NAVONE CONSIGUE UNA VICTORIA INOLVIDABLE EN NUEVA YORK

Djokovic, una noche de vómitos y lágrimas en su sorpresiva eliminación en el US Open

El 31 de agosto de 2026 ha dejado una imagen insólita: Djokovic se despide en la primera ronda del US Open entre vómitos, calambres y lágrimas, tras ser superado por Mariano Navone, mientras su posición en la élite se pone en duda

Djokovic, una noche de vómitos y lágrimas en su sorpresiva eliminación en el US Open
Djokovic, entre lágrimas. PD

El espectáculo en la Arthur Ashe se convirtió en una escena inesperada para la que muchos no estaban preparados. Novak Djokovic, el gigante del tenis, enfrentó una noche difícil, marcada por sus propios límites físicos y la energía de Mariano Navone, tal como se detalla en Okdiario.

Durante una intensa sesión que duró casi cuatro horas y media, el serbio vomitó en varias ocasiones, sufrió un resquebrajamiento físico y culminó su encuentro entre lágrimas, recibiendo una ovación que pareció un tributo anticipado a su legado.

Se recordará el lunes 31 de agosto de 2026 como el día en que el US Open se quedó sin su máximo favorito en la primera ronda, un momento que abre la puerta a una posible nueva era en el tenis. No fue simplemente una derrota; fue un partido que mutó de la épica al drama, donde un número 1 histórico intentaba lidiar con un cuerpo que ya no responde como antes, mientras un argentino de 25 años capitalizaba cada oportunidad para alcanzar la victoria más significativa de su trayectoria.

El partido: un encuentro de cinco sets con vómitos y un cuerpo al límite

El marcador cuenta una historia de resistencia y caída: 7-6, 5-7, 4-6, 6-2, 6-1 a favor de Navone después de 4 horas y 36 minutos de juego. Pero solo los números no reflejan la verdadera dimensión de lo ocurrido. Un primer set largo, decidido en el ‘tie-break’, fue el primer indicio de la batalla que estaba por delante. Djokovic comenzó a remontar y se llevó el segundo y el tercero, pero ahí fue cuando empezó su auténtico sufrimiento.

El propio serbio confesó que ha estado lidiando con “un problema serio” de salud que se agrava en condiciones de humedad y calor, lo que le provoca episodios recurrentes de náuseas y vómitos. En el escenario de la Arthur Ashe, esta situación se repitió: hielo en su cabeza, solicitud de aire acondicionado una vez cerrado el techo, medicación, uso de inhalador, y múltiples momentos en los que tuvo que vomitar en la papelera junto a su toalla, mientras los espectadores contenían el aliento. La combinación de calambres, dolor en la espalda y un hombro bloqueado le dejó casi sin opciones de reacción durante los últimos momentos del partido.

En este complicado panorama, Navone pasó de ser un rival inesperado a convertirse en el protagonista indiscutible. Con nervios de acero, supo manejar los momentos críticos, aprovechando la merma física del serbio para extender los intercambios. Se adjudicó los dos últimos sets con autoridad, especialmente en un quinto parcial donde Djokovic apenas podía moverse y se mostró desbordado, roto en su banquillo y llorando mientras el público le despedía en pie.

Antecedentes: la advertencia en Cincinnati y el fin de una racha

Lo sucedido en Nueva York no fue un acontecimiento fortuito. A mediados de agosto, en el Masters 1000 de Cincinnati, Djokovic ya había enfrentado una derrota alarmante contra Thiago Agustín Tirante, lidiando también con episodios de vómitos, mareos y una sensación de desvanecimiento que requirió asistencia médica en pista. En aquel entonces, mencionó una “condición” que le ha acompañado durante un par de años, sin profundizar en los detalles, pero dejando claro que no se trataba de un incidente aislado.

La caída en el US Open también marca el final de una racha que ilustra la grandeza de su carrera: es su primera derrota en la ronda inicial de un Grand Slam desde 2006 y pone fin a más de 78 debut exitosos en estos torneos. Este campeonato, que se configuraba como una oportunidad para alcanzar el 25º título de Grand Slam y consolidar su lugar en la historia, se ha convertido, en cambio, en un reflejo de la vulnerabilidad de un campeón de 39 años que ya no se adapta a condiciones extremas como solía hacerlo.

Desde una perspectiva táctica y estadística, el partido arrojó varias claves:

  • Djokovic logró mantener un alto porcentaje de primeros saques en los dos primeros sets, pero este dato se desplomó en el cuarto y quinto, impactado por el dolor y la fatiga acumulados.
  • Navone mostró un aumento en su agresividad en los restos y golpes a partir del cuarto set, dirigiendo sus ataques principalmente al segundo saque del serbio, que era más corto y mantenía menos profundidad.
  • La duración media de los intercambios se incrementó en los últimos juegos, donde el argentino se sintió más fresco y el serbio optó por acortar puntos, lo que a menudo le llevó a cometer errores no forzados.

Djokovic llegó a Nueva York como uno de los grandes favoritos, viendo el camino despejado gracias a las dudas físicas de otros contendientes y la ausencia de varios rivales destacados. La atención del torneo giraba en torno a su posible consagración histórica, pero en un giro sorprendente, ahora reina la incertidumbre sobre cuánto tiempo más podrá mantenerse en la élite.

Pronósticos: ¿un declive definitivo o una etapa de transición?

La gran incógnita tras esta derrota es no solo el destino de Djokovic en este US Open, sino también cuál será su futuro en el circuito. Sus declaraciones tras el encuentro, donde admite no saber “cuánto tiempo más” podrá seguir compitiendo en estas circunstancias, sugieren un panorama complicado. Aunque no ha hecho anuncios específicos, la cuestión de una posible despedida en un futuro cercano se convierte en un tema serio en el ámbito deportivo.

En cuanto a las implicaciones en el circuito, su eliminación abre una serie de posibilidades:

  • Navone se erige repentinamente en protagonista, con la oportunidad histórica de avanzar en un torneo donde ya ha eliminado a un titán.
  • Los demás favoritos ahora enfrentan menos obstáculos, aunque también deben lidiar con la presión de un torneo que no cuenta con la figura del gran dominador, un factor que tiende a equilibrar el terreno de juego.
  • Las casas de apuestas, siempre rápidas en reaccionar, han ajustado sus cuotas drásticamente, colocando nuevos nombres como favoritos, lo que podría abrir la puerta a sorpresas adicionales. No sería raro que el algoritmo tarde en aceptar esta realidad tanto como el propio Djokovic.

La perspectiva es cautelosa. Un atleta de 39 años con problemas físicos recurrentes, sobre todo ante condiciones de calor y humedad, enfrenta un calendario cada vez más exigente. Los grandes jugadores siguen centrando su preparación, pero cualquier episodio como el de Nueva York sugiere replantear objetivos, quizás reduciendo torneos y eligiendo solo superficies y ambientes que resulten menos perjudiciales para su cuerpo.

El impacto de este evento trasciende los números. Se abre la puerta a una redistribución de poder en el circuito masculino, y a una nueva era en la que los jóvenes deberán asumir la transición de manera efectiva.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído