CRACKS DEL DEPPORTES

El jugador de fútbol americano Michael Harris levanta como un muñeco a un policía sobre su cabeza y lo lanza al pavimento durante un arresto

Lo de Michael Harris es para hacérselo mirar.

Ir a la universidad es la primera vez que mucha gente experimenta lo que es ser verdaderamente libre, después de pasar los 18 años anteriores bajo la atenta mirada de sus padres.

Uno progenitores que se alejan, después de dejar al chaval, que afronta lloroso su primer año solo en en el college y un poco asustado ante esta inédita etapa en su vida.

Eso sintió Michael Harris, unido a la refrescante sensación de ser libertad de tomar sus propias decisiones.

El único inconveniente, en el caso de este coloso deportivo, es que había también muchas probabilidades de que usase su recién descubierta independencia para hacer más de una barrabasada.

Claro, hay muchos estudiantes diligentes que logran dedicarse a sus estudios y graduarse con éxito con un GPA estelar y un futuro brillante por delante.

Sin embargo, hay muchos otros que, en palabras inmortales de Cardale Jones, no necesariamente vinieron a aprender, sino a montarla.

En el transcurso de sus cuatro (o más) años en la universidad, tendrá muchas oportunidades para beber de manera irresponsable, incursionar en el mundo de las drogas ilícitas y tomar decisiones sexuales cuestionables.

Si bien no puedo hablar por los primeros y últimos, parece que el jugador de fútbol de la Universidad del Este de Kentuck, Michael Harris, pudo haber tenido algunos problemas para resistir esa segunda tentación.

Según WNBS, la policía de Grove City fue llamada a un negocio a principios de esta semana, después de que un empleado telefoneó para quejarse de que el estudiante estaba actuando agresivamente y se negaba a abandonar las instalaciones.

A su llegada, los oficiales se acercaron al joven jugador de fútbol americano Michael Harris, que es un gigante de casi dos metros y más de 100 kilos de músculo, y sin calcular las consecuencias intentaron sujetarlo.

Harris, sin inmutarse procedió a levantar al policía sobre su cabeza, como hace con sus rivales deportivos sobre el campo y lanzarlo contra el pavimento, sin especial violencia porque no quería hacerle daño.

Dicen los 5 agentes que hicieron falta para dominar al deportista, para justificarse, que Harris parecía estar bajo la influencia alguna sustancia y que encontraron píldoras no identificadas y una balanza digital en su automóvil.

Cuando todo estuvo dicho y hecho, fue acusado de agresión grave además de una lista de delitos menores que incluye resistir al arresto, obstruir los asuntos oficiales y conducta desordenada mientras estaba intoxicado.

La universidad anunció que Harris, quien se mudó de Auburn el mes pasado, ha sido suspendido de todas las actividades relacionadas con el fútbol, ​​pero esperará hasta que se complete una investigación completa sobre el asunto.

 

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