conforama, Puma), donde trabajó durante diez años, los últimos en París.

Que Barroso sea oscuro objeto de deseo para empresas como PPR o Young & Rubicam tiene su lógica, porque lleva toda su vida y siempre con éxito en el mundo de la comunicación y la publicidad, pero el asunto recuerda a grandes rasgos la peripecia profesional que siguió Miguel Ángel Rodríguez, ex secretario de Estado de Comunicación del Gobierno de Aznar.

Como todo el mundo recuerda, porque el affaire despertó cierto escándalo y fue muy criticado por el PSOE -entonces en la oposición- Rodríguez, ex portavoz de Aznar, fichó por la multinacional Carat en España, una de las mayores centrales de compra de espacios publicitarios del mercado español.

Y lo hizo apenas cuatro meses después de dejar su cargo. Barroso, a quien molesta que se establezca el paralelismo, subraya que lleva tres años lejos de Moncloa y es verdad.

Lo que no se puede negar es que a su brillante currículum profesional, como plus, se suma su evidente cercanía al poder y su condición de esposo de una ministra como Chacón.

En cualquier caso, no han sido determinantes en la oferta de Young & Rubicam a Barroso las relaciones del Ministerio de Defensa con la multinacional publicitaria, porque la empresa perdió la relación de privilegio que tenía en el Ministerio, justo en la época en que Carme Chacón asumió la cartera militar.

LO QUE SE CUENTA EN LOS MEDIOS

Barroso, cuyo contrato como director de la Casa de América debe de estar a punto de concluir y que tiene ambiciones más altas, parece inclinarse por Young & Rubicam España.

«Quedan algunos flecos por cerrar», pero todo indica que el marido de la ministra Chacón no va a poder resistirse a la suculenta oferta.

Según publica El Confidencial, la operación Barroso es un calco de la de Rodríguez “pero a lo bestia, dada la importancia de Young & Rubicam, perteneciente al grupo WPP, el holding de servicios de publicidad y comunicación más grande del mundo”.

El diario online de Jesús Cacho atribuye un papel fundamental en el fichaje de Barroso a Fernando Ocaña, presidente del grupo Tapsa -parte del Grupo WPP-, quizás la agencia publicitaria más conocida en nuestro mercado.

En en tiempos de Felipe González, Tapsa llegó a ser conocida irónicamente en el sector como Tapsoe.

En contra de la tesis Tapsa-Ocaña, juega el hecho de que fue un cazador de talentos quien contacto en primer lugar con Barroso, tras recibir el encargo de Young & Rubicam de buscar un ejecutivo de alto nivel y muy bien conectado, para hacerse cargo de sus operaciones en España.

No se puede olvidar, que más del 40% de la publicidad que se genera y comercializa en nuestro país procede de instituciones oficiales y que en algunas comunidades, como Andalucía o Aragon, más del 70% de las inserciones y campañas son decididas desde el Gobierno autonómico.

Fuentes relacionadas con el Grupo WPP en España han asegurado al diario que dirige Jesús Cacho que “el acuerdo está hecho, como todo el mundo a cierto nivel sabe en Y&R y en Tapsa; es cuestión de días”.

El Mundo da más claves:

«Miguel Barroso ya ha anunciado a sus colaboradores la intención de regresar al sector privado cuando faltan pocas semanas para concluir su mandato de tres años. Barroso, que llegó a este cargo después de dos años como secretario de Estado de Comunicación de Zapatero -con quien le sigue uniendo una relación de amistad- evalúa un par de ofertas para volver al sector privado. La primera es el retorno a la multinacional francesa PPR (propietaria de Fnac, Gucci, Conforama, Puma ), donde trabajó durante diez años, los últimos en París. La segunda es dirigir la filial española de una agencia internacional de publicidad».

El propio Miguel Barroso reconoce a Periodista Digital las ofertas aunque admite que todavía «no está nada cerrado».

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