Las «amenazas» de un periodista de El Confidencial a una fuente «por no querer darle más información»

Las "amenazas" de un periodista de El Confidencial a una fuente "por no querer darle más información"

(PD).- «Iba enloquecido, el tío«. «Eres un tío viejo, que si no te partía ahora mismo la cara«, asegura Miguel Bernard, de Manos Limpias, que le gritó José Luis Lobo, periodista de El Confidencial. Bernard estaba en la cafetería Puerto Vigo «charlando sobre paro y cuestiones económicas» con un periodista de El País. De sopetón, Lobo prorrumpió allí y «comenzó a insultarme». «Me estaba acosando para que le diera información sobre Granados, que era la caza mayor». «Como yo no se la daba, me amenazó con poner a parir al sindicato». «Los hechos ya están en Plaza de Castilla».

«Los hechos ocurrieron el miércoles de la semana pasada, día 18«. José Luis Lobo, periodista de El Confidencial de Jesús Cacho, entró en la cafetería Puerto Vigo. Allí estaba Miguel Bernard, secretario general del sindicato Manos Limpias, departiendo con un periodista de El País «sobre temas de economía». Lobo se acercó hasta la mesa y comenzó a gritar e insultar a Bernard:

«Eres un tipo viejo, sino te partía ahora mismo la cara».

Según asegura a Periodista Digital el propio denunciante, «lo que les interesa es Francisco Granados. Como no podía sacar más información, pierde los modales y comienza a insultarme«.

«Lo dijo textualmente y lo sé. Hay que ir a por la caza mayor de todos que es Granados».

«Para él lo que tiene trasfondo fundamental es la pugna en Caja Madrid«, asegura Bernard, que reconocer haberle pasado alguna pequeña información, «como a otros periodistas, pero como no le quiero pasar más, me dice que va a poner a parir a la presidenta de la Comunidad de Madrid, a Granados y al Sindicato Manos Limpias«.

Miguel Bernard se fue inmediatamente a la comisaría de la calle Rey Francisco, en el distrito madrileño de Aravaca, donde consta la denuncia.

«Dio la casualidad de que mi escolta no estaba ese día. Aunque me humilló de una manera repugnante, prefiero que no estuviera, porque no sé cómo hubiera terminado entonces todo».

El denunciante se presentó en la comisaría con el periodista de El País como testigo y con los cuatro camareros.

«Fue una verdadera extorsión. El caso ya está en Plaza de Castilla».

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