Nacho Villa: «La tertulia no será un tramo en el que el conductor diga algo y los contertulios tengan que aplaudir»

(PD).- Ha sido el elegido por los obispos y por la dirección de la COPE para sustituir a Losantos. Pese a que reitera que «de mí nunca va a salir una mala palabra hacia Federico», lo cierto es que la alusión hacia su predecesor parece clara: «No pretendo que la tertulia sea un tramo más del programa en el que el conductor diga algo y los contertulios tengan que aplaudir». Dice también Villa: «Creo que la próxima temporada será la certificación de que la COPE es mucha COPE y está por encima de nombres concretos».


REPRODUCIMOS PARTE DE LA ENTREVISTA DE MANUEL R. ORTEGA A IGNACIO VILLA PARA EL SEMANAL DIGITAL.


– El espacio matinal de la COPE se va a dividir en dos tramos: uno informativo, con usted al frente, y otro de entretenimiento con Ely del Valle y Enrique Campo. Es obvio que mucha gente, y no sólo oyentes de la cadena, van a establecer comparaciones con su predecesor. ¿Cree que afectará a la audiencia?

Sinceramente, creo que vamos por delante. Este año recuperaremos un formato que, por cuestiones de EGM, de acumulaciones de audiencia, etc. había ido derivando en unos macroprogramas matinales de seis horas simplemente por sumar más oyentes cuando muchas veces lo importante no es la audiencia de esas seis horas, sino la de cada hora del programa. Y digo que vamos por delante, pero también que no hacemos otra cosa que recuperar un formato que ya tuvo la COPE, con Antonio Herrero y Carlos Herrera, y que fue enormemente exitoso. Es una fórmula nueva porque nadie se atreve a hacerla y al mismo tiempo está certificada, pues tuvo éxito y funcionó bien. En cuanto al primer tramo, de 6 a 10, va a ser muy informativo, contando con mucho análisis y con una tertulia política muy consistente, amplia y con un elenco muy importante de contertulios.

– ¿Y en cuanto a la comparación con su predecesor?

Federico es un capítulo de la radio española. Él ha creado un género radiofonico único e irrepetible, pero como todo ciclo en la radio, se empieza y se acaba. Tengo muy claro que a la hora de fabricar La Mañana a partir del 31 de agosto no voy a estar mirando por el retrovisor a ver qué se hacía antes. Yo miro hacia adelante y creo que tenemos que hacer un programa que, en lo formal, va a tener muchas novedades, pero que en el fondo, va a mantener el espíritu crítico de siempre de la COPE: audaz a la hora de informar, sin arrugarnos ante la información y ante la realidad. Hemos sido muy críticos y lo vamos a seguir siendo. No hay una nueva COPE, es la COPE de siempre, y los que vamos a hacer La Mañana somos los que hemos estado en esta casa desde hace muchos años. Sólo hay un cambio en dos comunicadores pero la COPE es la de siempre: la que da la cara por la libertad, la democracia, las víctimas del terrorismo…

– Ya puestos, ¿puede anticipar algo sobre la nueva organización de La Mañana?

Creo que el factor sorpresa, en la radio, es una característica esencial. Hay muchas novedades y muchos nuevos colaboradores de gran peso específico en lo político, lo económico, etc. pero de momento prefiero guardarme los nombres.

– Al menos podrá decirnos si va a haber savia nueva en las tertulias…

La habrá. En cuanto a los contertulios, a todos los de la temporada pasada se les ha ofrecido continuar. Unos han preferido hacerlo y otros no. Habrá nombres nuevos, muy conocidos, que se incorporarán a una tertulia política larga y con diversidad. No pretendo que la tertulia sea un tramo más del programa en el que el conductor diga algo y los contertulios tengan que aplaudir. Quiero que haya debate, que se puedan escuchar opiniones distintas.

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