Hay rituales que el aficionado del Atlético de Madrid ya empieza a vivir con resignación: el equipo se adelanta en el marcador, parece tener el control, pero termina dejando escapar puntos y, con ellos, la paciencia de su hinchada.
A día de hoy, 31 de agosto de 2025, la visita a Vitoria ha dejado una nueva muesca en la galería de decepciones rojiblancas.
El empate (1-1) ante el Deportivo Alavés en la tercera jornada de LaLiga EA Sports es mucho más que un mal resultado: es la confirmación de que los de Diego Pablo Simeone atraviesan una crisis de juego y confianza que amenaza con enquistarse.
El arranque ilusionante con gol de Giuliano Simeone a los 7 minutos fue rápidamente neutralizado por un penalti transformado por Carlos Vicente.
A partir de ahí, el Atlético mostró su peor cara: escasa profundidad, desconexión entre líneas y una alarmante incapacidad para rematar la faena. El Alavés, ordenado y sin complejos, supo aguantar y hasta pudo llevarse algo más.
De ventaja efímera a empate inevitable
La crónica de lo sucedido en Mendizorroza se está convirtiendo en una peligrosa rutina para el Atlético. El guion es conocido: gol tempranero, relajación posterior, errores en la presión y fragilidad defensiva. El equipo de Simeone, que en otros tiempos era sinónimo de fiabilidad, lleva tres jornadas sin ganar y apenas suma dos puntos de nueve posibles, firmando su peor inicio desde la temporada 2009.
El empate frente al Alavés no es un accidente aislado. Ya ante el Granada y el Mallorca el Atlético mostró síntomas preocupantes: problemas para cerrar los partidos, poca claridad en ataque y cierta pasividad defensiva. En Vitoria, ni las entradas de Griezmann y Raspadori en la segunda mitad lograron cambiar la dinámica. El portero local Sivera apenas tuvo que emplearse a fondo, salvo en una estirada ante Sorloth en el tramo final.
Una crisis que va más allá del marcador
Si los números son malos, las sensaciones lo son aún más. El Atlético encadena partidos sin chispa, con un juego plano y previsible. El 4-4-2 de Simeone, otrora garantía de solidez, ahora es un mar de dudas: cambios constantes de sistema, jugadores fuera de posición y una alarmante falta de alternativas desde el banquillo.
En los últimos tres desplazamientos (Osasuna, Alavés y Las Palmas), el equipo no ha conseguido ni una victoria ni, lo que es peor, ni siquiera marcar un gol. De nueve salidas en la segunda vuelta, solo ha ganado dos, y la sangría de puntos lejos del Metropolitano empieza a lastrar de verdad cualquier aspiración de pelear por la Liga.
No es solo una cuestión táctica: la plantilla muestra signos de fatiga mental. Los errores individuales se acumulan y la falta de fichajes que aporten un salto de calidad ha provocado que el equipo haya llegado al parón de selecciones con el ánimo por los suelos y la grada cada vez más crítica con la dirección deportiva y el banquillo.
Antecedentes y perspectiva: ¿toca reinventarse?
El Atlético venía de una pretemporada convulsa y un mercado de fichajes poco estimulante. La dirección deportiva, pendiente de reforzar el lateral izquierdo (con nombres como Andy Robertson en el radar, aunque la operación no es sencilla), no ha conseguido dar ese golpe de efecto que reactive el vestuario.
Históricamente, los equipos de Simeone han sabido reponerse de los malos comienzos, pero esta vez la sensación de agotamiento es mayor. El técnico argentino ha reconocido en sala de prensa que “hay que buscar soluciones”, pero la realidad es que las probaturas en el sistema y los cambios de piezas no terminan de funcionar. La sombra de la autocomplacencia y la falta de reacción ya no es solo una sospecha: es un hecho constatado en el césped.
¿Y ahora qué? Pronóstico y clima enrarecido
Con el parón de selecciones a la vuelta de la esquina, el Atlético tiene tiempo para reflexionar, pero también para que las dudas crezcan. El próximo partido liguero será en casa ante el Betis, un rival incómodo y que llega en buena dinámica. Las casas de apuestas empiezan a alejar al Atleti de la terna de favoritos al título, y la afición, siempre fiel pero exigente, pide respuestas inmediatas.
El escepticismo lo resume bien un veterano socio a la salida de Mendizorroza: “El Atleti te da una de cal y tres de arena. Este año, de momento, vamos camino de la playa entera”.
Curiosidades y datos que hablan por sí solos
- Peor inicio liguero desde 2009: Hace 16 años que el Atlético no sumaba tan pocos puntos en las tres primeras jornadas.
- Giuliano Simeone, hijo del técnico, ha marcado en dos partidos consecutivos, pero ni sus goles salvan la situación.
- Carlos Vicente, autor del empate, marcó su primer gol en Primera División ante los rojiblancos.
- En los últimos 10 partidos ligueros fuera de casa, el Atlético solo ha conseguido 2 victorias.
- El Alavés no ganaba al Atlético en casa desde la temporada 2002-03, pero ha logrado empatar tres de los últimos cuatro duelos en Mendizorroza.
- Solo tres equipos en la historia reciente de LaLiga han sido campeones tras sumar menos de cinco puntos en las tres primeras jornadas.
En el Atlético, la esperanza es lo último que se pierde, pero la paciencia ya empieza a cotizarse al alza en el Metropolitano.
