Los cenizos de TVE cortan la verdadera guasa del partido Nadal-Djokovic

Los cenizos de TVE cortan la verdadera guasa del partido Nadal-Djokovic

(PD).- Son más malos que la quina. A la vista de su comportamiento cuando el partido Nadal-Djokovic llegaba a su epílogo en Roma, hay que concluir que los responsables de TVE no entienden nada o son unos cenizos. Cortaron la transmisón justo cuando el asunto se ponía realmente interesante y nos disponíamos a ver algo realmente inédito en el mundo del tenis.

Se sentía cómodo Rafa Nadal con su cuarto título en el Foro Itálico, incluso se atrevió con algunas palabras en italiano para congraciarse aún más con el entregado público romano. Repartía sonrisas con Novak Djokovic y la presentadora de la ceremonia aprovechó el momento para pedirle al serbio una de sus famosas imitaciones del número uno del mundo.

Djokovic es un tipo abierto, locuaz, extrovertido, que a veces no respeta las formas demasiado rígidas de este deporte.

Parecía un momento inolvidable, lejos del envaramiento de esos actos, pero en ese momento TVE cortó la emisión precipitadamente.


Se respiraba euforia española en Roma, con muchas banderas rojigualdas en la grada y Conchita Martínez, tetracampeona en esas pistas, como encargada de entregar la copa al mallorquín.

«Tengo que disfrutar del momento, porque es increíble ganar nuevamente en Roma», anunció entre aplausos.

Djokovic se había animado con unas frases en italiano y Rafa, que nunca se deja ganar la partida, también balbució unas palabras, revueltas en una batidora de idiomas. Lo justo para «agradecer el apoyo del público» y confesar su predilección por un torneo al que profesa «mucho cariño».

Pero ese no era el último sobresalto que le esperaba. Lea Pericoli, antigua gloria del tenis transalpino, pidió entonces a Djokovic que divirtiese al público remedando al número uno en uno de sus saques.

La primera reacción del campeón serbio fue cubrirse el rostro con la bandeja que recibió como finalista y tratar de eludir el mal trago. Después, cortésmente, pidió permiso a Nadal y, ya con la aquiescencia del mallorquín, acomodó sus pantalones, se arremangó para simular la antigua estética del imitado y bajó a la arena para ejercer por un rato de Nadal en los movimientos previos a la ejecución del servicio

Se multiplicaron las risas en la tribuna porque Djokovic parecía en su salsa, cada vez más metido en el papel.

Pero eso no lo vimos en España. Cuando Djokovic se preparaba para emular el juego de pies de Nadal, su manía de limpiar las líneas y de flexionar en el resto, TVE intercaló una publicidad muy breve. Y tras un momento de duda, el realizador dio paso a ‘España directo’.

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