El Borussia Dortmund mezcla «juventud y confianza» en su exitoso periplo en la Bundesliga

Una exuberante juventud y una confianza independiente de sus años dejaron al Borussia Dortmund más cerca de ganar su primer campeonato del fútbol alemán desde 2002 con un triunfo a 3-1 sobre el experimentado Bayern Munich.

El entrenador Jürgen Klopp presentó al equipo del Dortmund más joven en la historia del club el sábado con un promedio de edad de 22,7 años y sus jugadores produjeron una brillante demostración de fútbol atacante para lograr su primera victoria en Múnich en 20 años.

«Creemos en nosotros. Estamos confiados, operamos como un equipo y trabajamos duro el uno por el otro», dijo el conductor de juego de 22 años Nuri Sahin, cuyo equipo tiene 58 puntos y supera por doce al Bayer Leverkusen, segundo en la tabla, cuando faltan diez partidos por disputarse.

Los extremos del Bayern Arjen Robben y Franck Ribéry, quienes ayudaron al Bayern a anotar siete goles en sus dos últimos partidos, chocaron con una fuerte defensa del Dortmund, que sólo ha concedido 14 goles en 24 partidos.

Sahin burló al experimentado centrocampista del Bayern Bastian Schweinsteiger durante el partido para confirmar su estatus como el mayor talento en el mediocampo de la Bundesliga y también anotó el segundo gol del Dortmund con un impresionante remate.

No es sorpresa que para el más reciente partido amistoso de la selección alemana fueran convocados cinco jugadores del Dortmund incluyendo a Mario Goetze, de 18 años, quien causó estragos en la defensa del Bayern.

El Dortmund ha sufrido reveses esta temporada, al igual que el Bayern, con las lesiones del capitán Sebastian Kehl, Patrick Owomoyela y Mohamed Zidan o las ausencias del brasileño Felipe Santana y Shinji Kagawa.

Pero la forma en que los jugadores de Klopp se han recuperado semana tras semana es lo que hace de su logro esta temporada algo tan destacado y su pasión por el deporte algo tan contagioso.

Incluso el australiano de 22 años Mitchell Langerak, quien debutó en la Bundesliga debido a la lesión de Roman Weidenfeller, estuvo a la altura de las circunstancias aparentemente sin verse afectado por la atmósfera de un gran partido frente a un público de 69.000 personas.

Hablar sobre el título aún está prohibido para los campeones de la Liga de Campeones de 1997, que todavía se niegan a incluso decir la palabra que comienza con la letra ‘t’. «¿Qué palabra?», preguntó Sahin. «No conozco esa palabra. No, honestamente no conozco esa palabra», afirmó.

Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído