OTRO FRACASO DE MEZCLAR EL DEPORTE Y LA POLÍTICA

Hakan Sukur, de estrella futbolística a conductor de Uber por caer en desgracia con Erdogan

Hakan Sukur, de estrella futbolística a conductor de Uber por caer en desgracia con Erdogan
Hakan Sukur.

Otra historia inverosímil de un futbolista que ganó millones y que ahora vive como cualquier mortal.

Hakan Sukur jugó en el Inter, uno de los clubes de fútbol más importantes de la liga italiana y del mundo, también jugó en el Blackburn Rovers inglés, además estuvo en tres ciclos diferentes en el Galatasaray turco.

Pero el jugador no se conformó con el deporte y fue su paso por la política lo que le dejó una marca que lo mantiene viviendo con apenas dinero y lejos de su país.

Sukur se unió a las filas del partido de Recep Tayyip Erdogan (AKP), del que luego fue expulsado por acusaciones de corrupción, a partir de allí cayó en las malas y es el momento que señala como el comienzo de su desgracia, incluso fue responsabilizado por participar en el golpe de Estado del 2016 cuyo presunto líder fue Fetullah Gülen.

«¿Cuál fue mi papel en eso? Nadie ha podido explicarme eso hasta la fecha. Solo hice cosas que son legales en mi país, en público. Pero me llamo Hakan Sükür. ¿Pueden señalar qué crimen debería haber cometido? No. Solo significa ‘traidor’ y ‘terrorista. Soy enemigo del gobierno, no del estado ni de la nación turca. Amo nuestra bandera y nuestro país».

El exjugador que brilló en el Mundial de Fútbol de Corea – Japón 2002 contó su historia en Welt am Sonntag, y allí dejó saber como es su vida actualmente en Washington, la capital de Estados Unidos, donde conduce Uber y vende libros para generar ingresos.

«Estoy empezando a trabajar ahora. No me queda nada en ninguna parte del mundo. Erdogan me quitó todo. Mi derecho a la libertad, el derecho a explicarme, a expresarme, el derecho al trabajo». afirmó Sukur, que también explicó su salida del partido del mandatario turco.

«El partido me invitó a beneficiarme de mi popularidad. Entonces comenzaron las hostilidades».

Respecto del sufrimiento que pasó su familia dijo que, «les arrojaron piedras a la boutique de mi esposa, mis hijos fueron acosados en la calle, recibí amenazas después de cada declaración que hice», y que cuando huyó del país su padre pagó las consecuencias, «Cuando me fui, encerraron a mi padre y todo lo que tenía fue confiscado. Es un momento muy difícil para ellos. Todos los que tienen que ver conmigo tienen dificultades financieras».

El exdelantero dejó saber como desde el poder se influye en los clubes deportivos de Turquía, y afirmó que su exclusión del Galatasaray «no fue una decisión judicial, sino una orden de la parte superior».

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