DE VERGÚENZA AJENA

Un atraco arbitral vergonzoso en el Clásico deja al Real Madrid sin Copa del Rey

Los de Laso iban ganando de 15 al inicio del último cuarto, pero perdieron la ventaja; Llull forzó la prórroga y perdió en el último segundo por una canasta 'regalada' por los árbitros a Tomic

Un atraco arbitral vergonzoso en el Clásico deja al Real Madrid sin Copa del Rey
Randolph tapona legalmente a Tomic y no toca aro. EP

Un atraco en toda regla.

La jugada se escenifica en una remontada por la línea de fondo de Ante Tomic, quien realiza un lanzamiento a aro pasado que roza el aro y cuyo rebote captura en posición muy elevada Anthony Randolph.

La bocina sonó con el norteamericano capturando el balón y el Madrid ya lo celebraba cuando los árbitros decidieron revisarla. Y perpetrar el robo.


El Real Madrid se ha quedado sin la Copa del Rey después de que los colegiados le hayan regalado una canasta ilegal a Tomic y al Barcelona Lassa (93-94) en el último segundo de la prórroga de la final.

Pese a todo ello, los de Laso tenían el título en el bolsillo después de ir ganando por 15 puntos al inicio del último cuarto.

Llull forzó la prórroga en el último segundo. Un prórroga igualada, en la que el Madrid tenía ventaja pero que acabó claudicando en el último segundo por ese ‘regalo’ arbitral.

Poco pareció afectarle la presión al Barcelona Lassa en el comienzo del partido. Los de Pesic llevaron la iniciativa y, con un excelso trabajo coral con Claver y Tomic como estiletes, se alzaron con las primeras ventajas después de un parcial de 0-9 (7-14, minuto 6). Campazzo, con una magnifica dirección de juego, comenzó su recital de asistencias a Ayón, y el titán mexicano y Randolph se bastaron para frenar la sangría de cara al segundo cuarto (16-20).

Cambio de cuarto y cambio de base en los de Laso. El argentino le dejó su puesto a Llull, que salió desatado de cara al aro, con asistencias y rebotes. Todo un repertorio para darle la vuelta partido (27-25, minuto 16) con dos triples y una asistencia a Tavares de forma consecutiva. Pero la inagotable fuente de talento de Pangos volvió a emerger para llegar al descanso con empate (35-35).

El Madrid fue otro equipo totalmente distinto en el inicio de la segunda parte. El preparador italiano optó por repetir el quinteto inicial del partido y la jugada no pudo salirle mejor.

Dio un golpe de autoridad con un parcial abrumador de 25-11. Todos anotaron, todos defendieron, todos brillaron y todos se sintieron importantes. Los de Laso anularon a los de Pesic defensivamente y se plantaron hasta con un +16 (60-44, minuto 28).

Poco le duró la alegría al Madrid. Del 61-46 al 61-63. Los de Laso desaparecieron de forma inexplicable. La brega de Oriola, la muñeca caliente de Kuric y la clase de Heurtel pusieron por delante al Barça. Reaccionaron los locales con Causeur como estilete, recuperando la ventaja con un +1, pero el propio Heurtel y Claver volvieron a poner a los azulgrana arriba (73-76, minuto 38).

Campazzo pudo empatar, pero falló el tercer tiro libre. Claver pudo ‘matar’ el partido desde la línea de personal. Un mágico Llull forzó la prórroga a medio segundo.

En los cinco últimos minutos se vivió una auténtica locura. El base francés y Tomic se erigieron como los imparables, pero el Madrid demostró carácter y calidad para de nuevo ponerse por delante en el último minuto tras un 2+1 de Carroll después de que Randolph hiciera una falta a Singleton que los colegiados no señalaron.

Así, y solo por compensar, le ‘regalaron’ esa canasta a Tomic, cuando el pívot había fallado y era un simple rebote de Randolph. Ni falta, ni ninguna acción ilegal. REBOTE. El Madrid se quedó sin ‘su’ Copa, pese a que Llull lo intentó desde su campo antes de que sonara la bocina. Dio en el tablero, pero no entró.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído