El entrenador de la selección de Dinamarca, Morten Olsen, mostró su enfado tras la eliminación en la primera fase del Mundial de Sudáfrica, después de caer por 1-3 ante el combinado de Japón, que desplegó un fútbol de altura.
«Los dos goles suyos a balón parado en la primera parte decidieron el desarrollo de todo el partido. Sabíamos qué dos jugadores iban a lanzar las faltas. Nos habíamos preparado, pero no sirvió de nada», comentó Olsen.
«Ellos aprovecharon sus ocasiones y nosotros fallamos las nuestras; después, todo se nos puso cuesta arriba», finalizó Morten Olsen en rueda de prensa.