Dragó propone llamar a la líder de UPyD Rosa Diez (sin acento)

(PD).- Le tiene encandilado. Fernando Sánchez Dragó le augura a Rosa Díez y su partido un futuro prometedor. Y tiene encuestas particulares, «no por humilde menos sintomáticas». Y el columnista de El Mundo cita tres. Mete, además, el palo en la rueda de Rajoy de nuevo: «En Génova hay más ciegos que en la ONCE, porque nadie ve lo que se les viene encima».

Sánchez Dragó no disimula su entusiasmo por Rosa Díez. Y augura que a UPyD le va a ir bien en las elecciones que están por llegar:

Primer síntoma: me consta que hay importantes grupos de empresarios -no me pidan nombres- dispuestos a ayudar al único partido que en estos momentos les inspira confianza. Será por algo. El dinero tiene sentido común, buena brújula y mejor olfato.

Segundo síntoma: hace dos meses entrevisté a Rosa en Las noches blancas -es un programa de libros y ella ha escrito dos- y obtuve la mayor cuota de pantalla que en 32 años de dirigir y presentar espacios de esa índole en la Uno, en la Dos y en Telemadrid he conseguido: 13’8%. Una enormidad para un programa filosófico que se emite cuando ya cantan los gallos. Ni con Sabina, ni con Aznar, ni con Arrabal, que eran los tres nombres de mi hit parade, alcancé tal cifra. Será por algo. O, mejor dicho, será por Rosa, pues sólo ella intervino, a lo largo de setenta minutos, en esa conversación, que lo fue de mano a mano y cuerpo a cuerpo.

Tercer síntoma: en mi círculo de amistades, donde casi todos votaban, con reparos, al PP, y nadie -nadie, digo- lo hacía por el PSOE ni por los nacionalistas, todos -todos, digo, sin una sola excepción- van a votar a UPyD. Será también por algo.

Y concluye Dragó atacando a Mariano Rajoy:

En Génova hay más ciegos que en la ONCE, porque nadie ve lo que se les viene encima, y en Ferraz abundan los tuertos de parche en un solo ojo: el que les impide mirar hacia su derecha. También del izquierdo andan reparados. El chaparrón de votos que perderá el PP si Rajoy sigue a su frente sólo tiene dos canalones de desagüe: la abstención, que será mínima, y la rosaleda de la que hablo. En cuanto a los votos perdidos por el PSOE Lo siento. Estoy ya en el pedestal de mi columna. Seguiré explicando en las sucesivas por qué llamo a Rosa Díez, con acento de intensidad, la suya, y de gravedad, la de la situación del país, Rosa Diez, sin acento. Máxima nota, señores. Cum laude.

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