Por su desvarío independentista

Las peñas hasta el gorro de Laporta

El presidente del Barça encabeza manifestaciones puño en alto

“En los congresos de Barcelona hay que llevar audífono para traducir del catalán”

Los seguidores del Barça, sobre todo los peñistas de fuera de Cataluña, están a punto de estallar. No comparten la deriva separatista de su presidente y no les hace gracia verle hablando de la nación catalana, o de que Madrid es un ente administrativo; además, se quejan del menosprecio que reciben.

Según cuenta la revista Época esta semana, los peñistas consultados tienen dos cosas claras. La primera es que respetan la ideología del presidente. Y la segunda, que debe dejar al margen esa ideología por el cargo que representa. Afirman que el presidente del Barcelona lo es las 24 horas del día, y le hace un flaco favor al club apareciendo en manifestaciones que piden la independencia envuelto en senyeras y pancartas separatistas.

César Hernández Jiménez, presidente de la peña del Barcelona Barcavila, lo tiene claro y se explaya: «No me parece bien que Laporta mezcle política y deporte. Está consiguiendo que en vez de hablar del triplete la gente hable de manifestaciones políticas y declaraciones independentistas.

Respeto su ideología, pero debe saber que hay muchas peñas que no son de Cataluña. Laporta representa al club, y mientras sea presidente lo tiene que tener en cuenta. No es el momento para que haga públicas sus ideas políticas. No sé qué ideología tenía Gaspart ni la de Florentino, pero todo el mundo sabe lo que piensa Laporta.

Debe saber que hay más seguidores del Barça en el resto de España que en Cataluña, y se tiene que ocupar más de ellos. Por poner un ejemplo, en congresos mundiales de peñas celebrados en Barcelona no me parece bien que tengamos que estar con un audífono para que se traduzca del catalán al castellano. Es una falta de respeto. Lo que está claro es que Laporta está utilizando al Barcelona. Yo no soy catalán, soy del Barcelona a muerte, y no tengo por qué aguantar muchas cosas».

Miguel Ángel San José, presidente de la Peña Johan Cruyff de Arévalo, también se moja: «Es una pena que en la mejor época económica y deportiva del equipo estemos más tiempo hablando de Laporta que de los éxitos. Este señor no tendría que mezclar política y deporte porque representa al club».

Miguel Ángel prosigue: «Maneja el club para un beneficio propio y de acuerdo con sus intereses. No se da cuenta de que, por su imagen política, mucha gente que pasa del fútbol, rechaza al Barcelona porque lo vincula con él». Y remata: «El club hace años tenía unas miras universales y estaba abierto a todo el mundo.

Miguel Ángel Moya, tesorero desde 1982 de la peña barcelonista de Torrejón, también está indignado, y le recrimina que muchos aficionados del Barcelona no residen en Cataluña y no se sienten identificados con sus ideas.

Las declaraciones en las que Laporta afirmaba que «Cataluña es una nación dentro de España y la Comunidad de Madrid es una distribución administrativa que marca la Constitución» han motivado que muchos seguidores del Barça madrileños se sientan molestos.

Miguel Ángel afirma: «El Barça es cada vez más odiado. Hasta los seguidores del Atleti, cercanos a nosotros, empiezan a odiarnos. Y, como curiosidad, muchos bares no quieren tener este año lotería del Barça para evitar problemas con sus clientes, que no quieren ver un décimo con el escudo del Barcelona. Y todo esto, por las estupideces que dice el del puño en alto».

Moya nos pone un ejemplo de la actitud distante de Laporta con las peñas: «Hace poco fuimos a Hospitalet a un congreso de peñas y quiso dar el discurso en catalán cuando la mayoría no lo entendíamos. Tuvimos que amenazar con irnos si hablaba en catalán. Al final cedió y habló en castellano».

La peña de Alcalá de Henares ha sido la única que no ha querido hablar mal de Laporta. Su presidente, Ángel Iglesias, lo tiene claro: «No entro en política. El club está en su mejor momento económico y deportivo, y eso es lo que le tiene que importar al culé. Además, con nosotros siempre se ha portado de fábula. A nosotros nos trata igual que siempre y el club gana. Más no se puede pedir».

LAS PEÑAS CATALANAS, MOLESTAS
Según informa Julia Urgel, las peñas catalanas también están molestas.

Jaime Rovira de la Peña Vilanova del Camí: «No nos hace mucha gracia, pero imagino que todo acabará cuando se vaya. Hubiera sido más listo si no se hubiera metido donde no le llaman».

Josep Maria Armengol de la Peña de Vilafranca del Penedés: «Que se dedique al deporte y deje la política. Debería centrarse en el fútbol. Lo único que consigue es ir contra sí mismo. Lo mejor es que dedique su tiempo al club».

Antonio Fernández, presidente de la Peña Poble Nou de la Salut (Sabadell): «No me agrada. Entiendo que él sea de un partido, pero tiene que estar al margen. Últimamente lo esconde menos porque sabe que se va. Pero recuerdo que en la reunión de peñas que hubo en Murcia este año, Laporta se unió a los últimos actos, cuando siempre iba a todo. E hizo varios feos a sus socios. Debería irse ya».

Más información en la revista Época.

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