El Real Madrid logró una victoria contundente frente al Hapoel Tel Aviv en la 33ª jornada de la Euroliga, que tuvo lugar el martes 24 de marzo de 2026 en el Movistar Arena, sin público por razones de seguridad.
Los blancos superaron a un rival que llegaba con esperanzas, pero se encontró con una defensa implacable y un ataque demoledor, liderado por sus principales figuras.
El encuentro, disputado a puerta cerrada debido a una manifestación propalestina en las cercanías del recinto, no afectó la concentración del equipo dirigido por Chus Mateo. Desde el comienzo, Facundo Campazzo tomó las riendas con un inicio espectacular: anotó 12 puntos en el primer cuarto, ofreció asistencias precisas y mostró una intensidad que descolocó a los israelíes. Los madridistas lograron frenar a figuras como Vasile Micic y Thomas Bryant, quienes son claves en los planes del técnico Ergin Ataman para el Hapoel. La defensa efectiva de los visitantes, alabada por su entrenador Ataman, fue castigada sin piedad: los blancos robaron balones y capitalizaron cada error con rápidas transiciones.
En un enlace al enfrentamiento decisivo entre el Madrid y el Hapoel, se detalla cómo los jugadores de Mateo lograron una ventaja de 20 puntos al descanso. En la segunda mitad, Elieokou Maledon y Mario Hezonja brillaron: el francés contribuyó con 18 puntos y un 60% en tiros de tres, mientras que el croata sumó 22 puntos y 8 rebotes, dominando en la zona pintada. A pesar de algunos momentos de reacción del Hapoel, especialmente con Bryant bajo los tableros, no pudieron hacer frente a la solidez del conjunto merengue.
Claves del triunfo blanco
- Control sobre las estrellas rivales: Micic limitado a 9 puntos (3/12 en tiros), Bryant acumulando faltas tempranas.
- Brillante inicio de Campazzo: alcanzó una valoración total de 28, siendo indiscutiblemente el MVP.
- Defensa inflexible: lograron 15 robos y permitieron solo 68 puntos.
Los antecedentes de esta 33ª jornada eran favorables para el Real Madrid, que llegaba con un impresionante 75% de victorias en casa y un historial impecable ante equipos israelíes esta temporada –recordemos aquel duelo sin público contra el Maccabi en enero–. El Hapoel, bajo la dirección de Ataman, confiaba en su defensa top-5 en pérdidas forzadas, pero los blancos desmantelaron su estrategia. Las casas de apuestas como Unibet daban al Madrid un 73,67% de probabilidades de victoria antes del partido, con cuotas por debajo de 1.40. Ahora, tras esta contundente victoria (92-68), los merengues tienen a tiro la segunda plaza, dependiendo únicamente de sí mismos en las dos últimas jornadas para superar a rivales directos como el Olympiacos o el Fenerbahçe.
El contexto geopolítico añadió un matiz interesante: la concentración «Por genocida, fuera Israel del baloncesto» organizada por BDS obligó al cierre del pabellón y a reforzar la seguridad policial. Críticas desde la Comunidad de Madrid hacia el delegado del Gobierno por «incompetencia», recordando lo sucedido en enero. Aun así, lo que realmente prevaleció fue el baloncesto. ¿Fue esto una cuestión de seguridad o una excusa para un boicot? El escepticismo está presente: esperemos que no se repita lo ocurrido, como deseó el consejero García Martín.
Hezonja hizo gala de su humor en redes sociales: «Controlamos a Micic como si fuera un balón de playa». Campazzo sigue siendo ese guerrero incansable que suma otra noche memorable. Los blancos miran hacia los playoffs con optimismo pero también con precaución: la Euroliga no perdona errores.
