La ministra González-«Sindescargas» da su primer disgusto serio a ZP

(PD).- Ni el siempre polémico José Blanco ha conseguido quitarle un primer premio de dudoso honor a Ángeles González-Sinde. La ministra «Sindescargas» se ha convertido en sólo una semana en la ministra más controvertida del nuevo Gobierno Zapatero.

Esta vez no ha habido cien días de cortesía que valgan. Minutos después de su nombramiento, y tal y como informó El Semanal Digital, la Asociación de Internautas le declaraba la guerra por unas declaraciones suyas contra las descargas ilegales en Internet pronunciadas en la última gala de los Goya. Mientras, en el lado opuesto, la SGAE y otras sociedades de autores se frotaban las manos.

Después llegó la creación de un perfil en Facebook bajo el título Ángeles González-Sinde pírate -del que también informó este periódico-, que ya va por los más de 18.000 miembros. Y ninguno le dedica precisamente palabras de afecto en sus comentarios.

Y lo mismo en Twiter. Este mismo domingo, la Asociación de Internautas pedía su recusación a través de un comunicado por tener, «desde antiguo», «intereses personales y familiares directos con todo lo relacionado con la industria del cine y la gestión de los derechos de autor».

Pero los enredos de la ministra de Cultura dieron una vuelta de tuerca más este lunes, cuando se supo que ha fichado al eurodiputado Ignasi Guardans para dirigir el Instituto de la Cinematorafía y las Artes Audiovisuales.

No es ningún experto en la materia (más allá de encargarse de los temas audiovisuales en el Parlamento Europeo), pero si al menos hubiera sido del PSOE, habría tenido un pase. Pero no: milita en Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) y es eurodiputado por CiU. Ello ha generado una polvareda enorme, especialmente en las filas del partido de Artur Mas.

Allí lo han interpretado como una traición mayúscula, habida cuenta de que, tras la ruptura del PSOE con el PNV, había orden de no arrimarse a los socialistas más de lo estrictamente necesario.

Y ahora uno de los suyos se pasa al bando enemigo y, para más inri, sin ni siquiera habérselo consultado a su partido, que por si fuera poco es partidario de la supresión del Ministerio de Cultura porque a su juicio esas competencias le corresponden a la Generalitat catalana. ¿Alguien da más?

Tal ha sido el enfado que las juventudes de CDC han pedido la expulsión del eurodiputado por haber aceptado ese cargo. Su presidente, Gerard Figueras, calificó de «indignante» e «impresentable» que un miembro de la dirección del partido se preste a formar parte «de un Gobierno del Estado español» comandado por un partido, el PSOE, que «está perjudicando gravemente a Cataluña.

Sucede que Guardans -el hombre que criticó a Esperanza Aguirre por salir «huyendo» de Bombay tras los atentados que también le sorprendieron a él allí- estaba enojado porque su partido había optado por no designarle nuevamente como cabeza de lista a las elecciones europeas. Y así se la ha devuelto a su partido.

A juzgar por la reacción de CiU, el fichaje de Guardans ideado por González-Sinde no ha hecho sino empeorar las ya de por sí malas relaciones entre estos y los socialistas. Y en qué momento, ahora que Zapatero necesita más que nunca a los nacionalistas catalanes para no quedarse solo en el Congreso, tras el divorcio del PNV. Flaco favor le ha hecho la ex presidenta de la Academia de Cine a su nuevo jefe.

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